Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Jover: «El confinamiento y la menor contaminación han reducido las alergias»

Jefe de Alergología del Hospital de Elda. La crisis del coronavirus se ha registrado justo en la época de las alergias

Vicente Jover, en el Hospital de Elda, donde está al frente del departamento de Alergología.

Vicente Jover, en el Hospital de Elda, donde está al frente del departamento de Alergología. AXEL áLVAREZ

La casualidad ha querido que la crisis sanitaria por el coronavirus se haya registrado justo cuando las alergias alcanzan su máxima expresión, fruto de la mayor polinización que se registra con la llegada de la primavera. Sin embargo, los diversos factores que han venido ligados al covid-19 son los que han propiciado que este año esté siendo menos virulento para los alérgicos, los cuáles, al igual que el resto de la población, han tenido que cumplir con las normas de confinamiento. Así lo señala el jefe del departamento de Alergología del Hospital de Elda, quien también asegura que, a la vista de las evidencias que está dejando la pandemia, las personas que sufren alergias no pueden considerarse un grupo de riesgo para el coronavirus.

P ¿Ha resultado complicada la atención a los alérgicos en plena crisis sanitaria por el covid-19?

R Como en el resto de patologías, la mayoría de las consultas se han realizado por vía telefónica, aunque de forma aislada sí que se han llevado a cabo consultas presenciales, dependiendo de las necesidades de los pacientes. Ahora, con la menor incidencia que está teniendo el coronavirus, ya estamos viendo a un mayor número de personas, a las que incluso les practicamos pruebas cutáneas. Lo que no estamos haciendo son espirometrías, porque existe el temor de que pudiesen convertirse en una fuente de contagio.

P ¿No ha habido problemas con los tratamientos?

R Los tratamientos se han estado llevando a cabo, incluso con la aplicación de vacunas, y hemos insistido a los pacientes para que no los dejaran. Estamos acreditados como Unidad de Asma Grave, la única de la provincia de Alicante, y los tratamientos que han resultado necesarios en este sentido se han llevado a cabo con el apoyo del Hospital de Día. Ningún paciente ha quedado desasistido durante esta crisis sanitaria.

P ¿Cuáles son los principales tipos de polen que se registran en esta época?

R En febrero y marzo le toca a los cipreses, que han generado más polinización que el año pasado. Ha habido, sin embargo, menos polen que la campaña anterior en el caso de los olivos, que se han adelantado en relación a lo que suele ser habitual. Luego, sobre todo en la zona nuestra, del Alto y Medio Vinalopó, es muy frecuente el de la salsola, que suele tener los picos más altos en agosto, septiembre y octubre. El día de mayor incidencia hasta ahora en términos generales ha sido de 234 gramos de polen por metro cuadrado, lo cual es bastante, teniendo en cuenta que a partir de 50 gramos ya se pueden empezar a desarrollar síntomas en las personas sensibles.

P ¿Cual está siendo el nivel de incidencia sobre las personas?

R Pues lo cierto es que las medidas de confinamiento por el coronavirus, la menor contaminación que se ha registrado por la reducción del tráfico, el uso de las mascarillas y también el hecho de que los pacientes han sido muy constantes en el seguimiento de los tratamientos, han propiciado que la incidencia de la alergia esté siendo este año menor que en otras ocasiones. No se han registrado tantas exacerbaciones como suele ser habitual porque ha habido menos exposición a los pólenes. Eso, lógicamente, para los que son alérgicos al polen, ya que los que tienen problemas con los ácaros lo han tenido peor al no poder salir de sus casas.

P ¿Con la desescalada la situación puede empezar a cambiar?

R Evidentemente la gente está empezando ahora a salir a la calle y a tener más exposición, por lo que también aparecen los síntomas. En cualquier caso, y como he dicho antes, las mascarillas ayudan a que tengan un mayor grado de protección tanto para el coronavirus como para las alergias.

P ¿La mascarilla no podría convertirse en un problema para los alérgicos al añadirles dificultades para respirar?

R Depende de cada persona. Hay gente, sobre todo con asma, que se agobia y alcanza estados de ansiedad. Pero ahí entra la labor de los alergólogos, de hacerles ver que tienen que tranquilizarse, lo cual es un complemento para los tratamientos.

P ¿Los alérgicos son un grupo de riesgo ante el coronavirus?

R Todos los estudios que se han efectuado hasta la fecha vienen a demostrar que ser alérgico no es un factor de riesgo. Incluso en asmáticos o personas que tienen EPOC se han visto porcentajes de afectación bajos. Con todo ello, podríamos llegar a la conclusión de que, como mucho, tienen las mismas posibilidades de contagiarse.

P ¿Los tratamientos que se les suministran podrían tener algo que ver?

R Está todo por confirmar, pero en algunos estudios y trabajos realizados se ha visto cómo pacientes a los que se les suministran corticoides inhalados podrían estar más protegidos contra el coronavirus. Además, también existe la percepción de que si llegan a contagiarse la evolución es mejor.

P ¿Los síntomas del coronavirus y la alergia pueden llevar a confusión?

R Hay diferencias bastante claras. El picor de nariz y ojos es típico de la alergia, al igual que los estornudos y la posibilidad de una pérdida progresiva de olfato. El coronavirus es mal radical y presenta síntomas como dolores de cabeza, cansancio y fiebre, además de tos seca en lugar de estornudos. Por otro lado, en los asmáticos, a la hora de auscultarlos, se escuchan pitos, cosa que no sucede con las personas que contraen el covid-19.

Compartir el artículo

stats