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Vecinos del casco histórico de Sant Joan redoblan su lucha contra el Ayuntamiento por el ruido: ahora, un perito

La asociación contrata a un profesional judicial especializado para auditar las viviendas afectadas por el paso de las líneas interurbanas de autobús

Un autobús pasa por la calle San José de Sant Joan

Un autobús pasa por la calle San José de Sant Joan / L. Gil López

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L. Gil López

L. Gil López

Residentes del casco histórico de Sant Joan d'Alacant redoblan su lucha contra el Ayuntamiento e inician el proceso para intentar el blindaje legal de todo el barrio.

La Asociación de Vecinos de la calle San José, residentes de la calle Mayor y algunas viviendas de la calle Cervantes han anunciado un nuevo paso al frente en su batalla legal contra el tráfico pesado: la contratación de un perito judicial especializado para auditar, una por una, las viviendas afectadas, recalcan, por el paso de las líneas interurbanas de autobús.

Hace unas semanas, ya rechazaron la modificación puntual número 25 del PGOU que impulsa el gobierno local y presentaron alegaciones por entender que el cambio amenaza el patrimonio histórico del municipio y reduce el entorno protegido del núcleo histórico tradicional.

Tras años de lo que consideran "inactividad" por parte de la administración local, el colectivo vecinal ha decidido coordinar un frente común de responsabilidad patrimonial.

Los primeros análisis periciales estiman que la reclamación patrimonial conjunta puede llegar a ser millonaria, situándose hasta en cinco millones de euros si se confirma la afectación de casi 150 viviendas de las calles San José y Mayor, con posibilidad de afección también en la calle Cervantes, cada una en distinto grado de gravedad.

Alta frecuencia

El peritaje colectivo servirá para cuantificar económicamente los daños sufridos en una trama urbana histórica que "nunca estuvo diseñada para soportar el tránsito de autobuses de alta frecuencia", señalan.

Según explican en un comunicado, las inspecciones técnicas preliminares apuntan a un patrón similar de daños en distintos inmuebles del vecindario:

  • Grietas estructurales vivas: fisuras de progresión diagonal en muros de carga tradicionales que, según los vecinos y el informe de la arquitecta municipal, son consecuencia del paso del tráfico pesado.
  • Desprendimientos en fachadas: caída de revestimientos tanto en el exterior como en el interior de las viviendas.
  • Colapso por años de abandono institucional: desprendimientos y caídas de partes estructurales de las viviendas, con el consiguiente riesgo para las personas que habitan en ellas.

"No estamos ante un problema estético ni de una sola vivienda aislada. Es una patología que debe investigarse en todo el barrio", añaden.

Los vecinos advierten además de que la situación se agrava de forma notable en los días de lluvia. La calle, recalcan, carece de alcantarillado suficiente, presenta una fuerte pendiente desde Mutxamel y soporta un tráfico muy intenso, unido a la velocidad de los vehículos y a la proximidad inmediata entre la calzada y las viviendas.

Un coche circula por la calle San José un día de lluvia

Un coche circula por la calle San José un día de lluvia / INFORMACIÓN

"Todo ello provoca que, en episodios de lluvia, el agua entre en los inmuebles y aumente el deterioro de las cimentaciones y de otros elementos estructurales", subrayan. La asociación considera que esta circunstancia refuerza la urgencia de adoptar medidas correctoras "inmediatas" y de replantear "por completo" el recorrido del transporte público por este entorno.

Presentarán una macroalegación colectiva al proyecto de la Generalitat del nuevo mapa de transportes metropolitano, que pasa por las calles afectadas

La asociación de vecinos recuerda igualmente que se trata de una de las calles más antiguas de Sant Joan y que forma parte del patrimonio histórico valenciano protegido. Por ello, consideran "especialmente grave" que se mantenga "una circulación incompatible con la conservación del entorno y con la seguridad" de sus residentes.

Movilidad y mantenimiento

A su juicio, la protección patrimonial no puede limitarse a la catalogación formal del casco histórico, "sino que debe traducirse en decisiones reales de movilidad, mantenimiento urbano y prevención de daños estructurales".

Por su parte, el concejal de Urbanismo, David Aracil, no ha querido hacer declaraciones sobre esta iniciativa vecinal.

Aprovechando que la Generalitat mantiene abierta la licitación del nuevo mapa de transportes metropolitano, la concesión CV-207 Alacant Metropolità Nord, los vecinos presentarán una macroalegación colectiva complementada con los informes de daños que vaya emitiendo el perito contratado.

Recuerdan, además, que solo en este año dos viviendas han tenido que ser apuntaladas, una ha sido derruida y en dos ocasiones han caído cascotes a la vía pública, en una acera de apenas 1,5 metros de anchura, con el consiguiente peligro para las personas.

Tramo de la calle San José cortado para los peatones por desprendimientos, en una imagen de archivo

Tramo de la calle San José cortado para los peatones por desprendimientos, en una imagen de archivo / INFORMACIÓN

La asociación subraya que la futura reclamación no se plantea como una suma de desperfectos aislados, sino como "una posible afección continuad"a derivada de una actividad pública persistente: el mantenimiento de líneas de autobús y tráfico pesado en calles históricas vulnerables.

Lo que dice la ley

Desde el punto de vista jurídico, inciden, el artículo 32 de la Ley 40/2015 del Régimen Jurídico del Sector Público reconoce el derecho de los particulares a ser indemnizados por las administraciones cuando sufran una lesión en sus bienes o derechos como consecuencia del funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos, salvo fuerza mayor o daños que exista deber jurídico de soportar. La misma norma exige que el daño sea efectivo, evaluable económicamente e individualizado con relación a una persona o grupo de personas.

Por su parte, el artículo 67.1 de la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas establece que el derecho a reclamar prescribe al año de producido el hecho que motive la indemnización o desde que se manifieste su efecto lesivo. La solicitud, señalan, debe especificar las lesiones, la relación de causalidad con el funcionamiento del servicio público, la evaluación económica si es posible y el momento de producción del daño.

La asociación considera que, en este caso, el plazo de prescripción debe analizarse conforme a la doctrina del daño continuado y de la denominada actio nata: mientras la causa persista y los daños sigan produciéndose o agravándose, el cómputo del plazo no puede tratarse como si se tratara de un daño único, cerrado y definitivamente estabilizado.

Acusaciones de beneficio urbanístico a una promotora

Los vecinos están en pie de guerra contra el Ayuntamiento por su decisión de impulsar la modificación puntual número 25 del Plan General para ampliar la zona verde en Beniali, cambiando la calificación del solar donde se encuentran dos enormes pinos de más de cincuenta años que iban a desaparecer bajo el cemento de un nuevo proyecto de viviendas residenciales en un solar, situado entre las calles Quijote y San José.

La operación implica la expropiación parcial del solar, de modo que unos 500 metros cuadrados pasarán a tener uso público como espacio verde, asegurando así la conservación de los pinos.

Se eleva parcialmente el edificio en una planta ático retranqueada tres metros de fachada a espacios públicos, para mantener la edificabilidad asignada por el Plan General, según recoge el informe de paisaje y de efectos ambientales.

Los vecinos, en sus alegaciones presentadas, sostienen que la modificación se presenta como un instrumento para salvar dos pinos mediante la ampliación de una zona verde, pero sus efectos reales son, por un lado, "otorgar un beneficio urbanístico singular" a la promotora del proyecto permitiendo un incremento de alturas "no contemplado por el planeamiento vigente" y, por otro, reducir el perímetro del núcleo urbano histórico, "desprotegiendo el entorno patrimonial de la calle San José para viabilizar dicha promoción privada".

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