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CORONAVIRUS

Dos alicantinas participan en el proyecto de vacuna contra el coronavirus de Harvard

Ángela Soriano y Neus Paredes trabajan como biotecnólogas en la empresa donostiarra Viralgen

Ángela y Neus realizan un análisis de imagen de una electroforesis en gel de acrilamida para la detección de proteínas en Viralgen. información

La empresa Viralgen Vector Core, con sede en San Sebastián, producirá la vacuna Covid-19 que está desarrollando el Massachusetts General Brigham Hospital, asociado con Harvard, que lidera un consorcio de organizaciones para la fabricación de dicho antiviral, su uso en ensayos clínicos y posterior comercialización. Viralgen, especializada en la producción de vectores virales para terapia génica, será el único participante de fuera de los Estados Unidos y se espera poder probar la vacuna en humanos en otoño de este año. La compañía donostiarra cuenta entre su equipo con dos biotecnólogas alicantinas, Ángela Soriano y Neus Paredes, que aseguran haber encontrado allí una gran oportunidad de desarrollar su carrera investigadora y se muestran ilusionadas de ser partícipes de un proyecto de tanta envergadura.

Neus Paredes tiene 24 años y acabó en 2017 el grado en Biotecnología en la Universidad Miguel Hernández de Elche. Ese año hizo las maletas y se mudó al País Vasco para estudiar un máster en calidad y seguridad alimentaria. Poco después fue fichada por Viralgen y desde entonces trabaja en el área de control de calidad. «Consiste en asegurar la calidad del producto a lo largo de todo el proceso de producción, cumpliendo con los requisitos de calidad y seguridad exigidos por las autoridades», explica. «En esta empresa trabajamos con proyectos muy motivadores, como lo es este proyecto relacionado con el covid-19, que está ahora en el punto de mira», apostilla. Por el momento, esta ilicitana apuesta por permanecer en el norte y ligada a una firma en continuo crecimiento. «Es una empresa muy puntera que además ofrece mucha seguridad a sus trabajadores. Normalmente la búsqueda de trabajo es horrible y con frecuencia ofrecen condiciones pésimas, pero aquí apuestan por el talento joven, el desarrollo personal y el bienestar profesional», resume.

Su compañera Ángela Soriano es de Almoradí, tiene 28 años y estudió biotecnología en Madrid y un máster sobre biomedicina en la Universidad de Alicante. Trabajó en diferentes proyectos ligados a la investigación sanitaria en Murcia, pero la precariedad del sector, asegura, le obligó a buscar alternativas en el ámbito privado. Fue en 2017 cuando ingresó en Viralgen y ahora, casi tres años después, es científica líder de uno de los grupos de control de calidad de la empresa. Su misión es certificar que toda la producción cumple con los parámetros que marcan las instituciones europeas y americanas que regulan la medicación. «Los medicamentos que fabricamos han revolucionado la medicina, siendo la posible cura de enfermedades genéticas que hasta ahora no tenían tratamiento. Es super gratificante ver que realmente lo que haces tiene impacto en la sociedad, hasta el punto de salvar vidas», añade.

El consorcio de organizaciones que trabajan en la fabricación del antiviral contra el coronavirus ha elegido a la empresa donostiarra, una de las tres que fabricarán la vacuna en todo el mundo, por su tecnología Pro10?, «que permite la producción de grandes volúmenes de virus adenoasociados en un tiempo reducido y con la versatilidad de adaptarse a variaciones que puedan ocurrir con el virus que causa el covid-19», explican fuentes de la compañía.

A gran escala

La vacuna experimental utiliza vectores adenoasociados para entregar y expresar el gen S (spike) del virus SARS-Cov-2 y así crear una respuesta inmune. Desde Viralgen destacan que este acuerdo de colaboración «es fruto de la competencia tecnológica y la capacidad de producción». La fabricación a gran escala de esta vacuna será posible gracias a que la empresa está construyendo un nuevo edificio en el Parque Científico y Tecnológico de Gipuzkoa, con una financiación liderada por el Banco Santander que supondrá una inversión de más de 50 millones de euros. Esta planta tendrá capacidad para abastecer al creciente mercado de terapia génica, complementando la producción para ensayos clínicos que ya se realizan en la planta operativa en San Sebastián.

«Esta nueva infraestructura, que está previsto que comience sus operaciones a finales de 2021, será una de las plantas más modernas de Europa para producción de tratamientos de terapia génica y se crearán más de 200 puestos de trabajos directos de alto nivel», destaca la compañía.

El CEO de Viralgen, Javier García, sostiene que «la participación en este proyecto es un reto ilusionante para el que contamos con el apoyo de las instituciones del País Vasco y la colaboración de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios. Este proyecto es el resultado del trabajo y el talento de todo el personal de Viralgen que han hecho suyo el compromiso de marcar una diferencia en la vida de otros a través de su actividad profesional».

El director del Centro de Terapia Génica Grousbeck del Massachusets Eye and Ear y profesor de Harvard Luk H. Vandenberghe destaca que «Viralgen nos permitirá iniciar la producción de la vacuna con procesos escalables y en un volumen que puede marcar la diferencia para resolver el problema de acceso masivo a la misma», según fuentes de la compañía con sede donostiarra.

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