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Los sondeos revelan que los daños en el fortín ibero son recuperables

Cultura constata que el yacimiento de Aigües Baixes, de hace 2.500 años, resistió la agresión

Imagen de los sondeos de Cultura.

Imagen de los sondeos de Cultura. información

El fortín de Aigües Baixes resiste la barbarie. Los restos de esta relevante fortaleza de hace 2.500 años siguen presentes pese al intento de destrucción por parte de una excavadora hace dos años. Los sondeos encargados por la Conselleria de Cultura para valorar su estado tras una agresión por la que hay dos personas imputadas en los tribunales han sido positivos y abren la puerta a una futura prospección arqueológica más exhaustiva y una reconstrucción de este enclave, localizado junto al Barranc d'Aigües, en su desembocadura en El Campello.

La situación de estos restos se abordó ayer en una conferencia celebrada en la Biblioteca Municipal en la que participó el equipo de investigadores que puso en valor este yacimiento en 2013, cuando descubrieron en unas excavaciones que se trataba de un fortín del siglo V antes de Cristo, del que se realizó un minucioso estudio y se escaneó en 3D para una reconstrucción.

Feliciana Sala, profesora de Arqueología de la Universidad de Alicante y responsable de la prospección, junto con otros miembros del equipo de investigadores, ofreció ayer la charla «Aigües Baixes y el control del litoral en la Contestania Ibérica», en la que puso de manifiesto la gran importancia de este enclave hace 2.500 años para el Mediterráneo occidental, su gran valor tanto histórico como cultural, y se informó que los daños sufridos fueron graves pero no críticos.

El motivo es que el estudio realizado en 2013 permite reconstruir los restos piedra a piedra y aún quedan zonas importantes por excavar. Los daños por ello se limitaron a la superficie, a lo que ya había sido descubierto, documentado y escaneado, como los muros que fueron después cubiertos con una malla geotextil para su protección y que después fueron arrasados por la excavadora. Pero esas piedras se quedaron en un margen de la parcela tras la agresión y se pueden volver a colocar una a una en su sitio, tal y como fueron dispuestas hace 25 siglos por los iberos. Además, se confía en que en el subsuelo aún queden importantes descubrimientos por realizar.

Por todo ello, la hoja de ruta marcada por el equipo de investigadores arrancó ayer con esta conferencia para explicar el gran valor y tremendo potencial que alberga este yacimiento y su entorno, el Barranc d'Aigües, frontera histórica del reino de Valencia, donde también se ubica la Torre de Reixes de origen almohade.

El siguiente paso es presentar ante el Consistorio y la Conselleria de Cultura -que tras el cambio de gobierno ha mostrado un claro interés por este tema- un proyecto económico y de ejecución del yacimiento, de consolidación y musealización, actualmente en redacción y que esperan esté listo en un mes. Y con ese documento y la estimación del coste de la actuación, que consideran que «no sería nada caro», el Consistorio y la Generalitat tendrían que articular la fórmula para que los terrenos pasen a manos públicas, a través de una expropiación, permuta, etc., para después poder acometer la recuperación y puesta en valor de Aigües Baixes, cuya declaración como BIC rechazó Cultura alegando que había sido arrasado. Pero el fortín sobrevivió.

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