El helado se encamina a otro verano récord a lomos del cambio climático

El sector prevé aumentar otra vez las ventas y prolonga la campaña hasta incluso diciembre por la extensión de la temporada de baño

Un hombre compra un cucurucho de chocolate en una heladería de la zona de Muchavista, en El Campello, este pasado jueves

Un hombre compra un cucurucho de chocolate en una heladería de la zona de Muchavista, en El Campello, este pasado jueves / HÉCTOR FUENTES

Otra temporada de récord para el helado artesano. El sector, que tiene su origen en Xixona e Ibi, prevé que la campaña de este año experimente un incremento relevante de las ventas tras batir ya los registros histórico en 2022 y 2023.

Los heladeros enfilan ahora la época clave, después de un buen inicio de campaña. Y cada vez es más frecuente entre los artesanos prolongar las ventas hasta incluso diciembre. Todo gracias a la extensión de la temporada de baño por el cambio climático. Hay más meses de calor... y más meses de negocio.

La Asociación Nacional de Heladeros Artesanos (Anhcea), con sede en Xixona, afirma que el sector afronta con optimismo la temporada alta. Anhcea agrupa a más de 410 socios con más de 1.300 negocios repartidos por buena parte de España. Y se estima que el helado artesano facturará este año más de 300 millones de euros.

Eso sí, no será el verano del chocolate. Y es que la subida en el precio del cacao de hasta el 400% va a hacer que no haya tantas variedades como en los últimos años. Pese a la locura con los chocolates que viene experimentando el sector, este verano se espera que las vitrinas muestren menos opciones para los amantes del cacao.

Un heladero artesano fabricando mantecado en su negocio Món Gelat de la playa de Muchavista

Un heladero artesano fabricando mantecado en su negocio Món Gelat de la playa de Muchavista / HÉCTOR FUENTES

Marco Miquel, presidente de la entidad y vicepresidente de la patronal europea Artglace, explica que "el inicio ha sido bueno, aunque con meteorología cambiante dependiendo de la zona de España. Las ventas están siendo buenas".

Este heladero xixonenc afincado en Dénia recuerda que el año pasado se cerró con un aumento de las ventas de entre el 3 y el 5%, dependiendo de la zona. Y para este año "tenemos una previsión similar a la de 2023, de entre un 3 y un 5%".

Desestacionalización

Así, el presidente de Anhcea ha recordado que el pasado año la temporada se alargó hasta noviembre por la benigna meteorología, que invitaba aún al baño y el paseo por las playas, y la falta de lluvias en muchos puntos de la península. E incluso ha señalado que hubo negocios que aguantaron abiertos hasta el puente de diciembre.

Así, señala que la ampliación de la temporada depende del tipo de negocio, si está en zona de playa, y si también se dedica a la temporada del turrón al ser originario de Xixona. En este último caso aguanta el negocio todo lo más hasta el 1 de noviembre, pero en caso de no hacer la campaña del turrón, puede alargar incluso hasta diciembre, siempre que en su ubicación haya aún actividad turística.

Así, el cambio climático está beneficiando al sector al poder prolongar la campaña más allá del tradicional puente del 12 de octubre, que siempre ha marcado el final oficioso e la temporada, que se inicia el 19 de marzo.

Calor

Los últimos veranos con récords de calor están ayudando a mayores ventas, y la meteorología benigna el resto de año también facilita la desestacionalización. Y esto sobre todo se nota en la provincia de Alicante, donde la falta de lluvias y frío en el último año ha hecho que tomar un helado en marzo o noviembre no sea algo extraño.

La campaña del helado entra ahora en sus meses claves

La campaña del helado entra ahora en sus meses claves / HÉCTOR FUENTES

Pese a que la Semana Santa ha caído este año en marzo, las ventas que llevan acumuladas son "buenas", por lo que se afronta con mucho optimismo el verano, incluso con mejores perspectivas que el año pasado.

"2022 y 2023 fueron años espectaculares, y 2024 apunta que también lo será". Eso sí, en 2022 buena parte del incremento de ventas se fue con la factura de la luz, que se disparó un 300%, pero el pasado año su incidencia fue menor y por tanto el beneficio mayor.

Subida de precios

De cualquier forma, los precios del helado artesano sufrirán una ligera subida del 3% de media por el encarecimiento de materiales. "Subirán los precios un poco, pero no podemos repercutirlo todo en el consumidor", por lo que los artesanos asumirán una buena parte del encarecimiento.

Sabores de moda

En cuanto a los sabores, están en auge los helados de fruta. "Estamos haciendo helado de todo tipo de fruta, de sandía, fresa, naranja y otros cítricos, de leche de coco...".

