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Hogueras de San Juan 2018

Un temblor profundo y fugaz

La mascletà de la pirotecnia valenciana Gironina entusiasma a Luceros, pero no optará a la victoria al no alcanzar el tiempo mínimo exigido

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Hogueras 2018: Mascletà del viernes 22 de junio

Profunda, de los que ponen los pelos de punta y erizan la piel, pero fugaz, demasiado breve para las exigencias de Alicante. Así fue la mascletà de la pirotecnia valenciana Gironina, que encandiló ayer a un público de Luceros que se quedó con ganas de algo más, aunque con un buen sabor de boca. Y es que el espectáculo pirotécnico, el séptimo del concurso oficial de Hogueras, se quedó corto, le faltó casi medio minuto (34 segundos, siendo exactos) para poder optar a un primer premio por el que habría peleado de haber superado los cinco minutos y medio que marcan como tiempo mínimo las bases del concurso oficial organizado por el Ayuntamiento de Alicante. No lo hizo; así que gustó, pero no ganará. Eso seguro.

Tiempos al margen, sin fijarse en la inapelable justicia del reloj, el disparo pirotécnico de los valencianos fue rotundo en todas sus fases. El arranque se caracterizó por los continuos cambios de ritmo: apenas pasaban unos segundos y la cadencia variaba, intercambiándose los efectos en el cielo alicantino con una primera irrupción digital. Pronto, antes de los dos minutos del inicio, el fuego se trasladó al suelo, a General Marvá, creciendo la intensidad con los segundos a través de cinco retenciones, acompañadas por truenos, roncadoras y silbatos, que dieron paso al final, a lo mejor de un disparo condensado en el tiempo que se hizo grande en su desenlace: un potente terremoto terrestre, en dos fases, que prosiguió en el cielo con un intenso bombardeo, mientras el fuego rodeaba Luceros con el regreso de las secuencias digitales.

Toda esa intensidad, sin embargo, no alcanzó los cinco minutos, quedándose a 34 segundos de poner optar al triunfo. Así, Gironina, que tuvo que retirar siete kilos del diseño antes del disparo por orden de la Guardia Civil al no cumplir la reglamentación, se convirtió ayer en la primera pirotecnia descalificada de un concurso oficial que concluye este fin de semana con dos alicantinos: Ferrández, de Redován, y el local Pedro Luis Sirvent, que intentará mañana domingo, día de San Juan, retener la corona que logró en las pasadas Hogueras.

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