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El Gobierno asume la construcción de la rotonda del acceso norte a Alcoy

El Estado transferirá al Ayuntamiento la travesía de la N-340 más de una década después de que el tráfico de paso dejara de cruzar la ciudad

Acceso norte a Alcoy por la N-340, donde el actual cruce se sustituirá por una rotonda.

Acceso norte a Alcoy por la N-340, donde el actual cruce se sustituirá por una rotonda. JUANI RUZ

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana asumirá la construcción de la rotonda del acceso norte a Alcoy, que después de algunos vaivenes en los últimos años iba a ser acometida por el Ayuntamiento. Así lo anunciaron ayer el alcalde, Toni Francés, y la diputada socialista en el Congreso Patricia Blanquer, quienes señalaron que existe «el compromiso» del Gobierno central para llevar a cabo esta obra y que previsiblemente comenzará a ejecutarse en poco tiempo.

Se trata de una infraestructura muy demandada, puesto que se trata de la entrada a Alcoy desde Cocentaina por la N-340 y también por aquí llegan a la ciudad buena parte de los conductores que vienen desde València por la A-7. Además, es el principal acceso al polígono industrial Cotes Baixes y punto de conexión entre los barrios situados a uno y otro lado de la carretera, por lo que el volumen de tráfico es elevado. La regulación semafórica de la actual rotonda partida se muestra insuficiente con mucha frecuencia.

La obra se planteó en 2014 y después de varias demoras iba a costearse por las arcas municipales a lo largo de dos años

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La idea de construir aquí una rotonda, además, viene de lejos. Comenzó a gestarse en 2014, y ya al año siguiente se sometió a exposición pública el expediente para su ejecución. Sin embargo, la actuación estuvo totalmente para da hasta que en 2018 fue el Ayuntamiento el que redactó un proyecto y mostró su disposición a costear las obras, algo que autorizó en noviembre de 2019 el entonces Ministerio de Fomento. Sin embargo, tal y como publicó este periódico el pasado otoño, ese permiso ha caducado sin que se haya iniciado trabajo alguno. Por ello, el Ayuntamiento incluyó esta infraestructura en los presupuestos de 2021, con la previsión de sufragarla en parte gracias a las ayudas de la Generalitat para la renovación de polígonos industriales.

La parálisis administrativa y la implicación de dos instancias distintas como son el Ayuntamiento y el Estado ha dilatado mucho el proceso, pero el proyecto realizado en su momento por el Consistorio puede aprovecharse, por lo que ahora la tramitación será, paradójicamente, más sencilla. Según explicaron ayer Francés y Blanquer, únicamente habrá que adaptar el documento ya existente. Se espera que en unos dos meses ya esté oportunamente modificado, por lo que los trabajos podrían comenzar a corto plazo. El coste estimado de la infraestructura es de 900.000 euros.

El traspaso de la carretera nacional permitirá hacer reformas en los viales afectados, como ya se hizo en la calle Entenza

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Tanto el alcalde como la parlamentaria nacional hicieron hincapié en que se trata de una obra «muy necesaria y muy reivindicada» por los vecinos de la Zona Norte y los empresarios del polígono Cotes Baixes, quienes, cabe recordar, recriminaron hace unos meses al equipo de gobierno la caducidad del permiso concedido por el Ministerio para realizar la obra. Asimismo, Francés aludió al beneficio que supone el hecho de que finalmente sea el Estado quien asumirá el coste de los trabajos, dado que la partida inicialmente prevista para esta infraestructura en el presupuesto municipal podrá destinarse a otras cuestiones relacionadas con la mejora de los polígonos industriales. Además, la rotonda podrá estar acabada en menos tiempo.

Viejo recorrido

Junto con la construcción de la rotonda, el Ministerio se ha comprometido a ceder al Ayuntamiento la travesía de la N-340. Se cumplirá así una reivindicación municipal de hace ya más de una década. La finalización de la autovía A-7 sacó el tráfico de paso de la ciudad, pero el viejo recorrido de la carretera nacional a través de las calles tan importantes en Alcoy como Alzamora, la Alameda Camilo Sesto y Juan Gil-Albert sigue siendo de titularidad estatal. Su traspaso al Consistorio hará que sean vías urbanas y que puedan remodelarse sin necesidad de pedir permiso, como ya ha ocurrido con la calle Entenza.

Francés indicó que primero el Ministerio cederá la carretera al Ayuntamiento y después ejecutará el nuevo acceso norte. El acuerdo para la cesión de la carretera deberá ratificarse en pleno, previsiblemente en una sesión extraordinaria que el alcalde prevé convocar para la próxima semana. Fuera del traspaso quedará, eso sí, el puente de Fernando Reig, que seguirá siendo de titularidad estatal, continuando así su mantenimiento a cargo del Estado.

El alcalde destacó que la cesión de la N-340 es «muy importante para hacer otros proyectos» en materia viaria urbana. Por su parte, Blanquer incidió en que se acabará con la «anomalía» de que el trazado sea del Estado pese a tener un tráfico del todo urbano.

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