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CORONAVIRUS

Las protectoras de animales paralizan las adopciones por seguridad ante el Covid-19

El hecho de que se pueda salir a la calle para sacar al perro durante el confinamiento hace que muchas personas traten de conseguir un can

Una persona con un perro en un albergue de animales de la provincia.

Una persona con un perro en un albergue de animales de la provincia.

Sacar al perro a pasear está permitido, con limitaciones, desde que se decretó el estado de alarma por la crisis sanitaria del coronavirus. Un motivo que durante los primeros días llevó a muchos a pensar en la idea de adoptar una mascota, y que así han reflejado algunas protectoras de animales de la provincia, que, sin embargo, se oponen frontalmente a entregar animales de compañía por estas circunstancias, por lo que, prácticamente, han paralizado cualquier tipo de adopción, para garantizar el bienestar de los animales y que no se tomen este tipo de decisiones a la ligera.

Que entre las excepciones al confinamiento obligatorio se incluyera pasear al perro no pasó desapercibido en el albergue de la entidad Asoka de Alicante. «De repente, pasamos de no tener ni una petición de acoger perros en todo un mes a recibir una decena de correos en un solo día», explica Pila Esteva, de Asoka, donde están cerrados al público mientras se prolongue el estado de alarma por el coronavirus.

«De todas las peticiones que recibimos, no tramitamos ninguna. Primero porque se notaba que buscaban una excusa para evitar el confinamiento, algunos incluso lo decían y admitían que les valía cualquier perro, y también porque nosotros siempre visitamos la casa antes de dar un perro en acogida o adopción», explicaba ayer, un requisito que ahora resulta imposible de cumplir.

La situación en el albergue alicantino tampoco es fácil estos días. Además de cerrar al público, los turnos se han restringido al máximo para evitar contagios entre trabajadores y voluntarios y los fondos empiezan a escasear. «No hemos podido montar puestos para conseguir donaciones, pero seguimos con gastos para dar de comer a los animales», lamenta la responsable del albergue. Por su parte, en la Protectora de Animales, con sede en la pedanía de Bacarot, admiten que el confinamiento también ha tenido su repercusión en el centro. En este caso, porque reciben menos llamadas de perros abandonados. «El servicio de recogida se mantiene en marcha, pero el trabajo se ha parado en seco», señalan desde la protectora que da servicio a la capital alicantina.

Además, en la Protectora de Animales y Plantas de Alicante informan que durante el tiempo que sigan vigentes las restricciones del estado de alarma no atienden visitas de personas interesadas en adoptar, ni la de voluntarios que colaboran en las tareas de este centro durante el fin de semana. «Creemos que este tipo de actividades no están permitidas y centramos nuestro trabajo en atender a los animales que están en el albergue, y cubrir las urgencias», explican desde esta entidad, donde estos días solo están rescatando a animales perdidos.

En este sentido, cuando se intercepta un perro perdido y éste tiene chip se llama a los propietarios para entregárselo, y lo mismo sucede cuando dan con alguna mascota extraviada y son los dueños los que se ponen en contacto con la protectora. Desde la entidad entienden que «se trata de atender un rescate de animales que si que está permitido en el Real Decreto, y seguimos con este servicio aunque estos días hay un menor numero de casos».

En la protectora de animales del Baix Vinalopó explican que durante estos días siguen recibiendo consultas de personas interesadas en adoptar una mascota, aunque aseguran que «es un volumen normal». Una de las personas que colabora con esta protectora, Marga Ruiz, indica que «aunque entendemos que la adopción de animales puede entenderse como un rescate, y podría estar permitida la actividad, no vemos seguro trabajar en estas condiciones, cuando hay que evitar todos los contactos posibles entre personas, y solo estamos atendiendo casos realmente urgentes».

Por otro lado, Marga Ruiz indica que «dentro del proceso de adopción tenemos un protocolo en el que vemos conveniente realizar una visita al domicilio de las personas interesadas en la adopción, para comprobar que el animal no se podrá escapar y que estará en un ambiente adecuado. Se trata de medidas que solo podemos hacer de forma presencial, aunque en un primer momento nos apoyemos en vídeo o videoconferencias».

De esta forma, desde la protectora de animales Baix Vinalopó consideran que «ahora mismo gestionar una adopción es correr un riesgo, y solo estamos adelantando tramitación, para resolver el proceso cuando recuperemos la normalidad, y podamos garantizar que los animales van a estar correctamente».

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