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La escalera rota e ignorada que lleva un año sin repararse

Los escalones de uno de los accesos al parque del Monte Tossal están destrozados y una valla impide el paso sin que el Ayuntamiento los arregle

La escalera rota e ignorada que lleva un año sin repararse

La escalera rota e ignorada que lleva un año sin repararse

Septiembre de 2018. Una familia ha pasado sus vacaciones de verano fuera de Alicante y vuelve a casa para el arranque del curso escolar. El padre y su pequeño de 5 años van camino del cole, en un itinerario convertido en rutina, cuando se topan, de frente, con una valla en la Ronda del Castillo que impide subir por unas escaleras de madera al parque del Monte Tossal. Dos escalones medio rotos son el motivo de que haya sido cercada, por arriba y por abajo.

Contrariados y sorprendidos, se desvían y cogen otro camino para acceder al parque y de allí, continuar hasta el centro educativo.

Octubre de 2019. La familia repite hábitos: vuelve de pasar fuera las vacaciones, el padre y el niño se dirigen al colegio y... ¡sorpresa! la misma valla sigue impidiendo subir por las escaleras. Los dos escalones continúan rotos, pero el paso del tiempo y las lluvias han hecho mella y hay más maderas en mal estado, despegadas o, simplemente, desaparecidas.

«No lo entiendo, el Ayuntamiento ha tenido tiempo de sobra para arreglar la escalera, pero ha pasado un año y no han hecho nada, es una dejadez», asegura Carlos C., vecino de la zona.

Y no solo eso, es que alerta de que es un peligro porque muchos chavales pasan de la valla y suben y bajan por la escalera. «Hemos visto muchas veces cómo los adolescentes van haciendo el bruto y se cuelan por la cerca, un chaval incluso se lastimó un tobillo», lamenta.

Por su parte, Mónica S., otra vecina de la zona que lleva a pasear a su perro al parque todos los días, asiste asombrada a cómo los servicios de mantenimiento del ayuntamiento pasan todas las semanas por la zona, ya sea para tareas de limpieza, regar o resembrar plantas. «Pero nada, no hay manera, la escalera es ignorada, es como si formara parte del paisaje, un elemento más», sostiene.

De hecho, estas semanas están pasando por la Ronda del Castillo empleados para cambiar las luces de las farolas «y han tenido que ver las vallas, pero estoy convencida de que no toman nota para dar aviso».

Residentes y usuarios claman precisamente porque, aunque hay otras sendas para llegar y cruzar el parque del Monte Tossal, ese acceso lleve más de un año sin que se haya acometido su reparación.

Mientras, padre e hijo van todos los días de camino al colegio «y el niño me pregunta "¿papi, cuándo arreglan las escaleras?" y yo no sé qué responderle. Antes le decía que pronto, pero ahora me callo», afirma resignado.

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