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Demografía

El número de personas mayores que viven solas crece un 14 por ciento en dos años

Más de 81.000 alicantinos con más de 65 años residen sin compañía en sus hogares, sobre todo mujeres. La cifra crece de manera paulatina por el envejecimiento y la mayor longevidad de la población

El número de personas mayores que viven solas crece un 14 por ciento en dos años

El número de personas mayores que viven solas crece un 14 por ciento en dos años

La cifra de personas mayores que viven solas en la provincia ha aumentado un 14% en apenas dos años, según la estimación que puede realizarse a partir de los últimos datos a nivel autonómico que ha publicado el Instituto Nacional de Estadística (INE). La encuesta continua de hogares, elaborada por este organismo, señala que en 2013 había en la Comunidad Valenciana 221.500 personas con 65 años y más que residían en su vivienda sin compañía alguna. Dos años antes, el censo de población había contabilizado 194.316 habitantes en esta misma situación, de ellos 71.714 en la provincia de Alicante. Haciendo una progresión, considerando que la demarcación alicantina tenía el 37% de los hogares unipersonales de la Comunidad, la cifra de mayores solos en 2013 se situaría en unos 81.700.

Los jubilados que viven sin compañía son fundamentalmente mujeres; según la encuesta, el grado de feminidad de esta parte de la sociedad de la Comunidad Valenciana es del 72%. Un dato que, con todo, resulta bastante comprensible, dado que la longevidad de las mujeres es por lo general mayor y, por lo tanto, el número de viudas es más elevado que el de viudos. Aún así, el hecho de que en sólo dos años haya en la provincia unas 10.000 personas mayores solas más resulta muy llamativo, en tanto que es un exponente del envejecimiento progresivo de la población.

El hecho es que cada vez hay más personas mayores y cada vez viven más, y que este segmento tiene cada vez más importancia sobre el conjunto de la población porque las capas bajas de la pirámide se renuevan menos. Y tampoco hay que olvidar el factor social, dado que vivir en soledad ya no es algo que esté denostado o se asocie a una imagen determinada, sino que se asume de manera colectiva como una forma de vida más, que incluso en ocasiones es escogida voluntariamente. Las cifras no hacen otra cosa que confirmar esas tendencias sociales.

Además de los 221.500 mayores, en el conjunto de la Comunidad hay otras 283.600 personas que viven solas pero que no alcanzan los 65 años de edad. La encuesta indica que este fenómeno es mayoritariamente urbano, lo cual también da muestras de que los servicios existentes en las ciudades hacen más llevadera la vida a quienes residen sin compañía, pese a que en el medio rural existan numerosos ejemplos de mayores que viven solos.

Así, si los hogares situados en municipios de menos de 2.000 habitantes suponen un 4,3% del total de los de la Comunidad, estas localidades sólo concentran un 3% de los hogares unipersonales. Y, a la inversa, las ciudades con más de 100.000 habitantes -Valencia, Alicante, Elche, Castellón y Torrevieja- cuentan con un 34% de los hogares del territorio autonómico, pero en el caso de los conformados por una sola persona el porcentaje asciende al 40%.

Por otra parte, también hay que destacar la existencia de 184.600 hogares monoparentales, dos tercios de los cuales están conformados por dos personas. Previsiblemente se trata sobre todo de casos de una madre o un padre con un hijo.

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