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Arranca la obra del pabellón de San Vicente tras 4 años de trámites

El edificio deportivo, que se prevé singular por su estructura de vidrio, costará 7 millones de euros. La constructora confía en acortar plazos para finalizarlo antes de 24 meses

Parte de la corporación visitó, junto a la UTE que construirá el pabellón, el solar donde han comenzado las obras.

Parte de la corporación visitó, junto a la UTE que construirá el pabellón, el solar donde han comenzado las obras.

El pabellón polideportivo de San Vicente del Raspeig, el proyecto estrella del anterior mandato y del actual, empieza a hacerse realidad. Los primeros movimientos de tierra arrancaron ayer y en breve van a comenzar los trabajos de cimentación. Echando la vista atrás, han sido cuatro años desde que se inició el proceso, siendo el proyecto más votado de los primeros presupuestos participativos de la historia de San Vicente.

Se trata además de una obra «de las que ya no se hacen» afirma el gerente de la UTE Tecopsa-Aitana que construye el pabellón, Javier Domínguez, ya que una actuación como esta, valorada en 7,1 millones de euros, será difícil de ver en los próximos tiempos. Y también por su singularidad, ya que pretende ser un hito. El edificio se define como «un prisma suspendido sobre una base de vidrio», resume la arquitecta municipal, Leticia Martín, parafraseando la concepción del edificio por los arquitectos.

Parte de la corporación municipal, con el alcalde y concejal de Urbanismo, Jesús Villar, a la cabeza, y el edil de Deportes, Guillermo García, celebraron ayer el acto de firma de replanteo visitando la zona y conociendo de la mano de la UTE y de la dirección facultativa, NAOS 04 Arquitectos S.L.P. y Manuel Costoya los detalles de la actuación. El edificio se sitúa junto a la Facultad de Educación y el Complejo Deportivo Sur, en una parcela que por sus características ha supuesto un reto a los arquitectos que reconocen haber aprovechado al máximo los espacios de los que disponen. «Uno de los retos a los que nos hemos enfrentado ha sido lograr un edificio ligero concentrando tantos usos», explica Manuel Costoya, haciendo del edificio «un volumen que parece que flota en la explanada. Un lucernario que da luminosidad al exterior, que da la impresión de que estás jugando en el exterior», apunta.

El alcalde ha recordado que el Ayuntamiento elaboró un proyecto «discreto» que ha sido superado por el actual que pretende hacer de San Vicente un polo de atracción deportiva. «El otro pabellón tiene 30 años, y es una reconversión de una nave industrial. Éste pretende convertir a San Vicente en un referente, va a ponernos en el mapa del turismo deportivo», destaca el primer edil, quien recalca que «ahora mismo no hay muchas inversiones de este tipo». El alcalde reconoce que por el momento los 7,1 millones de euros que cuesta van a salir «del bolsillo» municipal. «El 100% del coste lo asume el Ayuntamiento porque por el momento no se ha logrado ninguna ayuda».

Próximas actuaciones

Las actuales líneas de alta tensión que hay en el solar se van a soterrar. En noviembre se iniciará la cimentación de estructura de hormigón para los dos laterales adyacentes al pabellón, que van a sostener la gran estructura metálica principal. El director de la UTE explica que «el plazo son 24 meses y vamos a intentar rebajarlo. Uno de nuestros objetivos es disminuir el plazo». Javier Domínguez explica que en momentos puntuales la obra va a reunir a un centenar de trabajadores.

El nuevo pabellón contará con dos áreas diferenciadas con tres pistas polideportivas, gimnasio y rocódromo. Tiene capacidad para 2.000 espectadores. Además, contará con una cafetería junto a la Facultad de Educación, donde estará la entrada peatonal.

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