Vivir en una casa unifamiliar en Mutxamel: ¿sueño o pesadilla?

Los vecinos de las partidas y urbanizaciones aseguran tener los mismos problemas desde que estas se crearon, algunas hace más de cuarenta años

Una sola farola solar en una calle sin acera, Valle del Sol.

Una sola farola solar en una calle sin acera, Valle del Sol. / E. Sanz

Elena Sanz López

Elena Sanz López

Mutxamel es un municipio que cuenta con multitud urbanizaciones y partidas rurales en sus afueras. Cada una con una problemática distinta y más complicada a la anterior. Estas comunidades están compuestas por viviendas unifamiliares, para muchos, "la casa de sus sueños". Sin embargo, la realidad puede ser muy distinta y, en ocasiones, vivir en estos lugares puede resultar un auténtico quebradero de cabeza.

Calles deterioradas, sin aceras y sin alumbrado en Valle del Sol (Mutxamel).

Calles deterioradas, sin aceras y sin alumbrado en Valle del Sol (Mutxamel). / E. Sanz

Este es el caso de los vecinos de la partida La Obrera. Una comunidad con 40 años de historia y de problemas sin solución. Después de largos años de quejas, reivindicaciones y luchas vecinales por tener los mismos derechos que quienes viven en el núcleo urbano, la presidenta de la junta de compensación de La Obrera decidió asistir a sesión plenaria de Mutxamel para explicar, en un acto desesperado, las 4 décadas de contratiempos que han ido sorteando los habitantes de esta partida.

Susana Sancho, presidenta de la junta, realizó un discurso en la casa consistorial por el que expuso uno por uno, desde el año 1984, todos los obstáculos a los que había tenido que hacer frente esta junta y los que todavía están por resolver.

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Una mujer camina por el parque de La Obrera que hicieron los vecinos. / E. Sanz

Desde el organismo vecinal reconocen que en los últimos años han recibido más atención por parte del Consistorio y que hay problemas que se han ido subsanando, pero insisten en la necesidad que tiene la partida ser recepcionada y de disolver la junta de compensación, ya que para estos vecinos la situación se hace insostenible y "la junta ya no tiene objeto". Aseguran haber hecho todo lo que se les ha solicitado y que estaba en sus manos para conseguir que se recepcionara la zona. Ahora, el problema es que muchas de las infraestructuras ya no cumplen la ley, ya que la junta no tenía la capacidad de actualizarlas y es por ello que, hasta el momento, no se ha realizado este trámite.

La Obrera no es la única comunidad en apuros, también los vecinos de La Huerta y Valle del Sol tienen muchas dificultades. Entre ellas, la falta de conexión con localidades colindantes por la escasez de transporte público y la limitación de horarios que impiden que la gente pueda utilizar este servicio para desplazarse a sus lugares de estudio y trabajo si estos se encuentran fuera del término municipal. Además, otro tipo de problemas existentes en estas zonas son el deterioro de las calles, la insuficiencia en el asfaltado y la ausencia de alumbrado. Esta última especialmente acusada en Valle del Sol, donde se pusieron farolas solares pero el viento las tumbó y no se han repuesto.

Acera rota en la partida La Obrera.

Acera rota en la partida La Obrera. / E. Sanz

El Partido Socialista de Mutxamel presentó, durante el pleno ordinario pasado, una moción por la que pedía la "realización de un estudio exhaustivo de las urbanizaciones y partidas para abordar las problemáticas". El texto insta al gobierno municipal a llevar a cabo un informe que recoja, entre otros asuntos, "un análisis de las deficiencias (que presentan estos lugares), una evaluación de las causas, propuesta de soluciones" y un apartado final de "seguimiento y evaluación". La propuesta fue rechazada por el equipo de gobierno por "ser genérica" y añade que la moción "pretende paralizar el Ayuntamiento para afrontar este asunto".

El gobierno local, por su parte, asegura estar interesado en resolver todo aquello que se pueda solucionar de una forma más ágil. El concejal de Urbanismo, Vicente Gomis asegura que "poco a poco y como vamos pudiendo vamos arreglando las cosas". El edil ha explicado a este diario que el problema original "viene de una forma de hacer urbanismo a través de juntas de compensación", es decir, los propietarios se organizaban en esta figura jurídica y asumían toda la responsabilidad de la zona, y con esta manera de urbanizar se crearon "25 sectores que tienen problemas a los que hay que atender" y que "si no hubieran tantos sectores así, ya estaría solucionado", añade.

Asimismo, Rafael García, alcalde de Mutxamel, ha declarado que "se está haciendo un esfuerzo para arreglar las cosas". Aunque pide que entiendan que "cualquier servicio cuesta más de hacer llegar a estos sectores", por eso, "estamos hablando con el Ayuntamiento de Alicante para establecer sinergias y poder atender mejor a los vecinos", ha subrayado el primer edil.