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Investigación

Una herramienta para construir viviendas más saludables

Investigadores de Isabial participan en un proyecto europeo para crear una herramienta que oriente a los profesionales de la construcción sobre las mejores condiciones de luz, temperatura o ruido a la hora de diseñar casas

Los investigadores muestra una maqueta de arquitectura que reproduce un barrio de una ciudad

Médicos y enfermeros de Alicante participan en un proyecto europeo que tiene como objetivo desarrollar una herramienta informática, como un software o una app, que sirva de ayuda a ingenieros, constructores o arquitectos a la hora de diseñar viviendas más saludablescon el objetivo de prevenir enfermedades y reducir la mortalidad. Será la primera herramienta de estas características. Otro de los aspectos más originales del proyecto es que aúna a personal sanitario y a profesionales que participan en la construcción de viviendas.

El proyecto "BIMhealthy", que recibe fondos de la Unión Europea a través del programa Erasmus +, está liderado por la Universidad Católica San Antonio de Murcia y en el mismo participa el Grupo de Investigación en Atención Primaria del Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (Iisabial), integrado por el equipo de la Unidad Docente Multiprofesional de Atención Familiar y Comunitaria de Alicante. También toman parte en el mismo la Universidad Transilvania de Bra?ov (Rumanía), la Universidad Politechnika Warszawska (Polonia) y el Centro Tecnológico del Mármol, Piedra y Materiales de Cehegín (Murcia).

El plazo para desarrollar este proyecto es de dos años y la labor de los investigadores alicantinos se centra en "proporcionar información y evidencias a los profesionales del área de la construcción para proyectar viviendas más saludables", señala Clara Pérez, jefa de Estudios de la Unidad Docente Multiprofesional de Atención Familiar y Comunitaria de Alicante y líder del grupo de investigación de Atención Primaria de Isabial.

En este sentido, los investigadores alicantinos están revisando las publicaciones científicas que hay en este terreno. El objetivo es que la herramienta final, que creará una empresa de desarrollo de software de Polonia, contemple distintos parámetros, como por ejemplo la temperatura idónea a la que tiene que estar una vivienda, la luminosidad con la que debe contar, los decibelios máximos de ruido que puede soportar o cuál es su mejor orientación para que su beneficio sobre la salud sea el mejor.

También quieren aportar las evidencias que hay sobre otros aspectos menos conocidos como el hacinamiento, que tiene que ver con el número de personas que viven en una vivienda o comparten una misma habitación. Otro aspecto que analizarán es la zona en la que está ubicada la vivienda. "No es lo mismo una casa aislada que otra que está integrada en un barrio con acceso a todo tipo de servicios y de recursos", explica Pérez. También incluirán distintas recomendaciones enfocadas a la seguridad, como por ejemplo materiales antideslizantes para el suelo para prevenir caídas o cómo diseñar una cocina para evitar accidentes, "porque se sabe que la cocina es el espacio donde suceden la mayor parte de los incidentes en el hogar".

La idea de los investigadores es traducir todos estos parámetros a escalas que sean fáciles de comprender por todo el público, similares por ejemplo a las que se emplean para medir la eficiencia de los electrodomésticos.

Los investigadores también quieren difundir esta aplicación en las universidades, no sólo se arquitectura o de ingeniería. "También puede ser una excelente herramienta de trabajo para que médicos y enfermeros comprendan mejor el entorno en el que vive un paciente y cómo éste influye en su estado de salud".

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