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La Diputación, empresarios y regantes piden al Gobierno 205 hm3 más al año de agua del Tajo

Los firmantes del Pacto Provincial del Agua se presentan con el objetivo de ejercer de «lobby» para reclamar caudal de calidad y buen precio

Los miembros del Pacto Provincial del Agua tuvieron ayer su primer encuentro para lanzar algunas propuestas. jose navarro

La Diputación Provincial, la Cámara de Comercio, las Universidades de Alicante y Miguel Hernández de Elche y los regantes (Federación de la Comunidad Valenciana y Junta Central de Usuarios del Trasvase Tajo-Segura) presentaron ayer en la sede de la UA de la ciudad de Alicante las líneas maestras de la cruzada que han iniciado para reclamar a la Administración agua de calidad, en cantidad y buen precio para resolver el déficit hídrico de la provincia, que supera ya los 400 hm³ al año. Para ello, esta especie de «lobby» de presión que ha nacido con un espíritu similar al que inspiró a la Asociación Valenciana de Empresarios para reclamar el Corredor Mediterráneo, apoyará sus reivindicaciones con estudios y control de la evolución de los recursos hídricos en la provincia.

De entrada y con el trasvase Tajo-Segura de actualidad permanente por las amenazas -naturales y políticas- a las que está sometido, los firmantes del bautizado como Pacto Provincial del Agua estiman que el Ministerio para la Transición Ecológica debe enviar todos los años un caudal adicional del Tajo de 205 hm³ , con lo que el total se acercaría al umbral de los 600 hm³, cantidad para la que se diseñó el trasvase. Los expertos admiten que los embalses de la cabecera, Entrepeñas y Buendía, no pueden garantizar estos aportes, pero sostienen, con datos en la mano, que en la cuenca del río hay agua suficiente para redotar el trasvase.

Los recursos hídricos derivados del ciclo natural del agua propios de la provincia (aguas superficiales y subterráneas renovables) son significativamente menores que las necesidades actuales. Es evidente, según los expertos, que se tiene que hacer un uso total de los recursos propios, sometidos por tanto a la máxima situación de estrés, y que se necesitan recursos externos además de los procedentes de la desalación y la reutilización. Existe un grave déficit hídrico, que se amortigua gracias a una explotación insostenible de recursos subterráneos, y con un uso intensivo de todos los recursos naturales convencionales y no convencionales. «No existe, por tanto, duda sobre la existencia de un grave déficit hídrico de carácter estructural, puesto de manifiesto desde hace décadas y reconocido en la planificación hidrológica vigente. Este déficit se ha visto agravado por un crecimiento urbanístico insostenible», subraya Joaquín Melgarejo, director del Instituto del Agua de la UA.

Los miembros del pacto del agua plantean, entre otras medidas, que para garantizar el abastecimiento urbano, una buena fórmula sería que los municipios se integren en redes supramunicipales similares a la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, Aguas Municipalizadas de Alicante o consorcios como el exitoso de la Marina Baixa.

En el tema del regadío se considera objetivo estratégico el mantenimiento de los regadíos existentes. Debe corregirse su infradotación mediante el aporte de los caudales externos que sean necesarios. Es básico el Tajo-Segura como elemento estratégico socioeconómico y ambiental y debe redotarse con nuevos recursos y el complemento del agua desalada. A corto plazo se necesita un volumen de 205 hm3 /año adicionales a los valores medios que se reciben actualmente desde la cabecera del Tajo, según los expertos.

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