Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La ruta de senderismo más sorprendente de Alicante: tiene un arco secreto donde el sol atraviesa la roca

Un sendero circular de dificultad moderada lleva al excursionista hasta una formación natural única

Las mejores rutas de senderismo en la provincia de Alicante para disfrutar este otoño

Aitana Solera

Los amantes del senderismo están de enhorabuena. Tras los fuertes vientos del sábado, este domingo se espera estable y apacible en la provincia de Alicante, con condiciones ideales para disfrutar de la montaña. Y es que, el invierno alicantino ofrece jornadas perfectas para recorrer senderos poco transitados y redescubrir el interior de la provincia.

Entre esas propuestas destaca una ruta que combina naturaleza, historia y un fenómeno astronómico singular. Se trata del itinerario circular al Arco de Santa Lucía, en el término municipal de Penáguila, una pequeña localidad de apenas 300 habitantes situada a los pies de la Sierra de Aitana. En apenas dos horas y media, esta ruta circular permite descubrir uno de los enclaves más singulares del interior de Alicante.

Ruta al Arco de Santa Lucía

La ruta presenta una distancia total de unos 7 kilómetros, con un desnivel positivo y negativo de 323 metros. La altitud mínima se sitúa en 642 metros y la máxima alcanza los 905 metros en la cima del Castell de Penàguila. Está catalogada como de dificultad técnica moderada, aunque algunos tramos requieren precaución y el uso puntual de las manos para progresar por terreno rocoso. Se trata de un recorrido circular.

Jardín de Santos

El punto de partida se sitúa en el aparcamiento del Jardín de Santos, al que se accede por una pista asfaltada desde la CV-781 tras pasar Penáguila en dirección a Alcoleja. Este jardín histórico alberga un cuidado espacio verde con laberinto incluido. Aunque entre semana permanece cerrado, el área recreativa y el parque infantil pueden utilizarse cualquier día, lo que lo convierte en un excelente inicio y final de la excursión.

Desde allí, la senda se dirige al barranco de Aladrach. Tras cruzar el barranco y atravesar los restos de la antigua muralla, el recorrido permite conocer el núcleo histórico de Penáguila: la iglesia, la plaza, la Font Major de 1856 con sus 30 caños y el lavadero público. Después, una senda bien definida conduce hasta el barranco del Castell. Tras cruzarlo, se inicia el tramo más exigente del recorrido. El sendero asciende por una ladera rocosa donde en algunos puntos es necesario apoyarse con las manos. La recompensa aparece pronto: el Arco de Santa Lucía, una espectacular formación natural situada a casi 900 metros de altitud.

Atravesar el arco constituye el momento más impactante de la ruta. Aunque el paso no es técnicamente complicado, puede resultar algo vertiginoso. Existe la opción de rodearlo para quienes prefieran evitarlo. Desde este punto ya se divisa el Castell de Penàguila. Antes de alcanzarlo, aparece un segundo arco más pequeño. En la cima, coronada por una gran cruz de madera, las vistas abarcan la Sierra de Serrella, Aitana, Mariola, el Benicadell y la Almudaina, con el pueblo a los pies.

Pinturas rupestres

El descenso se realiza por la vertiente norte. En el camino se observa un antiguo aljibe excavado en la piedra y, más abajo, la senda conecta nuevamente con la CV-785 en un punto elevado. Alternando tramos de carretera y sendero, el itinerario pasa junto a las Cuevas del Port —cerradas para su conservación y con restos de pinturas rupestres— y la ermita dels Sants Cosme i Damià. Desde el casco urbano, el paseo de cipreses conduce de nuevo al Jardín de Santos, cerrando el círculo.

El misterio del sol en el Arco de Santa Lucía

Más allá del atractivo paisajístico, el Arco de Santa Lucía es conocido por una curiosa alineación solar. Entre los días 13 y 29 de diciembre, alrededor de las 15:55 horas, el disco solar atraviesa el interior del arco durante aproximadamente cinco minutos, iluminando parte del pueblo. En el siglo XIV, el solsticio de invierno coincidía con el 13 de diciembre, día de Santa Lucía, debido al calendario juliano vigente entonces. La reforma gregoriana de 1582 ajustó ese desfase, pero el nombre del arco quedó ligado a esa fecha.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents