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El "nuevo" mercado de Sant Joan: partido en dos y con un ruido ensordecedor

Siete meses después, sigue sin solucionarse el problema del estruendo que genera la máquina del aire, mientras la oposición pide que se estudie que los puestos de los sábados vuelvan al inmueble

Fachada del mercado de Sant Joan

Fachada del mercado de Sant Joan / L. Gil López

L. Gil López

L. Gil López

El mercado municipal de Sant Joan d'Alacant sigue generando quejas vecinales y lamentos de los placeros siete meses después de su reapertura tras un ambicioso proceso de remodelación, ampliación y modernización.

La reforma del inmueble, que diseñó en 1964 el prestigioso arquitecto alicantino Juan Antonio García Solera, tuvo un periodo de ejecución de nueve meses y una financiación con cargo a fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Unión Europea por valor de 1.697.657 euros, de los que el 80% fueron fondos europeos y el 20 % restante, unos 340.000 euros, lo aportó el Ayuntamiento.

El mercado reabrió sus puertas a finales de julio y, a las pocas semanas, los placeros mostraron su malestar porque sostenían que habían perdido clientela los sábados. Achacaban este bajón, que tiene su reflejo en las ventas, a que la venta ambulante que viene ese día al municipio está en la plaza de L'Ordana.

En L'Ordana

Estos puestos de venta de ropa, textil o utensilios estaban en el exterior del inmueble de abastos hasta el inicio de la reforma, cuando fueron reubicados en dicha plaza. Y, una vez finalizados los trabajos, el gobierno local del PP decidió que se mantuvieran allí.

En el último pleno municipal, Compromís ha puesto sobre la mesa que los placeros mantienen sus quejas y que las dos localizaciones, los puestos sedentarios en el mercado y los ambulantes en la plaza, "están ahogando el dinamismo económico".

Por ello, la formación de izquierda propone que se estudie un plan para unificar los dos puestos de venta, "con una reforma del espacio alrededor si fuera necesario".

"No se puede vivir aquí, el ruido es infernal", aseguran desesperados los vecinos

Además, recuerda que desde el verano los aparatos de aire y calefacción hacen un fuerte ruido que causa molestias a viviendas de Tomás Capelo y hay una partida económica de los presupuestos para acabar con este problema.

El concejal de Comercio, Manuel Nieto, explicó en el pleno que estaba "trabajando" para solucionarlo, pero que faltaba la dotación económica. "Si no tengo una partida de inversión no lo puedo hacer", explicó.

Se complementan

El edil aseguraba que está en contacto con los vecinos afectados y negaba que los placeros estén disconformes: "Hablo con todos y me dicen que están contentos, los dos mercados están funcionando muy bien, se complementan, hemos ampliado puestos, la limpieza y el montaje es más fácil en L'Ordana y están a tres minutos".

El alcalde, Santiago Román, ha vuelto a descartar unir los dos puestos de venta porque no cabría todo en el exterior del edificio y recuerda que "uno está al lado del otro, a menos de 100 metros, y uno y otro tienen mucha vida".

De inminente, nada

El PSOE, por su parte, cargó contra la gestión del PP. "La actuación era inminente y meses después no se ha hecho nada, tenía un presupuesto en septiembre y puede traer una modificación presupuestaria, pero no lo hace", recalcó Daniel Amores.

Mientras, los vecinos de Tomás Capelo, calle que envuelve al mercado, están "desesperados" por el "infernal ruido" que soportan. Los aparatos de climatización se ponen en marcha sobre las siete de la mañana y están todo el día encendidos. Hay veces en que al encargado se le olvida apagarlos y el propio edil ha acudido a pararlo.

La Policía Local acudió a hacer mediciones y los informes constatan que el ruido está 9 decibelios por encima de lo normal. "No se puede vivir aquí, es horrible", exponen.

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