Ya está ultimado el ambicioso proyecto para que El Campello se convierta, en muy poco tiempo, en un municipio videovigilado, lo que se traducirá en significativas mejoras del tráfico rodado, una disminución de infracciones y una garantía de seguridad vial reclamada largamente por colectivos vecinales. El departamento de Tráfico y Seguridad que dirige el concejal popular Rafa Galvañ, ha dado forma a una iniciativa que desembocará en la instalación de medio centenar de cámaras de vigilancia distribuidas entre la zona norte, el caso urbano y la zona sur-Muchavista.

Según trasladan desde el área de Tráfico y Seguridad, las cámaras, de última generación, estarán dotadas de sistemas de notificación de alertas para detectar infracciones, y podrán localizar vehículos a través de un dispositivo de lectura de matrículas. El proyecto permitirá supervisar y regular el tráfico en tiempo real desde la central de la Policía Local, que estará dotada de monitores 4K para visionado en alta definición. Todos los dispositivos serán orientables y dotados con zoom, una herramienta esencial para abarcar grandes superficies, de forma que prácticamente todo el territorio campellero estará sometido a videovigilancia de tráfico.

Para que ello sea posible, ha sido necesario disponer una partida presupuestaria de 130.000 euros, que incluye la instalación de los aparatos y su mantenimiento técnico por espacio de dos años, trabajo que se realizará semanal y mensualmente. El concejal Rafa Galvañ explica que se trata de un proyecto «abierto, ya que en sucesivas actuaciones podremos ampliar el número de dispositivos conforme los técnicos y la Policía Local estimen conveniente para garantizar la seguridad en todo el municipio».

El pliego técnico llegó al departamento municipal de Contratación el pasado 12 de agosto. Allí se encargarán de redactar el pliego administrativo, al que seguirá la presentación de ofertas por parte de las empresas interesadas, la licitación y, finalmente, la instalación de las cámaras.

El tráfico de vehículos en El Campello ha aumentado considerablemente en los últimos años, en proporción al incremento de la población (30.000 habitantes actualmente) y su actividad comercial y turística. Son varias las arterias principales de acceso al municipio y sus núcleos poblacionales, desde la autovía a la carretera nacional, intersecciones y calles con tráfico notable. Esa realidad ha motivado la necesidad de realizar un control continuado para mejorar la fluidez y la seguridad.

Para ello, la jefatura de la Policía Local se dotará de un Centro de Control Integrado (CCI), que permitirá a los agentes supervisar en tiempo real el tráfico y advertir de forma anticipada posibles anomalías o comportamientos indebidos de los conductores. Un circuito cerrado de televisión (CCTV) compuesto por medio centenar de cámaras distribuidas de forma estratégica, se convertirá en clave para alcanzar los objetivos.

La inversión se traducirá en importantes mejoras en el tráfico rodado. Pilar Cortés

La particularidad del término municipal de El Campello, con 23 kilómetros de longitud, ha obligado a diseñar un modelo de localización de cámaras fijas de grabación por zonas. La primera de ellas abarca desde Venta Lanuza hasta el cruce con la carretera de Aigües. La segunda abarca el centro urbano en su integridad, y la tercera desde la Avenida Jaume I hasta la carretera de Benimagrell.

Todas las zonas pobladas del municipio, sin excepciones, dispondrán de cámaras, dado que el objetivo es controlar el tráfico en todo el término. Por las especiales y complejas características de la zona norte y parte del sur, buena parte de esos dispositivos dispondrán de suministro eléctrico propio, así como del sistema wifi imprescindible para desarrollar su función.

El pliego especifica la obligatoriedad de disponer de hasta cinco modelos diferentes de cámaras digitales, de primera calidad, con unos requisitos y características especiales.

Así, se dispondrá de cámaras VC Ambiental, dotadas con iluminación propia, alta resolución, lente motorizada, y ángulo de visionado de 84 grados, entre otras particularidades técnicas.

