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A disposición judicial el detenido por dañar con un martillo dos caballos de Luceros

La Policía Local montó un operativo para localizar al autor, que huyó al ser sorprendido por varios testigos cuando golpeaba las figuras del monumento

Material incautado al detenido

El detenido el martes por la noche por dañar la emblemática fuente de los Luceros ha pasado a disposición judicial esta mañana. Dos de los caballos del monumento sufrieron serios destrozos tras ser objeto de un ataque vandálico por un hombre de 38 años, que utilizó un martillo para romper y dañar las extremidades y otros elementos de dos de los cuatro corceles de la fuente de Bañuls. El atacante, que se metió en el agua para actuar contra el monumento, fue detenido tras huir del lugar.

Varios testigos le sorprendieron, llamándole la atención y gritándole para que dejara de golpear las esculturas a la vez que dieron aviso a la Policía Local, que montó un dispositivo de búsqueda con tres patrullas para localizarlo. El hombre, que huyó por General Marvá, fue detectado y arrestado en Benito Pérez Galdós al ser distinguido fácilmente ya que iba mojado. Le cogieron con el martillo. La Policía lo ha puesto a disposición judicial tras tomarle declaración, en la que reconoció los hechos y dijo atravesar un mal momento. Ahora el juez decidirá si lo pone o no en libertad.

Los agentes, que inspeccionaron ocularmente el monumento y tomaron fotografías, apreciaron daños importantes en la pata delantera izquierda de uno de los caballos, que ya estaba deteriorado previamente y tenía una grieta.

Sin embargo, el mayor destrozo se produjo en otro de los corceles, con importantes daños en la pata trasera derecha y sobre todo en la delantera, donde además ha desaparecido por completo el brazo de un elfo que sujetaba la extremidad: fue completamente mutilado. El golpe debió ser tan fuerte que el trozo de brazo acabó a varios metros, junto al otro caballo, dentro de la pileta. Fuentes policiales tildaron de «daños serios» los destrozos sufridos por los caballos.

Restos en el agua

La Policía Local dio aviso al capataz de Mantenimiento del Ayuntamiento para que se personara por si tenía que recoger algún resto del agua. También acudió al pie de la fuente la restauradora del Ayuntamiento de Alicante, Luisa Biosca, quien en una primera inspección confirmó la gravedad de los destrozos, especialmente la desaparición de un codo entero del elfo así como un buen trozo de la pata delantera izquierda del segundo caballo. «Es un material delicado y endeble, y tiene muchos años», recordó Biosca, en referencia a un monumento que ya ha sufrido daños por falta de mantenimiento. La técnico tenía previsto acceder al interior de la pileta para inspeccionar más de cerca el monumento y detectar daños que hayan podido pasar inadvertidos.

El Ayuntamiento, que confirmó que la estructura de las esculturas está dañada, está elaborando un proyecto para rehabilitar la fuente, cuyos resultados se conocerán en breve. Durante las próximas fiestas de Hogueras se cubrirán con cajones los cuatro caballos para protegerlos de las vibraciones de las explosiones pirotécnicas.

Según fuentes de la Policía Local, el detenido «por lo que cuenta y dice, parece no estar bien mentalmente». A la vez señalaron que exactamente les dijo, al ser capturado: «lo hago por llamar vuestra atención porque no me hacéis ni caso», sin concretar a qué se refería con estas palabras.

La Policía Local trasladó al detenido, de nacionalidad española, a la Comisaría de la Policía Nacional, donde se instruyeron diligencias por un delito contra el patrimonio histórico-artístico, tipificado en el Código Penal. Pasó a disposición judicial. En principio, descartan la relación del autor de este acto vandálico con la persona que por dos veces ha causado destrozos en la fachada del Teatro Principal de Alicante por la diferencia de edad entre ambos. El que atacó Luceros anoche, en torno a las 20.20 horas, tiene 38 años frente a los 65 años del hombre que ha agradando los desprendimiento en la fachada del recinto golpeando con una piedra, la última vez este mismo mes.

Curiosidad

La presencia de varias patrullas en Luceros despertó la curiosidad de numerosas personas que se acercaron a ver qué había pasado. Uno de los testigos de los hechos fue Francisco Navalón, quien paseaba a su perro por la plaza cuando vio al joven con lo que le pareció una maceta de albañil en la mano dando golpes sin parar.

«Se ha cargado dos caballos aunque parece que no ha logrado romper las conchas. Una señora ha llamando a la Policía y se ha escapado, pero luego nos han dicho que lo han pillado porque iba mojado y lo han identificado. Ha sido todo muy rápido».

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