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El PSOE estalla en San Vicente: dimite la mayoría de la ejecutiva

Una gestora pilotará el proceso para centrarse en "ganar las elecciones" y "dejar de hablar de problemas internos y de alcaldables"

Miembros de la ejecutiva del PSOE, entre ellos, a partir de la cuarta por la izquierda, Asun París, Yolanda García, María Jesús Moreno y Jesús Villar

Miembros de la ejecutiva del PSOE, entre ellos, a partir de la cuarta por la izquierda, Asun París, Yolanda García, María Jesús Moreno y Jesús Villar / INFORMACIÓN

L. Gil López

L. Gil López

Ocho meses. Es lo que ha durado la ejecutiva del PSOE de San Vicente del Raspeig que salió elegida en junio pasado tras celebrar un proceso de primarias. La agrupación local sigue inmersa en una crisis que no tiene fin, con luchas que vienen de años atrás entre distintas familias por tener el control.

El polvorín amenazaba con estallar en cualquier momento tras la renuncia en diciembre del que era secretario de Política Municipal de la ejecutiva, José Manuel Beviá, hastiado de la profunda división interna.

Finalmente, la mayoría de los miembros de la ejecutiva, siete de trece, han presentado su dimisión, lo que ha abocado al partido del puño y la rosa a la formación de una gestora que tome las riendas de la agrupación, según marcan los estatutos del PSOE. 

Quienes han dimitido no han sido ninguno de los pesos pesados: ni la secretaria general, María Jesús Moreno, ni la secretaria de Organización, Yolanda García, ni la vicesecretaria general y portavoz de la ejecutiva, Asun París, ni el presidente, Jesús Villar.

Pulso soterrado

De esta forma, no queda ninguno de los cuatro retratado, pero la realidad es que había un pulso soterrado del exalcalde, Moreno y García contra París, quienes trabajaban "de forma paralela", aseguran a INFORMACIÓN fuentes del partido.

En ese clima de desconfianza, la mayoría de la ejecutiva movió ficha y consultó al partido a nivel provincial, quien tomó la determinación, con el refrendo del PSPV, de que renunciasen para poner orden en la casa, según las mismas fuentes.

Los encargados de "poner orden" son Toñi Serna, Sandra Martín y Heriberto Forner

Por su parte, el secretario de Organización PSOE de la provincia, Alejandro Luengo, reconoce que se trata de una agrupación "muy particular", conformada por "muchos grupos", y había llegado el momento de reconducir la situación y atajar la crisis.

El mensaje que lanza es claro: "Es hora de dejar de hablar de problemas internos y de alcaldables, y de que se centren en ganar las elecciones municipales".

¿Quiénes están en la gestora?

La gestora cuenta con tres representantes socialistas de la autonómica, provincial y comarcal, las tres estructuras del partido en la Comunidad Valenciana, y tiene el aval de Ferraz.

Los encargados de "poner orden" en San Vicente son Toñi Serna, adjunta a Organización del PSPV; Sandra Martín, de la ejecutiva provincial; y Heriberto Forner, secretario de Organización de L'Alacantí.

Luengo no ha querido hablar de alcaldables a las elecciones porque incide en que el PSPV no ha abierto todavía ese melón: "Estamos preparando el camino a las municipales y la agrupación local cayó en el error de hablar de listas y no del gobierno del PP y Vox".

En cualquier caso, deja claro que la situación "no es la misma" que en Alicante, donde en mayo del año pasado dimitió Miguel Millana, secretario general del partido en la ciudad con el objetivo de frenar a Ángel Franco antes de la renovación de la ejecutiva. "En San Vicente no se va contra nadie de la ejecutiva, hay un consenso con todos los que hicieron el pacto para la ejecutiva, con el lado oficialista", expone.

La ejecutiva local resultó elegida en junio en unas primarias en las que la candidatura conjunta de María Jesús Moreno y Asun París obtuvo el 60 % de los votos frente al 40% del concejal Eugenio Toledo, del sector crítico.

Abrazo de Moreno y París tras ganar la candidatura conjunta a la ejecutiva el pasado junio

Abrazo de Moreno y París tras ganar la candidatura conjunta a la ejecutiva el pasado junio / INFORMACIÓN

La participación fue del 86 %, 124 sufragios de un censo de 144, de los cuales 74 fueron a parar a la lista encabezada por Moreno, mientras que 50 papeletas cayeron en el bando de Toledo.

La candidatura conjunta, conformada in extremis, fue fruto de un acuerdo con la mediación de la dirección provincial del partido y que validó la dirección nacional que lidera Diana Morant, quien considera a París la candidata oficialista.

Pero, al poco tiempo, empezaron a verse las costuras del acuerdo, con Moreno, Villar y García boicoteando a París, que es portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, a nivel orgánico.

Uno de los momentos en los que la cuerda se tensó especialmente fue cuando Moreno y Villar frenaron la publicación de una nota de prensa que recogía que París había sido designada por Morant vicepresidenta del Comité Nacional de los socialistas valencianos, según fuentes consultadas.

Un momento de la votación de las primarias celebradas en junio

Un momento de la votación de las primarias celebradas en junio / INFORMACIÓN

Otro capítulo de la crisis interna se vivió hace unas semanas cuando, tras el descontento en la ejecutiva por la falta de transparencia y gestión, se rompe el triunvirato y Moreno y Villar tiran por un lado y García por otro.

¿Nuevo pacto?

Es más, según las mismas fuentes, García llegó a ofrecer su apoyo a Eugenio Toledo, perdedor en las primarias, para que se postulara como candidato a la Alcaldía.

Esta aseveración, no obstante, la ha desmentido de forma categórica la propia García: "Nunca he dado mi apoyo a la candidatura de Toledo. No es cierto".

El último, hasta el momento, episodio se produce en el marco de la Feria Internacional de Turismo (Fitur), que se celebró en Madrid en febrero. A la cita acudieron París y la concejal Noelia Hernán como ediles del Ayuntamiento, no de la delegación.

Las dos pasaron los gastos de desplazamiento y dietas al Consistorio y es entonces cuando se produce un nuevo encontronazo, García pide explicaciones y las dos ediles deciden renunciar a la compensación económica.

El Ayuntamiento, por su parte, el día que iba a llevar a cabo la tramitación del expediente relativo a esos gastos recibió la renuncia a los mismos, por lo que no llegó a autorizarlos.

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