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Mutxamel se suma al boom provincial de reconvertir bajos comerciales en viviendas

En lo que va de año ha dado cuatro licencias por las ocho de todo 2025

Una calle de Mutxamel con un local comercial cerrado a la izquierda, en una imagen de archivo

Una calle de Mutxamel con un local comercial cerrado a la izquierda, en una imagen de archivo / Rafa Arjones

L. Gil López

L. Gil López

No hay municipio que se libre de la tendencia imperante en los últimos años de reconvertir bajos comerciales en viviendas. Todo con un doble objetivo: por un lado, dar respuesta a la demanda habitacional y, por otro, para revitalizar zonas urbanas.

El fenómeno se ha hecho evidente en las grandes urbes como Alicante, Elche o Torrevieja: plantas bajas que hasta hace poco tenían persiana donde en su interior se vendía ropa o fruta han sido sustituidas por una puerta y una ventana con barrotes.

Mutxamel se suma a esta práctica y el gobierno local del PP está otorgando licencias para llevar a la práctica esta modificación de comercial a residencial. En lo que va de año, ha aprobado cuatro, mientras que en todo 2025 fueron ocho y en los tres años anteriores, un total de trece permisos.

Habitabilidad

La mayoría de estas licencias son en la zona del casco urbano, aunque hay alguna concedida también en Bonalba, explica el edil de Urbanismo, Vicente Gomis. También se están produciendo denegaciones al no cumplir las condiciones de habitabilidad, como es el caso de no contar con un patio trasero para abrir ventana.

"No son infraviviendas, si la norma lo permite se otorgan", incide el concejal, que recuerda que el Ayuntamiento exige que los proyectos para pasar de local comercial a vivienda tienen que estar homologados por un arquitecto.

Persiana bajada

Gomis resalta que en el 90 por ciento de los casos se trata de locales que llevan muchos años cerrados: "Las costumbres comerciales están cambiando, los dueños cerraron por falta de clientela y ahora optan por adecuarlos para alquiler o venta".

En ocasiones se da la circunstancia de que el permiso solicitado para la ampliación de la vivienda supera el máximo permitido o que se trata de un terciario comercial obligatorio,de ahí que se rechacen las licencias.

El auge por convertir locales comerciales en viviendas no cesa y hay municipios que han optado por ponerle freno, como ha sido el caso de Petrer, que aprobó hace cuatro meses la suspensión temporal de las licencias si los pisos tienen 45 metros cuadrados útiles o menos. Esa cuestión es precisamente la que quiere evitar Mutxamel, de ahí que las licencias se conceden si cumplen los requisitos.

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