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Los ecologistas exigen denegar la planta solar entre Xixona, La Torre y Busot por su impacto

Amigos de los Humedales alega contra el proyecto porque acabará con un valioso paisaje agroforestal, al destruir 110 hectáreas de cultivos rodeados por pinadas para instalar 87.000 paneles fotovoltaicos - Alerta también de daños en la fauna protegida

Terrenos de cultivo de la finca xixonenca del Albarral, junto a la carretera de La Torre, que pasarían a estar ocupados por paneles solares. | J.A.RICO

Los ecologistas alegan contra la planta solar proyectada entre Xixona, La Torre de les Maçanes y Busot y piden a la Generalitat que no la autorice por su grave impacto. Se oponen tanto por el cambio que va a supone a nivel paisajístico como por sus daños medioambientales. Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA) ha pedido que no se otorguen las autorizaciones ni la declaración de utilidad pública de la central fotovoltaica y de su infraestructura de evacuación, «por su negativo impacto territorial, ambiental y paisajístico».

Cultivos en La Torre que también serían destruidos. | J.A.RICO

Esta entidad ecologista ha presentado alegaciones en el proceso de información pública del proyecto denominado CSF Campello, aunque no afecta al municipio costero pese a tener este nombre. La actuación constituye una tercera fase del complejo fotovoltaico impulsado por la multinacional X-Elio en Xixona. Ya tiene en funcionamiento un huerto solar, CSF Turroneros, desde hace más de un año con un potencia de 35 MW, el mayor de la Comunidad. En tramitación hay una segunda fase en su entorno y en las faldas de la sierra de Almaens, CSF Turroneros II, de 15 MW. Y esta tercera fase, aunque con otro nombre, contempla una potencia de casi 50 MW. Y todo dentro de una fiebre por la energía solar en la provincia con decenas de proyectos en tramitación.

En concreto CSF Campello afecta a 110 hectáreas de cultivos que serán sustituidos por 87.646 paneles fotovoltaicos de 570Wp. 61 hectáreas están en Xixona y 18 en La Torre, correspondientes a cultivos de secano, rodeadas de pinadas, que pasarán a estar ocupadas por placas solares. Y otras 31 hectáreas están en Busot, a unos 15 km. Y se contemplan más de 17 kilómetros de tendido eléctrico para unir ambas zonas, de los que 16 serán bajo tierra.

Y el rechazo de los conservacionistas es claro. Por una parte advierten que la planta «incumple los criterios territoriales y paisajísticos específicos para la implantación de centrales fotovoltaicas establecidos en el decreto del Consel de medidas para acelerar la implantación de instalaciones para el aprovechamiento de las energías renovables por la emergencia climática». Alertan que en la zona entre Xixona y La Torre «se ocupan con paneles solares 31 hectáreas de un corredor territorial de la infraestructura verde regional, reduciéndose en más de un 10% su anchura y afectándose negativamente a su funcionalidad como elemento territorial de conexión».

Otra alegación señala que «siete de los recintos vallados de la central ubicados en término de Xixona se sitúan dentro del Paisaje de Relevancia Regional PRR 20 ‘Sierras del interior de Alicante, Mariola, Maigmó y Penya Roja’, quedando afectada una superficie de 25 hectáreas de cultivos tradicionales de secano integrantes del mosaico agroforestal característico de buena parte de dicho PRR», destacando «la importancia paisajística y ecológica de las áreas de cultivo de secano que van a ser destruidas, 79 hectáreas en el caso de los recintos vallados ubicados en Xixona y La Torre de les Maçanes y 31 hectáreas en Busot, 110 hectáreas en total». El equivalente a más de 150 campos de fútbol.

Además, hay que destacar que las parcelas de mosaico agroforestal afectadas suman 240 hectáreas en la zona norte (Xixona y La Torre). Se ocupen 79 hectáreas, el resto es zona forestal que se conservará, pero su entorno cambiará radicalmente. Y si se suman las de Busot, la zona sur, sube hasta las 283 hectáreas en total, con 110 ocupadas con paneles.

Aves rapaces

AHSA incide en que «el mosaico agroforestal no solo tiene interés paisajístico, también ecológico, al albergar los cultivos agrícolas que se van a destruir (cultivos tradicionales de secano bien conservados, fundamentalmente de almendro) zonas de campeo y alimentación para las aves rapaces nidificantes presentes en el entorno, como el águila real, el águila perdicera o el búho real, siendo dichas zonas de cultivo áreas de cría de especies presa para dichas rapaces protegidas, como el conejo común o la perdiz roja. Si se elimina uno de los componentes de dicho mosaico, el agrícola, se elimina también el mosaico agroforestal, al sustituirse por un paisaje de paneles solares, elementos industriales absolutamente ajenos al medio natural, y zonas forestales».

Tendido eléctrico y ZEPA

Otra de las alegaciones alerta que los tres tramos aéreos del tendido eléctrico de evacuación (1.700 metros) se sitúan dentro de un área prioritaria para la protección de la avifauna frente a las líneas eléctricas, estando dos de ellos muy cerca de la Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) de Cabeçó d’Or i La Grana.

Y por último reclama un «necesario marco de priorización en la implantación de las energías renovables», ya que advierte que «existe una burbuja especulativa vinculada a las energías renovables que amenaza con deteriorar, innecesaria y gravemente, la biodiversidad y el paisaje de muchos territorios».

LAS CIFRAS


30 MILLONES

Inversión prevista por  X-Elio en la tercera fase

La multinacional X-Elio prevé invertir 30 millones en esta tercera fase de su complejo solar en Xixona.



283 HA

Superficie que abarcan las parcelas afectadas

Las parcelas afectadas por el plan suman 283 hectáreas, de las 110 pasarán a estar ocupadas por placas solares. 

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