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La poza helada de Alicante que parece sacada de un documental: agua turquesa, cascada y sombra natural

Este rincón es una de las paradas imprescindibles para quienes buscan naturaleza y baño en el interior de la provincia durante el verano

La poza helada de Alicante que parece sacada de un documental: agua turquesa, cascada y sombra natural

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PLANES

La provincia de Alicante no se entiende solo desde la costa. Aunque sus playas concentran buena parte del protagonismo durante el verano, el interior guarda rincones que ofrecen una forma muy distinta de escapar del calor: barrancos, fuentes, pozas, sierras, pueblos pequeños y rutas donde el agua aparece de repente entre paredes de roca y vegetación mediterránea. Son lugares que sorprenden porque rompen la imagen más habitual de una provincia asociada al sol, la arena y los paseos marítimos.

En plena montaña alicantina, estos parajes se han convertido en refugios muy buscados por quienes quieren combinar senderismo y baño. No son piscinas urbanas ni espacios artificiales, sino rincones naturales donde conviene ir con respeto, prudencia y el equipo adecuado. El premio, cuando se llega, suele ser inolvidable: agua clara, sombra, silencio, piedra caliza y esa sensación de haber encontrado un pequeño tesoro lejos de las aglomeraciones.

Gorg del Salt

Uno de esos rincones es el Gorg del Salt, la poza más conocida del Barranc de l’Encantada, en el término de Planes, un municipio del interior norte de Alicante. El entorno de Planes aparece ligado al barranco de l’Encantà, que desemboca en el río Serpis, y la ruta más recorrida de la zona pasa precisamente por el Gorg del Salt, un molino en ruinas y el estrecho antes de regresar hacia el pueblo. Esa combinación de agua, barranco y paisaje rural explica por qué este enclave se ha convertido en una de las excursiones más atractivas para los amantes de la naturaleza.

Piscina natural

El Gorg del Salt es una pequeña piscina natural formada por el agua del barranco, con una cascada de unos cinco metrosque cae sobre una poza de tonos verdes y turquesas. Alrededor, las paredes de roca y la vegetación crean un ambiente fresco y recogido, especialmente agradecido en los días de calor. El agua suele estar muy fría incluso en verano, algo que forma parte de su encanto: el baño impresiona al principio, pero se agradece después de caminar bajo el sol por la montaña.

Cómo llegar

El acceso más habitual desde Alicante se realiza por la A-7 en dirección a Alcoy y Cocentaina, para después tomar la salida hacia Muro de Alcoy y Benimarfull y continuar por la CV-700 hasta Planes. Desde la localidad, hay que seguir hacia el desvío señalizado al Paratge Natural del Barranc de l’Encantada. A partir de ahí se avanza por una pista paralela al cauce hasta una zona donde se puede dejar el coche y completar a pie el tramo final. La distancia exacta dependerá del punto donde se aparque y del estado del acceso, por lo que conviene ir sin prisas y respetar siempre la señalización.

Calzado

Aunque el baño es el gran reclamo, no hay que olvidar que se trata de un entorno natural y no de una zona acondicionada como una piscina. Para llegar conviene llevar zapatillas de montaña o calzado deportivo que sujete bien el pie, y para entrar al agua son muy recomendables los escarpines o cangrejeras, porque las rocas mojadas pueden resbalar. Las chancletas no son una buena idea ni para caminar ni para moverse por la poza. Si se va con niños, hay que vigilarlos en todo momento: en algunas zonas pueden hacer pie, pero en otras la profundidad cambia y el fondo no siempre se ve igual.

Senderismo

El Gorg del Salt también puede ser el final perfecto de una ruta de senderismo por el Barranc de l’Encantada. El itinerario circular más conocido ronda los 12 kilómetros y suele requerir unas cuatro o cinco horas, dependiendo del ritmo, las paradas y el calor. En verano, lo más prudente es madrugar, evitar las horas centrales del día, llevar agua suficiente, comida, gorra, protección solar y no confiarse aunque la ruta no tenga una dificultad extrema.

La visita merece la pena, pero exige responsabilidad. No hay que dejar basura, usar jabones ni cremas dentro del agua, arrancar vegetación, hacer fuego ni convertir la poza en una piscina privada. También conviene recordar que el caudal puede variar mucho según la época del año, las lluvias y la sequía, por lo que el aspecto del Gorg del Salt no siempre será el mismo. Aun así, cuando el barranco lleva agua y la cascada cae sobre la poza, este rincón de Planes demuestra que algunos de los baños más especiales de Alicante no están en el mar, sino escondidos en el interior, entre roca, sombra y agua helada.

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