Suscríbete desde 3,99€/mes

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Punto y aparte

«¿Que si el Hércules al final se ha salvado? Sí, gracias al virus que casi se te lleva por delante»

Un campellero de 92 años supera la covid-19 tras 47 días ingresado. Emotivo regreso a casa con su mujer e hijos tras un largo aislamiento. Los médicos se sorprenden por su «excepcional» recuperación

Gregorio Soler, ya en su casa de El Campello, con su mujer, Clara, y su hijo José Antonio.

Gregorio Soler, ya en su casa de El Campello, con su mujer, Clara, y su hijo José Antonio. información

«¿Que si el Hércules al final se ha salvado? Sí, gracias al virus que casi se te lleva por delante». Esta es una de las primeras preguntas que ha hecho un campellero de 92 al llegar a su casa, tras superar el coronavirus después de 47 días hospitalizado sin ver a su familia. Se trata de Gregorio Soler Galvañ, que el jueves recibió por fin el alta hospitalaria, siendo trasladado en ambulancia a su domicilio, donde prosigue con la recuperación física y psicológica.

Gregorio, exsecretario de la Cofradía de Pescadores y primer corresponsal de INFORMACIÓN en El Campello en los años 50, fue ingresado por Urgencias el 29 de marzo. Y durante su prolongada estancia en el Hospital de Sant Joan se ha granjeado el afecto del personal sanitario, por su abnegación, entereza y colaboración, motivo por el cual fue objeto de una cariñosa despedida, al abandonar la planta 3ª del centro hospitalario, donde ha sido el paciente de más edad en haber sobrevivido al covid-19.

En el transcurso de este mes y medio de convalecencia no había tenido contacto alguno con su gente, por lo que el reencuentro familiar, en su domicilio de la calle San Francisco, donde le esperaban su esposa Clara, de 88 años, y sus cuatro hijos, fue de una emoción desbordante, fundiéndose todos en un conmovedor abrazo, entre lágrimas y sollozos. Unas emociones que estuvieron precedidas de la afectuosa despedida en el hospital, con todos los sanitarios por el pasillo aplaudiéndole junto con algunos pacientes de su planta.

Gregorio va asimilando poco a poco lo que ha pasado. «No he sufrido, me han tratado muy bien», explica a su familia, aunque cree que ha estado tres semanas y realmente ha sido el doble. Y el viernes por la mañana, ya más centrado tras tantas emociones, le preguntaba a uno de sus hijos por una de sus pasiones, ya que es aficionado de toda la vida y acudía ya a verlo al campo de La Viña: «¿Qué ha pasado con el Hércules? ¿Se ha salvado?», a lo que le contestó que «se ha salvado gracias al coronavirus que has sufrido y que casi se te lleva por delante».

Esa fue la respuesta del segundo de sus descendientes, José Antonio Soler, actual secretario de la Cofradía de Pescadores, que destaca que, según los facultativos, la recuperación de su padre ha sido «excepcional», al haber soportado y superado una hospitalización tan larga que, por la avanzada edad de los enfermos, suele conllevar un progresivo deterioro de su salud. De este modo, se ha convertido en la persona más anciana en haberlo conseguido en el Hospital de Sant Joan.

Su hijo también quiere «reconocer y agradecer públicamente al equipo médico de los doctores Palacios y Giner, enfermeros, auxiliares y resto de personal del Hospital de Sant Joan, por su profesionalidad, sacrificada labor y abnegación con los pacientes de covid-19 y, en especial, por el excelente trato dispensado a mi padre», a quien le ha «costado» dejar el centro sanitario€ «por lo bien que lo estaban tratando», explica José Antonio.

Proveniente de familia marinera, Gregorio Soler entró en 1942 como auxiliar en las oficinas de la Cofradía de Pescadores de El Campello y en 1972 le fue concedida la Medalla al Trabajo, de primera clase, del Ministerio de Relaciones Sindicales.

En enero de 1980, fue escogido secretario de la entidad, dejando su cargo en agosto de 1993, tras 51 años de servicio, pero nunca abandonó la corporación marinera; razón por la cual, en julio del año pasado, con motivo de los actos del Centenario, tuvo el honor de leer el acta original de la constitución del «Pósito Pescador de Campello».

Persona muy conocida y estimada en la localidad, Soler Galvañ fue el primer corresponsal de INFORMACIÓN para El Campello en los años 50 del pasado siglo. Y a lo largo de su dilatada trayectoria profesional ha sido testigo de los momentos álgidos de la centenaria institución. De su máximo esplendor, a mediados del pasado siglo, y su irrefrenable declive en los años 80-90; así como del posterior reflote, con la construcción del puerto pesquero y lonja de pescado actuales. Y ahora, además, ha superado con 92 años la pandemia que ha puesto en jaque a toda la humanidad.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats