La casera de la vivienda no daba crédito a lo que vio en la mañana de ayer después de conocer que los bomberos, la noche anterior, habían sofocado las llamas que se originaron con la fuerte descarga eléctrica. "Me avisó el jardinero y cuando lo he visto he pensado en que todo había sido fruto de una explosión", afirmó esta ciudadana alemana que tiene las llaves de la casa siniestrada, propiedad de un matrimonio suizo que afortunadamente se encontraba en su país. "El perito del seguro me ha dicho que no había visto en su vida nada igual", apuntó Treutlein, quien recordó que los dueños del chalé habían decidido pasar el mes de agosto en Suiza para evitar el calor del verano y tenían previsto regresar este mes con la bajada de las temperaturas. "Si hubieran estado aquí no se si habrían salido con vida", concluyó.

Los hechos ocurrieron el martes por la noche, cerca de las doce. La vecina del matrimonio helvético, la alemana Marlene Pascher, olió el humo pero no se percató de ningún trueno o relámpago junto a su casa. "Al saber que era un incendio llamé a la policía y llegaron los bomberos".

El estruendoso golpe eléctrico debió de ser de gran magnitud. En el tejado se abrió un enorme boquete y las llamas prendieron sobre el sistema del aire acondicionado. El suelo se levantó del impacto y el fuego consumió todos los enseres de la vivienda, que había sido reformada recientemente por los dueños.