Una firma proyecta tres plantas solares en Mutxamel con una inversión de seis millones

Una empresa murciana tramita la autorización de la Generalitat para pequeños parques fotovoltaicos que abarcarían 19 hectáreas - Se unen a otras siete grandes instalaciones que se planean en Xixona, Busot, La Torre, Agost, Alicante y San Vicente

La planta solar de Xixona, la más grande la Comunidad, puesta en marcha este año. | MORELL/EFE

La planta solar de Xixona, la más grande la Comunidad, puesta en marcha este año. | MORELL/EFE / j.a.rico

La fiebre de las plantas solares también llega a Mutxamel. Una empresa murciana promueve tres proyectos para levantar parques fotovoltaicos de pequeño tamaño en el municipio, que suman una inversión que ronda los seis millones, 13,5 MW de potencia instalada y 19 hectáreas. Estos planes se unen a los cinco complejos que se tramitan en Xixona y que afectan también a los términos de La Torre de les Maçanes, Busot y Alicante, así como otro en Agost y otro en San Vicente, estos siete de tamaño mucho mayor que los planteados en Mutxamel. Además, en Xixona este año ha entrado en funcionamiento la mayor planta solar de la Comunidad.

El Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) publicó recientemente la salida a información pública del tercero de los proyectos de Mutxamel. Se trata de una actuación impulsada por la firma FV Mutxasolar, a través de la empresa Pidesa Renovables con sede en Lorca (Murcia), para desarrollar un parque solar con una potencia de 6,93 MW y una inversión de 2.938.744,98 euros en la zona de Cotoveta, cerca del límite con El Campello y Sant Joan. La central fotovoltaica, denominada FV Mutxasolar, estaría compuesta por un campo generador de 13.328 módulos fotovoltaicos de 525 Wp, sobre 10,5 hectáreas . Y requeriría una línea subterránea de media tensión 20 kV de 1.758 metros de longitud, que discurriría por Mutxamel y Sant Joan, hasta la subestación eléctrica de Cantalar, con un tramo aéreo de 153 metros de longitud.

Además, en agosto salieron también a exposición pública otros dos proyectos a través de la misma promotora. Pidesa, bajo el nombre de la empresa La Nebulosa, plantea otra instalación de 3,3 MW y una inversión de 1.443.912,42 euros. Contaría con 6.496 módulos de 540W cada uno sobre 3,7 hectáreas en la zona oeste del municipio, en la partida de La Borratxina, con una línea de media tensión con tramos subterráneos y aéreos hasta la subestación de San Vicente.

Y por último la misma promotora, a través de la empresa Beside 2IBI SL, plantea la planta FV Mutxamel, de 3 MW y con una inversión de 1,5 millones en la zona de la Pujada Borratxina. Contempla 7.476 módulos de 400 W cada uno sobre 4,9 hectáreas, y una línea aéreo-subterránea hasta la subestación San Juan.

El alcalde de Mutxamel, Sebastián Cañadas (PP), explicó que el Ayuntamiento no tiene previsto presentar alegaciones a ninguno de los proyectos, ya que el planeamiento urbanístico permite la instalación de estas plantas, «siempre que cumplan las exigencias de Conselleria». En cualquier caso destacó que son de pequeño tamaño y afectan a terrenos de secano, no de regadío, agregando que hay un cuarto proyecto en tramitación.

Expansión por la comarca

Estos tres proyectos suman una superficie ocupada por paneles solares de 19,1 hectáreas, muy lejos de los macroproyectos que se tramitan en otras poblaciones vecinas como Xixona, Busot, San Vicente o Agost. En la localidad turronera ya funciona la planta CSF Turroneros, con una potencia de 35 MW sobre 66 hectáreas, y se tramitan entre Xixona, La Torre de les Maçanes, Busot y Alicante otros cinco proyectos que abarcan más de 400 hectáreas, algunos en la linde entre los dos primeras localidades que afectan a cultivos rodeados de grandes pinadas, donde los ecologistas advierten del grave impacto ambiental y paisajístico que supondrían.

Así mismo entre Agost y Monforte se proyecta la megaplanta La Cerámica, sobre 150 hectáreas y con una inversión de 40 millones. Y en San Vicente se plantea otra instalación sobre más de 200 hectáreas en la zona del Sabinar, de la que hasta ahora no se saben más detalles, y a la que se opone el Ayuntamiento.

Este boom ha sido gracias al decreto de la Generalitat para agilizar la tramitación de este tipo de instalaciones, aunque ahora la Conselleria debe valorar sus impactos.

En zonas como el Medio y Alto Vinalopó, donde también se proyectan numerosos proyectos de cientos de hectáreas, se están produciendo movilizaciones en contra por el impacto de complejos tan grandes en zonas rurales.

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