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El Campello desbloquea las expropiaciones para acabar con los vertidos de aguas fecales

Dos recursos contra el proceso para conectar el alcantarillado de la zona norte con la depuradora obligan a volver a llevar al Pleno el acuerdo para poner los terrenos a disposición de la Generalitat, que ultima la licitación de las obras

Estructuras abandonadas del fallido proyecto del Consell de una depuradora en la zona norte.

Estructuras abandonadas del fallido proyecto del Consell de una depuradora en la zona norte.

El Campello desbloquea las expropiaciones para acabar con los vertidos de fecales en la zona norte tras un retraso de tres meses en la puesta a disposición de la Generalitat de los terrenos. Dos recursos presentados ante el Jurado Provincial de Expropiación Forzosa por sendos propietarios afectados por estas obras han obligado a que el pleno este jueves tenga que volver a aprobar las enajenaciones, según explicó ayer el alcalde Juanjo Berenguer (PP).

El pleno ya dio el visto bueno en agosto a las expropiaciones por un montante cercano a los 350.000 euros, pero la formalización de estos dos recursos que se resolverán en el Jurado Provincial obligan a volver ha aprobar este paso incluyendo la posibilidad de que la cantidad estipulada varíe dependiendo del veredicto judicial, pero ya permitiendo que las obras puedan ir adelante.

Estos trabajos están además pendientes de que la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales de la Comunidad Valenciana adjudique la obra, cuyos plazos se paralizaron durante el primer estado de alarma y se reanudaron en junio. Las empresas presentaron este verano sus ofertas y se está a la espera de que culmine el proceso y se elija la oferta ganadora para llevar a cabo unas obras que están presupuestadas en 4,8 millones y que durarán 15 meses.

El alcalde señaló que con la aprobación de las expropiaciones la Generalitat ya tendrá a su disposición los terrenos para poder iniciar las obras cuando las licite. En el trámite de agosto el Ayuntamiento aceptó parcialmente las alegaciones de dos de los propietarios, y daba un plazo de un mes para aceptar la cuantía fijada o acudir al Jurado Provincial de Expropiación Forzosa.

La previsión, si no surgen más imprevistos, es que las obras puedan empezar a principios de año. Un proyecto que debe poner fin a buena parte de los graves problemas de saneamiento que sufre la zona norte, cuyas obsoletas depuradoras provocan vertidos de aguas residuales en las calas de la zona. Pero no solo vienen de ahí los problemas, sino también de la falta de alcantarillado en cientos de chalés que tienen fosa séptica o pozo ciego, lo que también causa filtraciones. Por ello el Ayuntamiento tiene previsto iniciar un plan para ir dotando de alcantarillado a estas casas una vez esté realizada la obra de la Generalitat.

EDAR abandonada

Hay que recordar que esta problemática podría estar hace años resuelta si se hubiera culminado la construcción de la depuradora de la zona norte, que arrancó en 2008 y que la Generalitat abandonó al año siguiente por falta de fondos, y que estaba valorada en 12 millones.

Una parte de aquellos trabajos sí que se han podido aprovechar para esta otra solución, pero de haberse realizado aquella depuradora, posiblemente casi toda la zona norte contaría ya con alcantarillado -en 10 años el Ayuntamiento podría haber desarrollado la nueva red- y los vertidos de fecales serían escasos. En cambio este verano se han cerrado al baño varias playas por este tipo de contaminación. Además, la regeneración de Cala Baeza por parte de Costas está supeditada también a esta obra.

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