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CORONAVIRUS

Tablets solidarias para combatir la soledad de los ingresados

Dos empresas dan trece dispositivos a la Comisión de Humanización del Hospital de Sant Joan para que enfermos estén «menos solos»

Pruebas realizadas ayer por personal sanitario del hospital con tablets, antes de empezar a facilitárselas a los pacientes para que conecten con sus familiares.

Pruebas realizadas ayer por personal sanitario del hospital con tablets, antes de empezar a facilitárselas a los pacientes para que conecten con sus familiares.

Los pacientes ingresados en el Hospital de Sant Joan d'Alacant estarán un poco menos solos en los próximos días. Y todo gracias al esfuerzo de los miembros de la Comisión de Humanización que lanzaron un llamamiento para conseguir la donación de tablets que permitieran a los pacientes mantener el contacto con sus familiares sin romper el obligado aislamiento por el coronavirus. Estar lejos, pero cerca. Y lo lograron.

Apenas dos días después de pedir ayuda, recibieron respuesta afirmativa a la petición. Una empresa de sector sanitario, Daiichi-Sankyo, se ofreció a donar dispositivos electrónicos que ayudarán a combatir la soledad de los pacientes, sobre todo de aquellos más mayores. Otra, Energy Sistem, también se sumó a la causa. Entre las dos, trece tablets, según explicaron promotores de la iniciativa.

La idea para luchar contra la soledad de los afectados por el coronavirus no era nueva: a los sanitarios alicantinos se les ocurrió viendo noticias sobre la pandemia en Italia. Allí un concejal de la ciudad de Milán inició una recolecta de fondos para comprar tablets para que los pacientes aislados pudieran conectar con su familia y, en ocasiones, despedirse ante un inevitable desenlace trágico.

Con esa idea en la mente, los miembros de la Comisión de Humanización empezaron a mover hilos en Alicante, haciendo una petición pública de la que también se hizo eco este diario. «Queremos ayudarles en su estancia en el hospital, subirles la moral porque es muy duro estar ingresado y además en aislamiento, sin poder recibir la visita de ningún familiar, de ningún ser querido», explicaba el lunes Montserrat Soler, de la Comisión de Humanización del centro hospitalario de Sant Joan.

Dos días después llegó la buena noticia. En el fondo no les sorprendió, estaban convencidos de que en estos tiempos de extrema dificultad imperaría la solidaridad con los pacientes. «¡Tenemos tablets!», se congratulaban a mediados de esta semana unos profesionales que en los próximos días esperan poder conectar ya a los enfermos con sus familias. «Serán unos minutos, pero seguro que les viene muy bien. Les ayudará en la recuperación», añadían desde la Comisión de Humanización.

Y es que la estancia hospitalaria en tiempos del coronavirus está siendo más dura de lo habitual. Aislados, sin contacto con nadie, con las visitas estrictamente necesarias de un personal sanitario que debe colocarse el traje de protección para minimizar el riesgo de contagio, sin saber si volverán a ver a sus familiares... De hecho, son muchas ya las personas que han fallecido sin poder hablar con su gente por última vez. Sin un adiós.

Esta situación hizo tanta mella entre el personal sanitario durante los primeros días, que en Sant Joan intentaron buscar una solución de urgencia. La encontraron. Y ya tienen el material necesario para «romper» ese aislamiento, para que los pacientes sigan separados de sus familiares, pero igual de unidos, en contacto.

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