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CORONAVIRUS

Crece la llegada «silenciosa» de turismo residencial de otras provincias

La relajación de los controles permite la progresiva ocupación de viviendas de veraneo

Crece la llegada «silenciosa» de turismo residencial de otras provincias

Crece la llegada «silenciosa» de turismo residencial de otras provincias

La llegada paulatina pero constante en las últimas semanas de nuevos residentes a las localidades costeras de la provincia de Alicante desde otros puntos del país es una evidencia. La Guardia Civil y la Policía Local de Torrevieja, Orihuela Costa, Pilar de la Horadada o Dénia han recibido llamadas en las que se alertaba de que viviendas propiedad de residentes en la comunidad de Madrid y de otras comunidades del norte de España están siendo habitadas por sus dueños que, como acostumbran a hacer cada año, se desplazan hasta sus lugares de vacaciones en Alicante para disfrutarde los meses estivales en la playa. En el caso de Dénia la Policía Local ya ha impuesto sanciones por este motivo el último fin de semana. El perfil de estos turistas residenciales que regresan a las poblaciones costeras alicantinas para ocupar sus segundas residencias se repite: parejas de mayores jubilados con «apartamento en la playa» propio desde hace muchos años, que ven con naturalidad la vuelta al litoral una vez que consideran que el estado de alarma se ha relajado.

No se han encontrado los férreos controles en la carretera que fueron dispuestos por las fuerzas de seguridad durante los días vacaciones de la pasada Semana Santa. El relajamiento de las medidas de confinamiento desde el momento en el que la provincia entró en la fase 1, o incluso el empleo de itinerarios «alternativos» para traladarse en coche desde otras provincias del centro y norte de España han facilitado la llegada «silenciosa» de estos «veraneantes». Silenciosa pero no imperceptible para sus vecinos de la costa, que ven con cierta inquietud la arribada de estos «turistas conocidos» por su procedencia de zonas donde el coronavirus ha tenido fuerte incidencia.

Presión económica

Muchas de las denuncias impuestas a quienes se saltan la prohibición de pasar de unas provincias a otras y de unas comunidades autónomas a otras, comenzaron ya a acumularse en el puente de mayo pasado. Fracasan sin embargo en la mayoría de las ocasiones porque las fuerzas de seguridad requieren identificar al denunciante, además de comprobar el padrón municipal y realizar una visita a una vivienda para la que carecen de orden judicial. La comprobación es complicada.

No es fácil verificar que esos vecinos estén incumpliendo el decreto de estado de alarma, algo que sí es posible en un control de carretera.

Fuentes del Ayuntamiento de Torrevieja, una de las ciudades con mayor capacidad de alojamiento de turismo residencial de España -250.000 plazas-, indicaron que la percepción sobre la llegada de nuevos residentes también puede tener algo de engañosa. «Mucha gente ha salido a la calle por primera vez después de la desescalada este fin de semana. Y sobre todo han llegado, después de meses, los vecinos del interior de la provincia que cuentan con miles de viviendas secundarias en el litoral». No obstante, admiten las mismas fuentes «no sería políticamente correcto ahora denunciar que existe esta especie de movilidad clandestina. La presión para que se reactive la actividad económica es enorme», reconocen. Una espiral del silencio oficial ante la enorme presión que está ejerciendo el sector de la hostelería y el turismo para que se avance en la desescalada con mayor rapidez.

La «prisa» por la vuelta a la normalidad -aunque sea nueva-, también se puede comprobar a pie de calle en las zonas en las que las terrazas han ampliado superficies y horarios en muchas ciudades de la provincia a costa del espacio peatonal. Otros empresarios turísticos, los que gestionan más de 50.000 apartamentos turísticos reglados en la provincia, por el contrario están advirtiendo a los clientes que intentan reservar para estos mismos días la imposibilidad de hacerlo porque no se permite la movilidad entre provincias.«¿Pero no se ha abierto la veda ya?». Eso se preguntaba ayer en la estación de autobuses de Torrevieja, José Ramón, un jubilado madrileño que comprobaba con desesperación que la línea de autobús regular que une Torrevieja con Madrid sigue totalmente paralizada. Lo mismo ocurre con el transporte por carretera entre el litoral alicantino y las capitales vascas y Logroño. No hay servicio.

Madrid

La Policía Local de Dénia ha alertado de la presencia de turistas de otras provincias en la ciudad. Una situación que se ha detectado principalmente el pasado fin de semana, tal y como se recoge en los partes del servicio realizado por el cuerpo local. Ante esta situación son varias las multas que se han interpuesto ante un claro incumplimiento del decreto de estado alarma, ya que la mayoría de los turistas sancionados se encuentran en sus localidades de origen en fase I, que impide la movilidad entre provincias.

La mayor parte de estos turistas procedían, en el caso de Dénia, de la provincia de València aunque también ha habido algún caso de Madrid. Casi en su totalidad, se trata de personas que tienen en Dénia una segunda residencia y que se han acudido a las mismas atraídos por el buen tiempo y sus playas.

Muchos de estos turistas residenciales se ponen la venda antes de la herida y explican en los comercios o ante el personal sanitario que ellos ya se encontraban en los municipios costeros antes de que se decretara el estado de alarma. En total la Policía local de Dénia interpuso 22 denuncias este domingo por incumplir el estado de alarma, la mayor parte al comprobarse la movilidad entre provincias, informa M. Romero.

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