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Un reajuste térmico trae a la provincia la primavera más lluviosa en dos décadas

El catedrático Jorge Olcina achaca el notable incremento de las precipitaciones al calor excesivo de febrero y principios de marzo

Las tormentas del lunes dejaron estampas impresionantes en la provincia como este arcoíris captado en Crevillent.

Las tormentas del lunes dejaron estampas impresionantes en la provincia como este arcoíris captado en Crevillent. salvador mas

Muy lluvioso, frío y con múltiples fenómenos meteorológicos, desde tormentas a ventiscas y tempestades marinas, nieve en cumbres altas y granizo como el que el lunes golpeaba buena parte de la provincia. Así ha sido el inestable comienzo de la primavera en Alicante, donde, según asegura el catedrático de la Universidad de Alicante (UA), Jorge Olcina, se han producido un 80% de días de inestabilidad y precipitaciones, algo muy poco frecuente. «Sin duda es una de las primaveras más lluviosas de las dos últimas décadas, también de las más frías. Hemos vivido una reiteración de situaciones de gota fría», señala Olcina. Si la inestabilidad continúa, lo que parecer probable, otros registros se batirán.

«En el Alto Tajo hay acumulados 818 hectómetros cúbicos», remarca el geógrafo y meteorólogo ilicitano Vicente Bordonado. Es un dato que refleja la cantidad de agua recogida en «un ciclo húmedo con muchas precipitaciones, que se iniciaba la primavera pasada y que continúa», apunta Bordonado. El aficionado a la meteorología Salvador Mas destaca el «espectacular» fenómeno vivido el lunes en distintas poblaciones de la provincia. «Los cúmulos de evolución fueron impresionantes, parecía el fin del mundo. No llovió tanto, en Crevillent se recogieron 15 litros por ejemplo, pero granizó y llovió con fuerza», remarca. En esta población, por poner un ejemplo, se han recogido en abril 285 litros.

¿Por qué ahora llueve tanto? Los episodios concretos y repetidos de lluvia durante esta primavera tienen una causa científica. Olcina concreta: «La atmósfera estaba muy desajustada por un invierno que apenas había sido invierno. Febrero tuvo temperaturas cinco o seis grados por encima de lo normal. También fue cálido el inicio de marzo. Este superávit térmico, muy anómalo, en la atmósfera se ha ajustado. Las bolsas de aire frío han ido bajando desde el Norte de Europa y el Polo Norte hacia nuestras latitudes, un reajuste térmico que ha venido a compensar el excesivo calor del invierno generando inestabilidad, precipitaciones y temperaturas por debajo de lo normal». Y parece que, tras unos días más cálidos, los previstos para este fin de semana, esa inestabilidad podría continuar en mayo con borrascas y tormentas, según apuntan los expertos.

Cambio climático

Los investigadores ponen el foco en el cambio climático. «El calentamiento de las masas polares del Ártico hace que la diferencia de temperatura con las masas tropicales se acorte y la circulación del viento comienza a anularse provocando una corriente en chorro que genera ondulaciones que llegan a la Península en forma de depresiones o DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), como ahora las conocemos y que se han sucedido en las últimas semanas en la provincia», señala el geógrafo ilicitano.

El catedrático de la UA remarca un estudio realizado por la Asociación Meteorológica Norteamericana que refleja que en 20 años ha habido un aumento de gotas frías en la Península de entre el 15y el 20% con respecto a los años 60 o 70. «Lo achacan al calentamiento global que estaría incrementando la temperatura de la atmósfera terrestre y obligaría a que las masas de aire frías del Ártico descendieran en latitud con mayor frecuencia hacia el Mediterráneo para intentar compensar esas subidas de tempertura», concluye Jorge Olcina.

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