Además, desde Anhcea destacan que cada vez se pide más helado vegano. "Lo demandan mucho, para evitar grasas y la lactosa, pero no solo por intolerancias, está de moda. Y también hay mucha publicidad engañosa, ya que empresas anuncian por ejemplo horchata sin lactosa, cuando la horchata no tiene lactosa".

Del mismo modo, entre los pequeños lo que se pide mucho es el helado de galleta de oreo. Y los clásicos siempre funcionan como la vainilla, el mantecado -que se diferencia de la vainilla porque no lleva vaina de vainilla y lleva más huevo-, chocolate y turrón, destacando en la provincia de Alicante se demanda mucho la variedad de turrón, leche merengada y mantecado.

Sobre los chocolates, hay una mala noticia para los amantes del cacao. Y es que "la subida de entre el 300 y el 400% en el precio del cacao va a hacer que en lugar de tener siete u ocho variedades de chocolates en la vitrina, pues tendrás solo dos o tres por ejemplo. Es una subida que hace daño".

El año del helado de gofre de Lieja

La Confederación Europea del Helado Artesano (Artglace) ha elegido para este año como helado del año el de gofre de Lieja, una variedad parecida al de donut. Así, la asociación pone a disposición de sus la fórmula para que se lo pueden ofrecer a sus clientes, y se promociona en esta campaña. Este helado ha sido elegido para 2024 por Bélgica.

Sus ingredientes son sacarosa, dextrosa, fructosa, harina de trigo, leche en polvo, manteca y yema de huevo, además de unos gofres ya hechos.

El año pasado su el helado "Apfelstrudel", designado por Austria: un helado de base blanca al que se añade pulpa, aromatizado con ron y aceite de limón. Los otros ingredientes imprescindibles son una pizca de canela, pasas sultanas y, por último, pan rallado.

Falta de personal y formación

A pesar de estas excelentes perspectivas, el sector también sufre los problemas generalizados de la hostelería para encontrar camareros.

Miquel ha señalado que "el sector lo pasa muy mal para encontrar personal sobre todo en ciudades turísticas. El problema de las islas Baleares se está trasladando también a algunas zonas de la península, con el tema de los alquileres. A las personas que vienen a trabajar no les compensa tirarse el verano en la heladería si se les va el sueldo en pagar el alquiler".

Así, ha recordado que "aunque sean fijos discontinuos, no dejan de ser parados encubiertos", por lo que ha reclamado "facilidades para que puedan trabajar", ya que "muchas veces prefieren la 'paguita' que tienen antes que trabajar".

Y otro problema con el que se encuentran es la falta de formación del personal. "Además de la falta de trabajadores, falta calidad, no están preparados. La Formación Profesional se ha perdido, no tienen una formación básica. Hacen falta camareros, electricistas, fontaneros...", lamentando que la FP no esté atendiendo estas necesidades.

Centro de Investigación del Helado

Respecto a esta falta de formación, Miquel ha destacado el impulso que para el sector y la innovación va a suponer el Centro de Investigación del Helado Artesano que se va a levantar en Xixona.

Las actuales instalaciones de Anhcea ofrecen cursos a los heladeros para mejorar su formación, resaltando que en estos participan no solo socios, sino también personas ajenas a la asociación, con un mayor coste para estos participantes.

"Viene gente de Sudamérica, países del Este de Europa, del centro de Europa... la formación es fundamental. Y el Centro de Investigación va a permitir investigar y mejorar al sector, haciendo cosas que uno en su obrador no puede probar, experimentar, sustituir una grasa por tal fibra...", destaca el vicepresidente de la patronal europea.

En cuanto a plazos para la construcción de este centro, cuyas previsiones iniciales fijaban 2023 como el de su inauguración, Miquel ha señalado que confían en que pueda estar acabado a finales de 2025 o principios de 2026.

"La idea es que las obras comiencen en 2025. Ya está terminada la redacción del proyecto", para lo que la Diputación ha aportado 100.000 euros. Antes, la Generalitat y el Ayuntamiento culminaron la cesión de una parcela en el polígono El Espartal III, junto al Consejo Regulador del Turrón, para levantar allí la nueva sede.

Miquel ha señalado que están en conversaciones con la Diputación para ver si se licitan las obras de forma conjunta, o lo hace Anhcea con una ayuda de la Institución Provincial.

Su coste se estimaba inicialmente en 1,1 millones de euros, pero esta cifra se prevé que aumente ligeramente. "Las instalaciones serán muy prácticas, modulables", por lo que ha destacado que su construcción será sencilla, ya que se trata de una nave. Así, el plazo previsto de ejecución es de cinco meses.