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Juegos para vencer el miedo a salir a la calle

Expertas aconsejan a las familias ir poco a poco en los primeros paseos al aire libre de los más pequeños tras seis semanas de confinamiento

Dos niños confinados en su casa a la espera de salir a la calle a partir del domingo. f. bustamante

Después de más de 40 días confinados en casa, a partir del próximo domingo los menores de hasta 14 años podrán salir a la calle, junto a un adulto con el que convivan y, según parece finalmente, a dar un paseo y disfrutar brevemente del aire libre, más allá de acompañar a realizar compras o gestiones.

No obstante, ese momento de volver a pisar la acera y caminar tan esperado y que, a priori, se prevé feliz, puede suponer un mal trago para muchos niños y niñas. Durante las últimas semanas, no han sido pocos los padres y madres que por redes sociales han comentado que sus hijas e hijas se oponían a que un adulto de casa saliera para comprar o trabajar, ya que los pequeños son conscientes de que «fuera» está el «peligro» que les impide ver a sus amigos en el parque o en clase.

Para superar estas situaciones y que salir no se convierta en un momento traumático o que genere más miedos que beneficios, profesionales de Educación Infantil consultadas por INFORMACIÓN aconsejan a las familias crear juegos que hagan amable esta pequeña licencia a la normalidad, eso sí, partiendo siempre de la situación real.

Explicación dos días antes

La psicóloga Ana Lorenzo recomienda tratar el tema dos días antes de la primera salida, a partir de los dos años. «Un calendario nos puede ayudar, les podemos explicar que se podrá salir un rato, las condiciones concretas (cuando las sepamos), para tomar el sol, cerquita de casa...», apunta, teniendo en cuenta que los niños y niñas ya deberían saber que «fuera hay un 'bichito'» y por eso también verán a mucha gente con mascarillas, lo que les puede generar inquietud.

Para familiarizarse con la nueva situación, que generará preguntas, la psicóloga recomienda que hasta los cuatro años, «las primeras salidas sean breves y cerca de casa», con el objetivo de observar el comportamiento de los niños y niñas.

«Hay que tener muy en cuenta las particularidades de cada hijo, que las conocen los padres. Si dice que tiene miedo o está reticente, se puede 'negociar' al principio solo salir del patio, cruzar la calle, volver... otro día llegar hasta la otra esquina y enseñarle cómo no pasa nada...», detalla, «o, desde casa, empezar a hacer más vida hacia el exterior (más terraza, por ejemplo, si se tiene), para luego salir solo a dar unos pasos...».

«No hay prisa ni urgencia, deben hacerlo pero sin estrés y de forma lúdica, y si ven tranquilidad en los padres, lo llevarán mejor», recuerda, por lo que advierte de que los adultos no deben mostrarse nerviosos, aunque lo estén.

«El paseo debe ser muy alegre, casi una fiesta para que vean que van recuperando lo que tenían antes» y al volver, Lorenzo apunta que es muy importante reforzar lo conseguido: «Hay que decirles que han sido valientes, que lo han hecho fenomenal, que estamos orgullosos y que no ha pasado nada». En caso de que los niños y niñas lleven mascarilla -lo que es aconsejable-, Lorenzo apunta que es una buena idea convertirla en un objeto «alegre, personalizándola con el nombre, alguna pegatina...» y que puede ser excusa para inventar una historia. De hecho, esto es precisamente lo que Coni la Grotteria propone para encarar la salida a la calle.

«Hacer un juego, siempre es feliz para ellos: aprenden, se recrean y tienen un rol que son capaces de seguir. Podemos jugar a la imitación, salir con mamá o papá y hacer lo mismo: no tocar nada, dar dos pasos y un salto... así se entretendrán y disfrutarán del tiempo que tengamos», propone esta maestra de Infantil. Dar unos poquitos pasos y volver a subir a casa, como apuntaba Lorenzo, también es la solución de La Grotteria en los casos en los que haya más temor.

Crear una visión positiva

Otra idea para no tener problemas con los guantes y la mascarilla es situar a los más pequeños dentro de un juego simbólico, como «hacer de médicos de hospital» y por eso deben llevar la protección y salir para «cuidar del mundo»; o «ser superhéroes con mascarilla», porque «les encantan los disfraces y un disfraz no se puede 'desmontar' por la calle». De esta manera, se crea «una visión positiva». La maestra también recomienda contextualizar y recordar a los menores «por qué estamos en casa y anunciarles que poco a poco vamos a ir saliendo y volviendo a la normalidad».

Acompañamiento emocional, calma, flexibilidad, sentido común, no obligarles... y decirles que «sabemos lo que sienten y que están preocupados, pero les vamos a acompañar, es muy importante», recuerda. En definitiva y a partir de los dos años, «preparar la primera salida desde la verdad». Con cinco o seis años ya «entienden mucho más, se les puede explicar mejor y tienen más autocontrol, muy importante en estos momentos».

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