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San Vicente o el sueño ¿imposible? de un sexto instituto para dejar de estar como "sardinas en lata"

La comunidad educativa lleva años a la espera de la construcción del centro para acabar con el hacinamiento de los alumnos

El Gaia y el Mario Blasco se concentran reclamar la construcción de un nuevo IES

HÉCTOR FUENTES

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L. Gil López

L. Gil López

Aulas sin aire acondicionado, ordenadores que parece que van a pedales, sin sombra en los patios, falta de biblioteca ... son algunas de las carencias que vienen arrastrando desde hace casi una década los institutos de San Vicente del Raspeig, que sufren una masificación sin precedentes.

La comunidad educativa viene reclamando la construcción del IES número 6 para acabar con el hacinamiento que denuncian alumnos, padres y profesores. No han sido pocas las ocasiones en que han manifestado porque están cansados de sentirse "como sardinas en lata".

Como muestra, un botón: el instituto Gaia se construyó para dar cabida a unos 475 alumnos, va por los casi 900. Hay otros cuatro centros Haygón, María Blasco, San Vicente y Canastell, especializado en formación profesional.

El proyecto de ejecución está en fase de supervisión por parte de los técnicos municipales antes de su envío a la conselleria

¿Qué ocurre entonces? La construcción del instituto ha sido una prioridad para el Ayuntamiento, pero los años han ido pasando y en estos momentos no hay ni fecha prevista para el inicio de las obras.

Lo que sí ha hecho el gobierno local de PP y Vox es finalizar el proyecto básico, mientras que el de ejecución está en fase de supervisión por parte de los técnicos municipales. Una vez validado, se enviará a la Dirección General de Infraestructuras Educativas, organismo dependiente de la conselleria, para que proceda a su valoración y dar luz verde. 

Clases que son hornos

Esta situación, mientras, provoca en el día a día saturación en aulas, pasillos, patios, lavabos y espacios comunes, y dificulta el desarrollo de la vida educativa. A esta masificación se unen carencias de todo tipo en las infraestructuras. Es el caso de clases "que son hornos en verano", ordenadores que funcionan muy lentos, solo una jefatura de estudios para cientos de alumnos y clases muy numerosas.

Aula de estudiantes este martes en uno de los ciclos de Informática, en el Instituto San Vicente de la localidad. | ALEX DOMÍNGUEZ

Aula de estudiantes en uno de los ciclos de Informática, en el Instituto San Vicente de la localidad. / INFORMACIÓN

En el Gaia, por ejemplo, a finales del curso pasado se celebró un claustro en el que se aprobó un programa piloto de la conselleria que garantizaba mantener el número de profesores en el centro. Ahora se han visto conque no sirve de mucho porque les han trasladado que les quieren quitar dos docentes de cara al próximo curso.

En el IES María Blasco, mientras tanto, también reclaman espacios adecuados para atender a las familias o para reunirse el alumnado y el profesorado.

Protesta de alumnos y profesores este martes en el IES Gaia para exigir el nuevo instituto. | ALEX DOMÍNGUEZ

Imagen de archivo de protesta de alumnos y profesores en el IES Gaia para exigir el nuevo instituto / ALEX DOMÍNGUEZ

Por lo que respecta al CIPFP Canastell, sigue pendiente la reforma, que incluye una nueva nave taller y la ampliación del aulario con 4.300 metros cuadrados. Aunque hace dos años se anunció la adjudicación de la redacción del proyecto, las máquinas siguen sin aparecer.

Matorrales en el solar

La parcela en la que se ubicará el nuevo instituto, con capacidad para albergar a unos 700 alumnos, se encuentra en la Ronda Oeste y cuenta con una superficie de 9.986 metros cuadrados. Ahí está, con matorrales e hierbajos en lugar de estudiantes. El coste de los trabajos supera los 12 millones de euros y se prevé que las futuras dependencias cuenten con veinte aulas para cursar Educación Secundaria Obligatoria y cuatro para Bachillerato.

Espacios reducidos, ratios por las nubes y centros desbordados, una dinámica que en San Vicente se resisten a normalizar. Mientras, una pancarta colocada en el IES Gaia en el año 2021 sirve de triste recordatorio físico de una infraestructura vital que no llega. "Es la prueba de un fracaso", lamentan docentes afectados.

La reforma de colegio L'Horta se retrasa también

La otra de las tres grandes y demandadas obras educativas que San Vicente del Raspeig preveía comenzar este año, junto con el nuevo instituto y la reforma del Canastell, es la mejora del colegio L’Horta. Se trata de una intervención que incluye la construcción de un gimnasio, la adecuación de la instalación eléctrica y el cambio de la fuente de suministro de la calefacción.

El contrato quedó desierto, ninguna empresa mostro interés por quedarse con el proyecto, que tenía un presupuesto de licitación de 964.755,41 euros, IVA incluido, y un plazo de ejecución de diez meses.

El Ayuntamiento ha aprobado un nuevo pliego de cláusulas jurídico-administrativas y un nuevo concurso, que ha sufrido una variación referente a la titulación del jefe de obra.

Así, se ha considerado conveniente "mejorar la redacción para aclarar" que son puntuables en este criterio, en condiciones de igualdad, titulaciones universitarias habilitantes en el ámbito de la edificación que son objeto de este contrato, tales como arquitecto o grado en Arquitectura más máster habilitante en Arquitectura, arquitecto técnico o grado en Ingeniería de la Edificación, ingeniero de Obras Públicas o grado en Ingeniería Civil o titulaciones equivalentes.

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