La naviera dianense Baleària desembarcó ayer en el puerto francés de Sète a un grupo de personas compuesto por 326 turistas europeos, que llevaban varios días atrapados en el puerto de Tánger tras el cierre de fronteras decretado por Marruecos en la batalla contra el Covid-19. Los pasajeros, de varias nacionalidades, eran turistas y trabajadores a los que a la alerta les sorprendió viajando por Marruecos. El barco, el Nápoles, partió el domingo desde Tánger y llegó ayer a Sète, en el distrito de Montpellier.

Baleària realizó una singladura excepcional entre Tánger-Med y la localidad francesa de Sète (en el sur del país galo) para facilitar el traslado a Francia a unas 200 caravanas y sus 326 ocupantes, que se encontraban en Marruecos cuando se inició la crisis sanitaria causada por el Covid-19. Todos ellos son ciudadanos con pasaporte comunitario europeo, la mayoría son franceses, pero también viajaron suizos, alemanes e italianos, entre otras nacionalidades, que no podían salir del país a causa de las restricciones actuales para controlar el coronavirus.

El buque Nápoles salió de Tánger-Med el domingo 29 y llegó a Francia ayer por la mañana, en una operación coordinada con los gobiernos de Marruecos y Francia y en la que también ha participado la UE. Además, está previsto un segundo viaje igual mañana jueves para trasladar de regreso a sus países a los turistas que siguen en territorio marroquí. El buque saldrá del mismo puerto y llegará al puerto de Sète el viernes.

Teniendo en cuenta el contexto actual, la naviera ha seguido todos los protocolos de seguridad e higiene antes y durante el viaje como, por ejemplo, medir la temperatura a todos los pasajeros antes de embarcar y desinfectar todos los vehículos antes de entrar en la bodega del buque. Además, a bordo viajaba personal sanitario, según informó ayer la naviera de Adolfo Utor.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia, y los embajadores de Francia y España en Marruecos agradecieron ayer a la compañía su importante papel en el traslado de estas personas.

Baleària sigue abasteciendo, por otro lado, a diversos territorios con suministros de primera necesidad. Sus barcos son esenciales para transportar la carga con este tipo de bienes hasta lugares como Ceuta, Melilla o incluso Marruecos. En concreto, en el país africano, la naviera de Dènia opera con el buque Poeta López Anglada desde Algeciras a Tánger-Med y desde Almería a Nador conecta con el ferry Dénia Ciutat Creativa.

Baleària es la naviera líder en el transporte de pasaje y carga en las conexiones con Baleares, y también une Ceuta, Melilla y Canarias con la península. En el ámbito internacional, ofrece servicios en Marruecos, Argelia y el Caribe (entre Estados Unidos y las Bahamas).

La compañía es pionera a nivel mundial en el uso de gas natural. Este año nueve buques de su flota navegan con este combustible, que reduce las emisiones contaminantes. Entre nuevas construcciones y remotorizaciones, la inversión alcanza los 362 millones de euros en una flota de «smart ships» que combinan ecoeficiencia y digitalización. Además, la compañía trabaja en la apertura de nuevos tráficos internacionales, tanto en el norte de África como en el Caribe.

Baleària se define como una empresa ciudadana y responsable, que ha asumido los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas como la hoja de ruta que guía su actividad en los ámbitos de la sostenibilidad.