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Así es la vida en el colegio de l'Alqueria d'Asnar: barracones, el comedor en un local fuera del centro y una ampliación bloqueada

El nuevo aulario se incluyó en 2018 en el Plan Edificant pero discrepancias entre consellerias sobre los terrenos propuestos por el Ayuntamiento paralizaron el proceso y Educación trata de anular la obra

El aulario de l'Alqueria d'Asnar, este martes

Juani Ruz

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Jose A. Rico

Jose A. Rico

Sin aula de música, una unidad de Infantil en la sala de profesores sin privacidad para los alumnos, la sala de profesores en un pasillo, dos clases de Primaria en barracones, uno de ellos pequeño que se usaba como trastero... Así es la situación del aulario de l'Alqueria d'Asnar, perteneciente al colegio rural agrupado (CRA) l’Encantada. Y para colmo, el comedor en un local municipal fuera del colegio.

Mientras, la construcción del nuevo centro está bloqueada por problemas con la ubicación propuesta por el Ayuntamiento y la Conselleria de Educación intenta anular su inclusión en el Plan Edificant, que data de 2018.

El aulario en esta pequeña localidad de El Comtat, de apenas 500 habitantes, es un ejemplo de las carencias que han llevado a los docentes a una huelga que va ya por su cuarta semana. Una situación la de este centro de l'Alqueria que incluso lleva a que algunos padres prefieran escolarizar a sus hijos en Muro.

Terrenos en la zona donde el Ayuntamiento proyecta el nuevo aulario, y que Educación rechaza por su cercanía a una papelera

Terrenos en la zona donde el Ayuntamiento proyecta el nuevo aulario, y que Educación rechaza por su cercanía a una papelera / Juani Ruz

Los barracones datan de 2008, en pleno "boom" de las prefabricadas en la Comunidad Valenciana. Llevan años instalados en el centro, ubicado en un inmueble de más de 100 años que cuenta con tres aulas de Primaria, de las que dos son barracones, y dos de Infantil, con un total de 50 alumnos. Y el próximo curso una de las clases de Primaria contará con 14 alumnos enlatados en un pequeño barracón que se usaba inicialmente como trastero, según explican fuentes del centro.

Del mismo modo, el aula de Infantil que está en la que fuera sala de profesores carece de cualquier privacidad, ya que por allí pasa alguien cada cinco minutos para gestiones, fotocopias... Y la sala de profesores ha pasado a estar en un pasillo que hace de despacho... que para llegar allí hay que pasar por la citada aula de Infantil.

Además, el centro a su vez carece de aula de música, por lo que esta se imparte en la misma clase. Del mismo modo todo el material de la escuela está guardado en un local municipal fuera del recinto, y el comedor se ubica también en otro local, por lo que para ir a comer los niños tienen que salir del colegio, y luego regresar para las extraescolares.

Estudio de emisiones contaminantes

Y este panorama parece que no va a cambiar a medio plazo. Y es que la construcción de un nuevo aulario está bloqueada por una confusa situación con los terrenos elegidos, y ahora se está a la espera de un estudio sobre emisiones contaminantes en ubicaciones alternativas, entre ellas junto al actual colegio para ver si es factible, según las mismas fuentes del centro. Pero esto demorará aún más el proyecto, al requerir de cambios urbanísticos, expropiaciones, etc.

El Ayuntamiento compró unos terrenos al sur del casco urbano e impulsó la modificación urbanística para darle uso educativo. Pero el pasado año un informe de la Conselleria de Educación se pronunció de forma desfavorable a esa ubicación, ya que considera la parcela no es viable para la construcción de un centro educativo por los riesgos derivados de su cercanía a una industria papelera, por ser un posible foco de emisiones altamente contaminante.

Uno de los barracones

Uno de los barracones / Juani Ruz

Pero curiosamente apenas dos meses antes la Conselleria de Sanidad dio su visto bueno a la ubicación, incluyendo una serie de medidas a las que debe comprometerse la papelera para proteger la salud pública, señalando que el riesgo afecta a toda la población, no solo a la zona propuesta para el colegio.

Así, Educación proponía varias ubicaciones alternativas, estando a la espera de un estudio de mediciones de contaminación para valorar su idoneidad. Y al mismo tiempo desde la conselleria ha habido un intento de anular el proyecto, que en 2028 se valoraba en 1,6 millones.

La situación del centro, con el alcalde César Palmer como único miembro del equipo de gobierno y una moción de censura bloqueada por la falta de secretario municipal, complica aún más que se logre una salida a esta situación. El primer edil ha declinado explicar a INFORMACIÓN cuál es la situación actual del proyecto para ampliar el centro.

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