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Torre Juana bajo control

Una red de sensores controla el estado de conservación de la construcción del siglo XVI

Torre Juana bajo control

El estado de conservación de Torre Juana, un Bien de Interés Cultural (BIC) del siglo XVI, a partir de ahora se encuentra bajo un estricto control gracias a las últimas novedades tecnológicas. En concreto, a una red de sensores recién instalados que servirán para mejorar la gestión y la conservación preventiva de este bien que en la actualidad alberga un vivero de empresas controlado por el catedrático Andrés Pedreño.

El sistema de monitorización del patrimonio corre a cargo de la Fundación Santa María la Real, que ha colocado una red de sensores en Torre Juana, incorporando una plataforma tecnológica para facilitar su conservación. Hasta la fecha, se ha instalado una red de sensores de temperatura, humedad relativa, luminosidad, detección de insectos, de presencia y estructurales en las caballerizas, la capilla y la propia torre.

Desde ahora, con los pequeños sensores inalámbricos colocados en puntos estratégicos de la edificación ligada la huerta alicantina, los gestores de Torre Juana, la empresa IT&IS, tendrán acceso a un panel interactivo de control desde el que podrán visualizar de manera «online», de forma rápida, sencilla y muy visual la situación en la que se encuentra la histórica torre. Y no sólo se tendrá acceso a los datos en tiempo real, sino que además se podrá predecir incluso cuánto tiempo tardará en sufrir daños importantes el inmueble.

La información recogida por los dispositivos se envía a un servidor central y es procesada e interpretada gracias al sistema desarrollado por la fundación, que no solo ofrece datos objetivos, sino un conocimiento preciso del estado de cada área, según los responsables. Incluso está programado para que en el panel de control puedan saltar alarmas de aviso, cuando se detecte una situación de riesgo. Es decir, un control estricto de una construcción que se sitúa en el siglo XVI, en un conjunto formado por una casa que se plantea alrededor de la torre y en un entorno en el que se desarrolla un jardín que alberga una capilla de mitad del siglo XIX.

A partir de ahora, con la puesta en marcha de la red de sensores, los gestores de Torre Juana podrán saber en el momento si, por ejemplo, se produce un exceso de humedad, si la radiación está afectando negativamente a un determinado espacio, si hay grietas activas o si la presencia de insectos como la carcoma o las termitas supone un riesgo para la o los bienes de Torre Juana. De esta forma, la empresa fundada por el que fuera rector de la Universidad de Alicante podrá gestionar mejor esta antigua torre de la huerta alicantina, construida en el siglo XVI y transformada recientemente en un vivero empresarial.

La tecnología desarrollada por la Fundación Santa María la Real, fundada por el arquitecto y dibujante José María Pérez, Peridis, les ha permitido monitorizar unos noventa edificios históricos para conocer con exactitud su estado y evolución. Esta fundación lleva más de cuarenta años velando por la recuperación del patrimonio, principalmente del románico disperso en Castilla y León, y ha restaurado más de medio millar de joyas arquitectónicas.

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