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Las Marinas y el Vinalopó entran en «emergencia» por la sequía

Las lluvias de la semana pasada no evitan que las comarcas se enfrenten a restricciones al riego

Las Marinas y el Vinalopó entran en «emergencia» por la sequía

Las Marinas y el Vinalopó entran en «emergencia» por la sequía

Las lluvias que acompañaron al frente frío en altura que sacudió la provincia la semana pasada han dejado registros de hasta de hasta 20 litros por metro cuadrado que, pese a la espectacularidad de la tromba del pasado jueves, apenas han servido para aliviar la sequía e, incluso, han coincidido con la elevación del nivel de sequía a «emergencia» en las comarcas de la Marina Baixa, Alta y Alto Vinalopó, que se unen a la cuenca del Serpis, donde se había declarado el pasado agosto. Una situación que ha encendido todas las alarmas, sobre todo en el sector agrícola, ya que aunque el abastecimiento urbano está asegurado, la sombra de las posibles restricciones se ciñe sobre la agricultura.

Jorge Olcina, director del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante subraya en este sentido, que «en general, esta situación ha sido poco lluviosa. Una borrasca situada en el Atlántico, frente a Portugal, que envió líneas de nubes hacia el Mediterráneo. Por eso, las lluvias fueron escasas a excepción de la tormenta del jueves. Los beneficios son pocos y por ver algo de positivo, la nubosidad sí evitó la evaporación del agua, pero con menos de 20 litros por metro cuadrado, no se llega a empapar el suelo como se necesitaría».

En la ciudad de Alicante no se registraba un situación similar a la de la semana pasada (cuatro días consecutivos de lluvias) desde la segunda semana de mayo, cuando los días 9, 10, 11 y 12 fueron «lluviosos» con un registro de 10,6 litros en cuatro jornadas, los mismos que cayeron sobre Alicante el pasado miércoles en dos horas.

La declaración de «emergencia» por sequía llevará aparejada una serie de medidas restrictivas para el riego, así como el mantenimiento de unos caudales mínimos para procurar la supervivencia de la fauna piscícola. Se trata de las únicos sistemas de explotación de la demarcación del Júcar y, por extensión, de la Comunidad Valenciana, que se encuentran en esta situación. La sequía se está cebando, curiosamente, con las comarcas del norte de la provincia, hasta tal punto que la Confederación Hidrográfica del Júcar ya decretó en agosto la situación de emergencia en el sistema de explotación del Serpis, que abarca las comarcas de l'Alcoià, El Comtat y la Safor.

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