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Los 25 millones "enterrados" en el túnel de Sant Joan para mejorar la seguridad

El Gobierno central finaliza la reforma de la infraestructura tras tres años y medio de obras, incorporando 12 gigantescos extractores para hacer frente a un incendio y duplicando las salidas de emergencia

Así es la visita al túnel de Sant Joan: una inversión de 25 millones para mejorar la seguridad

Pilar Cortés

Jose A. Rico

Jose A. Rico

Una obra colosal se ha llevado a cabo durante los últimos tres años y medio en el túnel de Sant Joan d'Alacant. Se trata de una infraestructura de la A-70 clave para el área metropolitana de Alicante, que ha pasado de ser hace dos décadas uno de los túneles más peligrosos de Europa a situarse a la vanguardia en materia de seguridad.

Todo ha sido gracias a una inversión de 25 millones de euros en una serie de mejoras, muchas de ellas costosísimas pero que se espera no se utilicen nunca, o lo menos posible. La mitad del presupuesto ha sido en obra civil, y el resto en equipamiento, según ha explicado el director de la obra del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, Juan Giménez, que ha acompañado a INFORMACIÓN hasta las entrañas de este túnel.

Vista aérea de dos de las salidas de emergencia, que funcionan a su vez de pozos de ventilación

Vista aérea de dos de las salidas de emergencia, que funcionan a su vez de pozos de ventilación / INFORMACIÓN

Se han duplicado las salidas de emergencia, que han pasado de seis a doce, y se ha dotado a esta infraestructura de 1.840 metros de longitud de un gigantesco sistema de extracción de humos en caso de incendio, adaptándola así a la normativa vigente de seguridad, que es el motivo de esta profunda reforma.

Este falso túnel se construyó "en trinchera", es decir a cielo abierto, no horadando la roca, y entró en servicio en 1990. Cada día pasan por su interior una media de 60.000 vehículos. Y aunque aparentemente los cambios sufridos con la actuación son leves, con un aumento en la iluminación y más salidas de emergencia, las modificaciones han sido mucho más profundas.

Cortes nocturnos

Los trabajos han obligado a que durante unas 180 noches se cortara un carril o incluso un tubo entero del túnel, desviando ese sentido por el otro, para poder llevar a cabo una compleja obra de ingeniería. Y es que se han reformado y ampliado las seis salidas de emergencia existentes, y que han perforado y acondicionado otras seis.

Pozos de ventilación

Además, estas salidas tienen una doble función, ya que incluyen un moderno sistema de extractores para sacar el humo en caso de incendio, convirtiéndose las salidas de emergencia en pozos de ventilación por las que saldría. Se han instalado 12 gigantescos extractores, que tienen una pala de 2,4 metros, capaces de evacuar 100 metros cúbicos por segundo. Cada uno ha costado 240.000 euros, y cuentan con un sistema de insonorización para evitar molestias, aunque solo se encenderían en caso de un incendio. Y se espera que eso no ocurra nunca.

Uno de los dos túneles paralelos horadados para pasar el cableado y los servicios

Uno de los dos túneles paralelos horadados para pasar el cableado y los servicios / PILAR CORTÉS

Hasta ahora, el túnel solo contaba con unos ventiladores en el techo que mueven el aire, para evitar la concentración de los humos de los coches, y ayudar a dispersar el humo en caso de incendio. Esto se mantiene, pero se añade este formidable sistema de extracción que nada tiene que ver con lo que había.

Perforación

Para la apertura de las salidas de emergencia y las estancias que hay al lado por las que se extrae el humo a través de ventanas horadadas en el túnel, se ha empleado hilo de diamante, como en una cantera de mármol, para sacar las piezas de hormigón de la pared del tubo, de 1.000 kilos cada una, según explica el jefe de obra de Acciona, empresa que ha llevado a cabo esta compleja actuación.

