Una operación conjunta de la Guardia Civil de Sant Joan y la Policía Local de Mutxamel ha permitido desmantelar un importante punto de venta de cocaína dirigido por un hombre de 50 años que ha sido detenido y abastecía presuntamente a traficantes de toda la provincia, los cuales la vendían luego al menudeo. En el operativo incautaron más de tres kilos de «coca» que ocultaba el detenido y fue descubierta en el registro por el perro «Chico», un agente antidroga del Servicio Cinológico de la Guardia Civil. Además del responsable del punto de venta, que ha ingresado en prisión, la Guardia Civil detuvo también a una mujer cuando salía de su casa con 30 gramos de cocaína preparados para su venta al menudeo entre pequeños consumidores.

El Área de Investigación de Sant Joan d’Alacant y la Policía Local de Mutxamel seguían la pista desde 2020 a un importante traficante de drogas que se había establecido en el municipio mutxamelero. Las investigaciones se han alargado a causa de las medidas de seguridad que el traficante adoptaba para evitar ser descubierto.

Sin embargo, el sospechoso pudo ser identificado y se comprobó que tenía antecedentes por hechos similares a los investigados. Durante las investigaciones los agentes han ido incautando pequeñas cantidades de drogas destinadas al consumo en diversas localidades de Alicante.

El presunto narco ahora apresado era muy conocido entre los consumidores porque la cocaína que vendía era de gran pureza.

El perro "Chico" durante el registro de la casa en Mutxamel. INFORMACIÓN

Los investigadores aprovecharon recientemente un momento en el que el investigado había bajado la guardia para proceder a su detención y registro de su domicilio en Mutxamel. Momentos antes de proceder al registro de la casa salió de la casa una mujer con antecedentes por tráfico de drogas, sobre todo en San Vicente del Raspeig, y también fue detenida al portar 30 gramos de cocaína preparados para su distribución entre pequeños consumidores.

En el registro fue determinante la intervención del perro «Chico» del Servicio Cinológico de la Guardia Civil, experto en detección en cocaína. El can marcó como positivos dos de los habitáculos de la vivienda y allí descubrieron escondidos 3,1 kilogramos de cocaína. El agente «Chico» tiene más de 7 años de servicio y no es la primera vez que descubre alijos importantes como el de Mutxamel. Además de la droga, intervinieron 30.000 euros, 12 relojes de alta gama, una moto, un turismo, útiles para el corte, preparación y distribución de la droga, así como varios dispositivos informáticos y documentación para su análisis y estudio.