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L'Alcoià y El Comtat denuncian desprotección y piden más Guardia Civil

La tardanza de los agentes tras el fallecimiento repentino de un hombre en L'Orxa y los robos reactivan esta histórica reivindicación en las zonas rurales

Cuartel de la Guardia Civil en Cocentaina, donde se atienden denuncias de toda la comarca.

Cuartel de la Guardia Civil en Cocentaina, donde se atienden denuncias de toda la comarca. juani ruz

Las pequeñas poblaciones de l'Alcoià y El Comtat denuncian la situación de desprotección en que se encuentran y exigen que se dote a estas comarcas de un mayor número de efectivos de la Guardia Civil. La tardanza de los agentes tras el fallecimiento repentino de un hombre en L'Orxa y las continuas oleadas de robos han reactivado estas reivindicaciones en las zonas rurales.

Las comarcas de l'Alcoià y El Comtat se componen de numerosos pueblos con una dispersión geográfica muy amplia. Los de menor tamaño no cuentan con Policía Local y su seguridad y vigilancia depende únicamente de los cuarteles de la Guardia Civil de Cocentaina y Muro, un servicio que ha sido calificado por los ayuntamientos de «insuficiente» en múltiples ocasiones. Por ello, con cada oleada de robos o actos vandálicos surge la histórica reivindicación de que se amplíen los efectivos destinados a las zonas rurales.

El último incidente tuvo lugar el pasado 16 de febrero en L'Orxa, donde un hombre falleció, según el alcalde, Arnaldo Dueñas, de forma repentina en el bar. Tras confirmar la muerte los servicios sanitarios, la presencia de la Guardia Civil «se demoró en exceso», al tener que intervenir la patrulla de la comandancia de Ibi, situada a 44 kilómetros del municipio.

Ante estos hechos, Dueñas ha remitido esta semana un escrito a Subdelegación del Gobierno solicitando «la ampliación y dotación de un número mayor de efectivos de cuerpos de seguridad» en l'Alcoià y El Comtat «para poder dar servicio y protección a todos los municipios».

El primer edil ha expresado «la situación de desamparo total» en la que se encuentran, dado que los escasos medios no cumplen, según ha insistido, «ni una función preventiva, ni disuasoria, pues no se patrulla por los pueblos y la gente que quiere hacer daño campa a sus anchas».

Dueñas también es desde hace poco gerente de la Mancomunidad de l'Alcoià y El Comtat y ha manifestado que en la próxima reunión propondrá al resto de municipios realizar una solicitud conjunta a la Subdelegación del Gobierno.

El presidente de la Mancomunidad de El Xarpolar, Francisco Fenollar, alcalde también de Alcoleja, ha explicado que en 2017, aprovechando la reunión por las lluvias torrenciales con el director general de Emergencias, José María Ángel, «le expusimos la situación y le propusimos que se destinasen agentes de la Policía Autonómica» para garantizar la seguridad en las zonas rurales. Aunque en un principio Ángel se comprometió a estudiarlo, «no hemos obtenido respuesta».

La Mancomunidad de El Xarpolar en su día también estudió la posibilidad de contratar vigilancia privada, pero el coste anual superaba los 200.000 euros, «una cuantía inasumible para un servicio que no era funcional», ya que, según ha recordado Fenollar, «era únicamente disuasorio».

Por su parte, el alcalde de Planes, Javier Sendra, ha explicado que «varios ayuntamientos enviamos en enero una carta tipo a Subdelegación del Gobierno» en la que exponían que «en los últimos años ha habido una disminución de efectivos de la Guardia Civil en el cuartel de Muro».

En la actualidad, según reza el citado documento, «solo hay una plantilla de seis guardias teniendo que asumir la vigilancia de 11 términos municipales, que incluso tienen que realizar patrullas y vigilancias con el cuartel de Cocentaina, asumiendo así una población de 27 municipios».

En el escrito también expusieron que a la carencia de efectivos cabe sumar que las oficinas de atención al ciudadano del cuartel de Muro sólo abre tres días a la semana, lo que muchas veces obliga a la gente «a presentar denuncias en Cocentaina e incluso si es por la tarde en Ibi».

La Subdelegación del Gobierno recientemente ha contestado al Ayuntamiento de Planes exponiéndole que las infracciones penales han bajado, comparando 2018 con 2017, y reconociendo que la plantilla de Muro «no está cubierta en su totalidad». Aún así, ha mantenido que «no se puede determinar que existan motivos concretos que justifiquen la necesidad de aumentar efectivos».

Por ello, el alcalde de Planes ha animado a los vecinos de l'Alcoià y El Comtat a denunciar cualquier delito, dado que si no lo hacen «estadísticamente no se observa que haya necesidad de aumentar los efectivos».

En la misma línea trabaja Benilloba, donde hace unos meses se produjeron desperfectos en 22 vehículos y prácticamente nadie denunció. El Ayuntamiento tuvo que reunir a los vecinos para explicarles la importancia de dar parte a la Guardia Civil y a día de hoy no sólo ha denunciado la mayoría, sino que están estudiando presentar una demanda colectiva.

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