Otros modelos que incluye el pliego son la cámara VC gran angular, la VC lectora, la VC lectora PTZ y la VC lectora MMC, todas capaces de distinguir turismos, todoterrenos, furgonetas, furgones, autobuses, motocicletas y camiones, distinguir hasta 12 tonalidades de color diferentes, 70 marcas y 600 modelos.

Las cámaras controlarán todas las zonas predeterminadas, con imágenes de calidad suficiente para realizar el reconocimiento de los vehículos y las matrículas. Algunas de ellas (fundamentalmente las que se instalen en la zona norte), estarán dotadas de fuentes propias de alimentación, soportes, fijaciones o mástiles necesarios para su instalación.

El sistema permitirá, a golpe de click, disponer de una imagen del vehículo infractor, matrícula, fecha y hora exactas de la alerta, país de procedencia del vehículo, motivo de la alerta, dirección de circulación, velocidad, marca, modelo, color, tipo de vehículo y enlace a la ficha policial, además de otras observaciones que puedan constar en Tráfico. Se pondrá especial hincapié en perseguir situaciones anómalas como salto semafórico, accesos a zonas restringidas, circulación en sentido contrario, giros indebidos, estacionamientos prohibidos, adelantamientos irregulares, saltos de stops, o carecer de permiso de circulación u otra documentación obligatoria.

En octubre se retoma la reestructuración del tráfico rodado en la zona norte

La reestructuración global del tráfico rodado en la zona norte de El Campello se reanudará en octubre, una vez finalizada la temporada turística alta.

Se trata de una actuación largamente planteada por los vecinos y transportistas, y el objetivo de cambiar la mayor parte de las direcciones es racionalizar el tráfico y habilitar cientos de plazas de aparcamiento.

La primera fase, ejecutada ya, comprendía la zona entre el Amerador y plaza de Don Pedro, donde se han conseguido 150 nuevas plazas de aparcamiento en calzada.

A principios de octubre le toca el turno en primer lugar a la franja comprendida entre la plaza Don Pedro y Venta Lanuza, donde aumentarán también las plazas para aparcar vehículos y se imprimirá mayor agilidad al tráfico, siempre considerando las demandas de los vecinos y los transportistas. 

Señales verticales descoloridas en playa Muchavista. Pilar Cortés

Renovación de la señalética vertical de la avenida Jaume I y adyacentes

Rafa Galvañ proyecta el cambio global de las señales que se acometerá antes de final de año

Tonos descoloridos, señales duplicadas y direcciones erróneas definen hoy por hoy la señalética vertical de la zona de Muchavista, concretamente la avenida Jaume I (primera línea de playa) y calles adyacentes. Para poner fin a estas anomalías, la concejalía de Tráfico y Seguridad que dirige Rafa Galvañ (PP) proyecta un cambio global de las señales que se acometerá antes de finalizar el año.

Con esta actuación se pretende poner fin a una situación que no gusta ni a los residentes ni a los visitantes. Las señales actuales, aunque de muy buena calidad, se han deteriorado con el paso de los años y la acción directa del salitre y el sol. Han perdido el color original, hasta el punto de que algunas de ellas son apenas legibles, y los técnicos aseguran que muchas de ellas no son de utilidad, pues se repiten en algunos casos cada 20 metros sin que haya necesidad de ello.

El propio concejal popular ha podido verificar tales circunstancias en una inspección que le llevó a solicitar a sus técnicos un proyecto de remodelación integral. «La playa de Muchavista es una de nuestras principales señas de identidad, y ciertamente está plagada de señales verticales que en muchos casos no tienen sentido, porque es repetir hasta la saciedad avisos de cruces, giros, limitaciones de velocidad y prohibiciones en un mismo tramo de acera, lo que afea el entorno y dificulta la visibilidad de ese maravilloso arenal», señala Rafa Galvañ.