Suscríbete

Información

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los Reyes Magos revelan que cada uno invirtió 1.500 euros en juguetes para la Cabalgata

La investigación concluye que fueron a casa de Castedo, a dos geriátricos y a una hoguera

Los Reyes Magos revelan que cada uno invirtió 1.500 euros en juguetes para la Cabalgata

Los Reyes Magos de Alicante, en la picota por visitar en su casa a la exalcaldesa Sonia Castedo en coche oficial, con un chófer cuyas horas extra paga el Ayuntamiento y vestidos con trajes costeados por las arcas municipales, revelaron ayer que cada uno puso de su bolsillo más de 1.500 euros para comprar los 8.000 juguetes que lanzaron en la Cabalgata. Una colaboración no publicitada por el tripartito, algo que ha causado en ellos malestar, al igual que la supresión de la comida de traspaso de poderes y la recepción en el despacho de Alcaldía a puerta cerrada.

«La gente está diciendo que hemos utilizado dinero público y sin embargo no se plantean el coste para los Reyes Magos. Pagamos 8.000 juguetes de nuestro bolsillo, más de 1.500 euros cada uno de nuestro sueldo, prácticamente la paga de Navidad, y lo hemos hecho muy a gusto. Es lo que la gente quiere y nosotros queríamos ver las caras de ilusión de los niños», explicó Manuel Jiménez, presidente de las Hogueras, que encarnó a Melchor, quien considera que el tema «se ha sacado de madre». Aunque no se arrepiente, dijo que volvería a ir a casa de Castedo a título personal y sin vestirse de rey.

En la misma línea, Rafael Martí, presidente de la Federación de Fiestas de Barrio, que fue Baltasar, criticó que no se haya publicitado esta donación ni la que realizaron a la residencia de ancianos Virgen del Remedio, y dijo no entender que no se haya celebrado este año la comida de traspaso de Reyes Magos puesto que «la pagaba un restaurante. No costaba dinero a las arcas municipales y servía para recoger juguetes» que se donaban después. El tercer rey mago, Miguel Ángel Leal, estilista de las Belleas del Foc, que representó a Gaspar en la Cabalgata, prefirió no pronunciarse «aturdido por la polémica» pero apoya a sus compañeros porque la visita «no se hizo con ningún ánimo político ni intención».

En este sentido, Martí reconoció que la idea de pasar por el domicilio de Castedo fue de él. «Ha sido la alcaldesa de Alicante, la que nos nombró y qué mínimo que ir a verla para agradecerle el detalle. Tenía que haber salido del Ayuntamiento invitarla a algún evento», afirmó el festero, quien también abundó en que la Concejalía de Fiestas -que dirige el alcalde, Gabriel Echávarri- se desentendió del recorrido oficial del 6 de enero, que se organizaron los propios Reyes Magos, nombrados por voluntad de Castedo el pasado año, decisión que el tripartito mantuvo, según explicó el portavoz municipal, Natxo Bellido, por «respeto institucional y porque confiábamos en que sabrían desempeñar su labor. Su actuación fue inapropiada y más cuando se utilizan recursos públicos para estas ocurrencias».

El alcalde y edil de Fiestas aseguró no ver relación entre la visita a Castedo en su casa y el hecho de que no se organizara la comida de traspaso de los Reyes, «que se hará en octubre, pagada por nosotros y más modesta. Esa comida se quitó porque pagaba el restaurante y no hay nada gratis». Echávarri reconoció que el lunes se le envió un email a un conductor municipal dándole instrucciones de recoger el día 6 a los Reyes Magos y de llevarles donde le dijeran y que no les acompañaba nadie de Fiestas porque «considerábamos que estaban a la altura de su responsabilidad».

El regidor avanzó que las primeras averiguaciones sobre lo ocurrido revelan que fueron a dos asilos, la residencia Virgen del Remedio en Alicante y Bonaire, privada concertada, en la playa de San Juan, así como a un acto de la hoguera Carolinas Altas y a casa de la exalcaldesa en coche oficial. Por esto último considera que «no estuvieron a la altura del cargo que el Ayuntamiento les concedió. Representan a toda la ciudad, son superhéroes para niños y mayores, superpoder que lleva aparejada una responsabilidad que (con la visita a Castedo) no ejercieron». Además, admitió que se enteraron porque la exalcaldesa subió fotos a una red social.

Echávarri, que anunció un protocolo de visitas de los Reyes para 2017, criticó que el PP no se haya pronunciado «porque ven normal la confusión entre lo público y lo privado. El PP se empeña en sacar a sus zombis del armario para volver a tener minutos de gloria». El grupo popular se limitó a decir que es el alcalde el que ha organizado la Cabalgata y al que los Reyes se le han ido por su cuenta y riesgo.

También el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, calificó ayer de «reprobable» el hecho de «politizar una fiesta tan de todos», aconsejando a los Reyes que visiten a niños enfermos. En este sentido, el primer edil aclaró que ofrecieron la visita de Sus Majestades al Hospital de Alicante y que la declinaron al tener sus propios monarcas.

Compartir el artículo

stats