Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Vigilancia altruista del monte en Alcoy

El programa de voluntariado ambiental que el Ayuntamiento Alcoy pone en marcha cada verano atrae a personas interesadas de una y otra forma en el cuidado de los montes y en la preservación de los ecosistemas. Para unos la experiencia sirve de formación práctica complementaria a sus estudios; para otros, el solo contacto con la naturaleza ya es un aliciente

Dos de los participantes en el voluntariado ambiental de Alcoy a lo largo de la última semana.

Juani Ruz

El extenso término municipal de Alcoy cuenta con varios espacios de gran importancia medioambiental, incluyendo parte de dos parques naturales. Y uno de ellos en particular, el de la Font Roja, aun no perteneciendo por completo sus terrenos al municipio alcoyano sí tiene una importancia sentimental muy especial, además de unas cualidades ambientales y de fauna muy importantes.

Este es uno de los factores que explica que el programa de voluntariado ambiental estival que organiza el Ayuntamiento cuente con una larga trayectoria y que interese tanto a quienes están formándose académicamente es una disciplina de esta rama como a quienes ya lo hicieron en el pasado, o a cualquier persona interesada en estas cuestiones. Además, la actividad se desarrolla en un lugar tan atractivo como es el entorno del parque de la Font Roja, con lo cual gracias a este programa se puede conocer de primera mano el lugar e incluso aspectos que para un visitante de a pie pasan habitualmente desapercibidos.

Realizando labores de vigilancia en la Vía Verde.

Realizando labores de vigilancia en la Vía Verde. / Juani Ruz

El voluntariado se desarrolla durante seis semanas, desde mitad de julio hasta final de agosto, y en cada uno de los turnos, de lunes a viernes, pueden participar seis personas como máximo. Con todo, este año no han llegado a cubrirse las 36 plazas. Entre el 12 y el 16 de agosto, José Manuel Piñán, Carlos McMullen, Javier del Rincón y Pedro Díaz han sido los únicos participantes, con Lily Laguna de coordinadora. A su juicio, el hecho de que haya quedado huecos libres obedece a que se necesita más difusión de esta actividad al público en general. "Muchos conocemos esto a través del boca a boca, es probable que mucha gente no se entere de que existe", comentan.

Las jornadas de voluntariado se componen de una sesión formativa por la mañana y ejercicios más prácticos por las tardes. El más importante es el de vigilar, desde diversos puntos, que no haya ninguna incidencia en el monte o en sus aledaños; uno de estos puntos de control, por ejemplo, es la Vía Verde, por la que hay un importante trasiego de personas durante gran parte del día. Asimismo, hay visitas a la buitrera, para dar de comer a las aves rapaces que habitan en el parque, y también al vivero de la Font Roja.

Los voluntarios, junto con su coordinadora.

Los voluntarios, junto con su coordinadora. / Juani Ruz

Acerca de la motivación para apuntarse al voluntariado, hay razones variadas, pero con un punto en común: el interés por el cuidado del entorno. Carlos y Javier estudian Ciencias Ambientales, con lo cual esto les sirve de bagaje profesional y de experiencia práctica; además, ambos inciden en el "cariño por el monte" y que "es importante cuidarlo". También Pedro destaca que "siento que estoy haciendo algo bueno", además de adquirir conocimientos de cara a formarse como jardinero, mientras que José Manuel recalca "la satisfacción que uno se lleva al ayudar a los demás" gracias a la realización de estas actividades.

Tracking Pixel Contents