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Las voces del preventorio de Aigües: el niño que vio al conde de Casa Rojas con peluca o el enfermo con el babi 221

Un documental inédito recoge los testimonios de personas que estuvieron ingresadas de pequeñas en el edificio sanitario o trabajaron allí

L. Gil López

L. Gil López

Balneario, hotel de lujo, preventorio para niños afectados de tuberculosis y edificio en ruinas. El histórico complejo construido en Aigües en el siglo XIX que fue propiedad de un conde guarda entre sus muros cientos y cientos de historias que el paso del tiempo había sepultado.

El director y guionista barcelonés F. Carlos Campillos, afincado desde hace ocho años en el pequeño municipio, era conocedor de la atracción que ha ejercido el inmueble desde que cerró hace décadas, ligado mal que le pese a fenómenos paranormales.

Asegura que hay libros sobre el edificio, pero se centraban en la historia de cuando era hotel o balneario y no encontraba nada publicado del preventorio como tal.

Se puso a preguntar a la gente del pueblo, que le decían que ya estaban todos muy mayores y no podría conseguir testimonios. "Basta que digan eso para saber que detrás hay una buena historia, sabes que vas a contar algo que no ha hecho nadie más, que no se han molestado o no han querido ir más allá", asegura.

Sabía que había una historia dentro de esas puertas más allá de las tonterías de fantasmas

F. Carlos Campillos

— Director del documental

Tras dos años y medio de dedicación y trabajo, ahora ve la luz "Memoria del olvido. Las voces del preventorio de Aigües", un documental inédito que recoge testimonios de personas que estuvieron ingresadas en el sanatorio, que tuvieron a familiares en él o que trabajaron allí.

"El lugar te delataba que había mucha historia oculta dentro de esas puertas, historias que no se habían contado y que eran infinitamente más interesantes que todas las tonterías que se dicen de fantasmas", explica.

El conde era un señor muy alto, con peluca y bigote blanco, que venía con una capa, se relacionaba con la gente del pueblo

Quique Iborra

— Vecino que conoció al conde de Casas Rojas

El documental incluye entrevistas con el hombre que de niño llevaba leche en burro al preventorio, con el bisnieto del telegrafista o con el que fue vigilante desde que se cerró en 1967.

Imagen que aparece en el documental, cedida porJosé Luis Simó, uno de los bisnietos del telegrafista y violinista del hotel Miramar.

Imagen que aparece en el documental, cedida por José Luis Simó, uno de los bisnietos del telegrafista y violinista del hotel Miramar. / INFORMACIÓN

Una de esas voces es la de Quique Iborra, que conoció al mismísimo conde de Casas Rojas. "Era un señor muy alto, con peluca y bigote blanco, que venía con una capa, era buena persona y se relacionaba con la gente del pueblo", explica el vecino en el documental.

Los "goteros"

Otros testimonios son los de Juan Carlos Olivares, que ingresó con 4 años en el preventorio, en el año 1966, era uno de los llamados "goteros", que eran los nenes de 4 a 6 años, o Francisco Sellés, que entró en 1962, con 11 años y recuerda todavía que "cuando llegabas te daban un babi con un número, el mío era el 221".

Los protagonistas del documental explican cómo eran sus vidas en el preventorio, con las monjas, enfermeras y niños y niñas, en un ambiente "feliz" pese a ser un centro sanitario.

O cómo les cortaban el pelo a los chicos al cero y a las chicas muy corto, se duchaban dos veces por semana o se ponían yodo unos a otros, con la supervisión de las monjas, "que eran muy buenas, menos doña Tránsito, todos nos acordamos de ella".

Motor económico

También narran la importancia que tuvo como motor económico del pueblo, ya que iba mucha gente de otras provincias a trabajar allí. O, como recuerda uno de ellos, "cuando no había casi coches, aquí venían".

La película, que incluye fotografías antiguas cedidas, establece una comparación con el gran hotel balneario de Mondariz, que también lo fundaron una serie de nobles y estuvo abandonado muchos años, pero tras una inversión millonaria de la Xunta ha renacido.

El documental, de poco más de una hora, se presentó este sábado en la Casa de Cultura de Aigües y fue tal la expectación que se completó el aforo del salón de actos, por lo que el Ayuntamiento ha programado para este domingo un segundo pase. Además, se puede ver ya a través de la plataforma YouTube.

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