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Cruzada contra las chumberas del Benacantil

El Ayuntamiento elimina ejemplares de esta especie invasora que puede desplazar a otras autóctonas

Chumberas secas en la ladera del monte Benacantil.

Chumberas secas en la ladera del monte Benacantil. pilar cortés

Llegó del Nuevo Mundo en el siglo XVI y desde entonces la chumbera forma parte del paisaje alicantino. Pero no deja de ser una especie invasora, que pone en peligro la supervivencia de ejemplares autóctonos. Por este motivo, el Ayuntamiento de Alicante ha comenzado a erradicarla del Monte Benacantil, donde crece desde hace años, especialmente en la ladera que recae sobre el barrio de Virgen del Socorro. En esta zona del monte se pueden ver varios ejemplares de chumbera totalmente secos y muertos. Sin embargo, acabar con esta especie invasora no es tarea sencilla, ya que sus raíces son muy largas, por lo que en ocasiones no basta con cortar la planta, ya que vuelve a crecer enseguida.

El portavoz de Ecologistas en Acción, Carlos Arribas, destaca que estas plantas invasoras «compiten con las locales por recursos como el agua y las desplazan, por lo que disminuye la biodiversidad de la zona». En el caso de la chumbera, el motivo para introducirla en la provincia fue la cría de la cochinilla que coloniza esta planta y que se usaba para producir carmín. Con el desarrollo de la industria química, esta práctica cayó en desuso. Pero las chumberas habían llegado para quedarse. La especie, muy usada también en jardines particulares y como un elemento para delimitar fincas en la zona de la huerta, está siendo eliminada de los espacios públicos. En el caso del Monte Benacantil, según explican fuentes de Medio Ambiente, sólo se están dejando algunos ejemplares que crecen en zonas muy aisladas. Al fin y al cabo, se trata de una especie que ya se ha convertido en habitual por nuestras tierras.

El Ministerio de Medio Ambiente tiene un catálogo de especies invasoras, entre las que figuran otras con una gran presencia en el Mediterráneo, como la pitera o el «rabo de gato. Plantas que debe estar muy controladas «porque en el medio natural se reproducen con mucha facilidad», explica Carlos Arribas. El portavoz de Ecologistas en Acción pone el ejemplo de plantas invasoras, cuyas hojas «caen al suelo, de ellas salen raíces y en pocos días vuelve a crecer la planta». Además de la erradicación de especies invasoras como la chumbera, el monte Benacantil está siendo objeto de otras intervenciones, como la de repoblar la zona con especies autóctonas, como el algarrobo, en detrimento del pino, una especie que no es propia de esta zona del Mediterráneo. También se han trazado nuevos senderos urbanos y se han cerrado caminos para tratar de preservar este pulmón.

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