Del mismo modo se han perforado dos galerías de servicio, una por cada lado. Son dos túneles de dos metros de alto por dos de ancho, por los que pasan más de un centenar de kilómetros de cableado, en parte resistente al fuego, de electricidad, comunicaciones y otros sistemas. Y han sido perforados en paralelo al túnel, contando con dos kilómetros de longitud cada uno.

Grupos electrógenos

Además, se ha levantado un nuevo edificio técnico sobre la cubierta, donde están las salidas de los conductos de emergencia, entre Mutxamel y Sant Joan. Allí se ubican tres enormes grupos electrógenos, para sobre todo garantizar el suministro de energía a los extractores en caso de un corte eléctrico, de 1.250 kVa cada uno. Y es que cada extractor consume 250 kW.

Una de las salidas de emergencia con la nueva señalización

Una de las salidas de emergencia con la nueva señalización / PILAR CORTÉS

En este nuevo edificio también se ubican los equipos de control y medida eléctricos, así como los transformadores. Y esos equipos se conectan mediante fibra con el centro de control junto al enlace de Vistahermosa de la A-70, donde monitorizan todo lo que pasa a través de una gigantesca pantalla, un "videowall" donde se pueden visualizar las 74 cámaras móviles y fijas con las que cuenta el túnel, cuyo circuito cerrado de televisión se ha ampliado.

Los grupos electrógenos para hacer frente a un corte eléctrico

Los grupos electrógenos para hacer frente a un corte eléctrico / PILAR CORTÉS

Dos operarios trabajan allí las 24 horas del día vigilando que no pase nada, contando además con el sistema DAI (Detección Automática de Incidentes), que puede llegar a avisarles de la caída de un papel a la calzada.

Señalización

Así, en lo que respecta a equipamiento, también se ha mejorado la señalización interior, la megafonía, la cobertura interior de comunicaciones, la iluminación de emergencia y la plataforma integradora del centro de control. Además, se han implantado paneles de mensajería variable en los accesos.

Boca norte del túnel de Sant Joan

Boca norte del túnel de Sant Joan / INFORMACIÓN

Además, se ha ejecutado un sistema de drenaje separativo para vertidos accidentales, independiente del drenaje de la calzada, y se ha dotado de un sistema para evitar la inundación de la instalación en caso de lluvias torrenciales.

Normativa

El importe total de la inversión ha sido de 24,93 millones de euros, con el objetivo de cumplir con el real Decreto 635/2006, de 26 de mayo, sobre requisitos mínimos de seguridad en los túneles de carreteras del Estado, que fija los criterios a seguir para aplicar en los túneles de la Red de Carreteras del Estado las condiciones y requisitos que el desarrollo actual de las infraestructuras de transporte exige.

Una las salas por las que el extractor -al fondo- extrae el humo

Una las salas por las que el extractor -al fondo- extrae el humo / PILAR CORTÉS

Esfuerzo inversor

La delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, ha destacado que "esta obra, que va a aumentar la seguridad de los conductores, es una muestra más del compromiso del Gobierno de España con Alicante y, sobre todo, un ejemplo más del grado de ejecución y cumplimiento de las obras proyectadas".

Así ha reiterado que "las cifras no mienten, la provincia de Alicante es la primera de España en licitación de obra pública en el mes de mayo y la séptima de toda España en lo que llevamos de año, con 452 millones de euros licitados en obra pública por parte del Gobierno de España".

"Este Gobierno está realizando un esfuerzo importantísimo en materia ferroviaria, como el corredor mediterráneo, pero también está realizando inversiones claves en circulación convencional; como el propio túnel, el tercer carril de la A7 entre Orihuela y Crevillente (90 millones), la variante de Benissa (61 millones) o los 90 millones que anunció el ministro Puente para actuaciones inmediatas en carreteras. La mejora de las infraestructuras de una forma eficiente y sostenible, como sucede en el túnel de Sant Joan, es una realidad gracias a este Gobierno", ha agregado Bernabé.

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