La calle Miguel Hernández de San Vicente recuperó ayer la normalidad una vez finalizadas las obras de conexión de los tramos del colector norte a ambos lados de la calle Benito Pérez Galdós, despejándose la salida hacia el paso inferior del ferrocarril y la carretera de La Alcoraya. Las obras antirriadas continuarán por las calles Campoamor y Azorín con la previsión de conectar con el colector de pluviales de la carretera de Agost antes de las lluvias otoñales.

La alcaldesa Luisa Pastor explicó ayer que "los trabajos avanzan a buen ritmo, por lo que se ha previsto que la construcción esté finalizada para el mes de septiembre, antes de que se inicie el periodo de lluvias torrenciales que suelen producirse con la llegada del otoño".

Las obras avanzarán a partir de ahora desde Benito Pérez Galdós por la calle Ramón de Campoamor, para posteriormente, durante el verano, progresar por la calle Azorín, hasta llegar a la primera glorieta de acceso a la carretera de Agost. El concejal de Urbanismo, Rafael Lillo, recordó que "las obras del colector avanzan también a espaldas del Hospital de San Vicente en dirección a la carretera de Castalla, donde ya se han instalado cerca de 200 metros de grandes tubos, justo por debajo de donde se construirá una gran avenida dentro del Plan Parcial El Altet, situándose las obras a la altura de la calle Bonanova".

Agregó que "las obras del colector en este punto han avanzado rápidamente, ya que se trata de una zona sin edificar, por lo que pronto alcanzará su punto de cabecera en la confluencia de la carretera de Castalla, entre los dos mesones donde se conectará el colector de pluviales que se instaló cuando se reformó esta arteria de acceso al municipio".

Lillo recordó que "el colector norte permitirá recoger todas las aguas de lluvia que afectan a la zona oeste y norte del municipio y que han provocado graves inundaciones, principalmente en el paso inferior de la calle Miguel Hernández. Esta cuestión se evitará una vez puesto en servicio todo el colector".

El presupuesto total de esta actuación es de 6,6 millones de euros y comprende la zona entre el barranco de las Ovejas y la carretera de Castalla.