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El Plan de Competitividad plantea dar más vida a la Explanada y reestructurar el puerto

El informe de Deloitte, encargado por el Ayuntamiento, propone cambiar de ubicación la zona de cruceros

Imagen del Auditorio Provincial. Imagen panorámica del frente litoral de la ciudad con el puerto y la Explanada, dos puntos emblemáticos de Alicante.

El Plan de Competitividad Urbana, elaborado por la empresa Deloitte a petición del Ayuntamiento de Alicante, centra algunas de sus principales estrategias en el frente litoral, contemplando proyectos como una reestructuración del puerto para acercar la terminal de cruceros a la ciudad o un plan de revitalización de la Explanada, con incentivos para promover la apertura de negocios «de mayor calidad». También se recoge la necesidad de finalizar el adecentamiento del Acceso Sur a la ciudad -las obras están paralizadas desde abril- y dar continuidad a toda la fachada marítima hasta la playa de San Juan para mejorar la accesibilidad al mar y evitar barreras con la ciudad.

Son algunos de los 70 proyectos que, con horizonte en 2020, plantea Deloitte en un informe que está basado en el diagnóstico de la ciudad que realizó anteriormente y en las reuniones mantenidas desde 2012 con representantes de todos los sectores. Ahora, seis comisiones de expertos y representantes del tejido económico y social de la ciudad han comenzado a reunirse de nuevo para evaluar los proyectos y realizar un dictamen sobre la viabilidad de los mismos, que se encajan en diferentes ejes estratégicos y conllevan la implicación de diferentes administraciones y entidades para llevarlos a cabo. Aunque, por el momento, no se ha realizado una valoración del coste global de todos ellos, el principal escollo con el que se topan estas propuestas es la actual crisis económica, para lo que se plantea la necesidad de acceder a fondos europeos o de obtener financiación privada para llevar a cabo algunos de ellos.

En cuanto al Puerto de Alicante, se proyecta una reestructuración para abrirlo a la ciudad, con una redistribución de los espacios que acerque la terminal de cruceros a la zona deportiva para que los cruceristas no tengan que realizar un trayecto tan largo. En concreto, se plantea reubicarlos junto al muelle 9 de Levante -donde están los locales de ocio- construyendo «unos brazos» para el desembarco de los grandes cruceros, lo que permitiría habilitar una zona de paso para llegar hasta la Explanada. También se contempla una ampliación del área deportiva, dividiendo el muelle 14 -donde ahora atracan los cruceros- en varios brazos para albergar barcos. Otra de las cuestiones que se propone es promover la instalación de empresas de submarinismo, vela y otros deportes para «la reactivación del puerto y su integración en la ciudad». Además, el informe recoge la necesidad de «eliminar los disturbios» que genera el botellón en el entorno.

En cuanto al área comercial e industrial del puerto, el Plan de Competitividad propone que las ampliaciones se realicen hacia el mar, en vez de hacerlo hacia el sur, y situando las actividades más molestas lejos del casco urbano, «previsiblemente en la ampliación del muelle 19». El trabajo de Deloitte refleja la existencia de dos áreas muy degradadas «que crean una barrera física entre el puerto y el resto de la ciudad». Una de ellas es el entorno del Barranco de las Ovejasque desemboca en la zona portuaria, para lo que se plantea la construcción de una senda que discurra por la zona. La otra es el tramo del Acceso Sur a la ciudad por la avenida de Elche que está pendiente de remodelar. Para este proyecto de reestructuración del puerto, el informe plantea la implicación de la Autoridad Portuaria en el diseño, así como del Administrador de Infraestructuras (Adif) para ceder suelo y del Ayuntamiento de Alicante. Todas estas actuaciones se enmarcan dentro del largo plazo.

Entre las estrategias para mejorar la conectividad de la ciudad, se plantean otros proyectos encaminados a impulsar la conexión del puerto con otros puertos, así como la necesidad de que la ciudad se prepare para la posible llegada de nuevas infraestructuras como el Tren de la Costa, paralizado por la falta de fondos y que conectaría Alicante con Valencia por la franja litoral, o el Corredor Mediterráneo, para lo que el informe ve esencial la plataforma logística que promovía la Conselleria de Infraestructuras junto al polígono de las Atalayas y que también está bloqueado por una sentencia judicial.

En cuanto a la Explanada, el proyecto que se recoge en el Plan de Competitividad se encamina a impulsar el espacio, unificar su imagen y promover la instalación de comercios y restaurantes «de mayor calidad». Para ello, se propone una renovación estética de los establecimientos y sus terrazas o activar el alquiler de los locales que hay cerrados buscando una «singularidad» en los negocios, por ejemplo, con venta de productos gourmet. También se plantean incentivos para la apertura de establecimientos y la limpieza y conservación de los locales cerrados. La recolocación de las casetas de venta de artesanía es otra de las cuestiones que se reflejan para evitar que se obstaculice la visión del mar. La limpieza diaria, la renovación de la iluminación o la promoción del espacio son otros detalles del proyecto que, en este caso, se prevé para el medio plazo (2018) y se enmarca en un presupuesto medio, de hasta un millón de euros.

En el ámbito turístico, se apuesta por diversificar la oferta e incidir en su capacidad de atracción de congresos y cruceros, así como por las festividades religiosas, la captación de turismo sanitario o deportivo. Para todo ello se proponen diferentes estrategias. También se cree necesario elaborar un concurso de ideas para crear un icono en la ciudad.

Todas estas actuaciones se enmarcan en unas líneas estratégicas para definir un modelo de ciudad. En el más largo plazo (2050) se plantea seguir desarrollando el modelo hasta posicionar a Alicante como «ciudad clave en el Arco Mediterráneo» con capacidad para atraer grandes congresos mediante la construcción en el año 2050 de un palacio de congresos y, en el corto plazo, consolidando la oferta hotelera.

«Debe haber continuidad»

Para el portavoz de UPyD, Fernando Llopis, se trata de «un reto importante», por lo que reclama «continuidad» en el desarrollo de las propuestas del plan de Competitividad. En cuanto a la financiación, considera que «algunas de las cuestiones se pueden acometer, porque son buenas ideas que no conllevan una gran inversión». Además, incidió «se puede obtener dinero privado o de la Unión Europea». Eso mismo esgrime el concejal de Empleo y Fomento, Carlos Castillo, quien recordó que el Plan de Competitividad «es un documento de consenso en el que han participado más de 400 personas» e incidió en que ahora los expertos debatirán acerca de la viabilidad de los proyectos y dictaminarán sobre ellos. Esta semana han comenzado las reuniones, a las que también ha acudido el portavoz del PSOE, Miguel Ull, quien afirmó que el proyecto es «positivo, pero llega con retraso».

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