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La fase 3 permite un aforo completo en las terrazas y del 75% en los comercios

El tramo final de la desescalada arranca con unas condiciones más flexibles que las fijadas por el Gobierno al recuperar la Generalitat las competencias plenas

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, durante la lectura de su declaración institucional.

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, durante la lectura de su declaración institucional. INFORMACIÓN

Las terrazas de los negocios de hostelería podrán abrir al 100% de su aforo a partir de mañana, mientras que el interior de los establecimientos podrán alcanzar el 75% y también tendrán abierta la barra, manteniendo la distancia de seguridad preceptiva. También se ampliará desde mañana al 75% el aforo máximo permitido en establecimientos comerciales, instalaciones culturales como bibliotecas y museos y recintos feriales, al entrar en vigor la fase 3 de la desescalada por la pandemia de covid-19. La Generalitat recupera las competencias plenas, lo que permite ir un poco más allá de la normativa fijada por el Gobierno para este escenario y flexibilizar algunas restricciones, con la vista puesta sobre todo a un mayor impulso a la economía y al contacto social después de tres meses de inactividad casi total, aunque manteniendo todas las precauciones por seguridad.

Así lo indicó ayer el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, que pronunció una declaración institucional anunciando la entrada en vigor a partir de mañana de esta «fase 3 avanzada» y desgranando algunas de las principales medidas. Todas ellas, junto con las condiciones para la prestación de actividades comerciales, de hostelería, turísticas, culturales y deportivas, entre otras, se recogen en un decreto, publicado ya ayer mismo en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV).

A partir de mañana, la distancia social se rebaja a 1,5 metros, lo que permite ampliar el aforo máximo permitido para llevar a cabo cualquiera de esas actividades, tanto al aire libre como en espacios cerrados. El uso de mascarilla será obligatorio en caso de que no se pueda mantener esa distancia. Asimismo, se eliminan las franjas horarias vigentes hasta ahora y se suprimen todas las restricciones de movilidad internas, de manera que los ciudadanos de la Comunidad Valenciana podrán circular libremente por todo el territorio autonómico. Esto beneficiará especialmente a quienes tengan familiares directos o una segunda residencia en una provincia distinta a aquella donde viven, y muy especialmente en las zonas limítrofes entre dos demarcaciones, donde pasar de una a otra es un gesto de lo más cotidiano.

Puig se refirió de manera específica a las personas hasta ahora afectadas por esta imposibilidad de salir de su provincia, que «esperaba con ansia» el momento de poder desplazarse a otra demarcación. A ellas les dio «las gracias especialmente, por la paciencia, por la comprensión y por la responsabilidad mostrada» después de «casi 100 días sin poder ver a sus familiares, o sin poder utilizar su otra vivienda». Todos los ciudadanos, indicó el presidente, «podremos movernos con libertad plena de norte a sur y de este a oeste de la Comunidad Valenciana». En cambio, no será posible ir a Murcia, Castilla-La Mancha, Aragón, Cataluña ni, por supuesto, ninguna autonomía no limítrofe con la valenciana, al menos durante una semana más.

Lo que sí será posible, no obstante, es que bares y restaurantes puedan tener sus terrazas montadas al 100% de su capacidad, aunque dejando una distancia de dos metros entre cada mesa; los clientes podrán estar en grupos de hasta 20 personas. Por su parte, el interior de los establecimientos podrá estar al 75% y se abrirán las barras, guardando siempre la distancia social de 1,5 metros. También abrirán las discotecas, aunque con más restricciones en este caso: únicamente al tercio de su aforo, tal y como marc y sin permitir el baile, al ser esa una circunstancia de «especial riesgo», tal y como detalló Puig.

La actividad comercial podrá abrir también a partir de mañana al 75% del aforo, tanto en lo que se refiere al interior de las tiendas individuales como de los establecimientos ubicados en centros comerciales. Se podrán realizar campañas de rebajas, pero evitando aglomeraciones. En mercadillos ambulantes se permitirá la instalación del 75% de los puestos, así como en las ferias, que podrán volver a tener lugar.

Las ferias profesionales celebradas en recintos cerrados, asimismo, contarán con este mismo aforo máximo del 75% en cada pabellón o stand. Es decir, la Institución Ferial Alicantina (IFA) podrá abrir de nuevo sus puertas y acoger eventos. Vuelve también, a nivel general, la celebración de congresos, encuentros, reuniones de negocios y conferencias, con un máximo de 100 personas.

Clases para preparar las PAU

Entre las novedades que destacan en esta nueva «fase 3 avanzada» están las del ámbito educativo, en el cual apenas ha habido pasos en lo que llevamos de desescalada. En Primaria, Secundaria y Bachillerato se incluye la obligación de ofrecer tutorías presenciales a las familias. Además, un aspecto muy importante es que se realizarán clases preparatorias para los alumnos que vayan a hacer las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), en grupos reducidos. En el ámbito universitario se retomará la actividad presencial de las prácticas externas, aunque en las condiciones establecidas en el decreto. Así, tal y como citó Puig en su comparecencia, no se autorizarán prácticas formativas en empresas que estén inmersas en expedientes de regulación de empleo (ERE), ni siquiera en su modalidad temporal (ERTE).

Para los más pequeños hay novedades bastante significativas. A partir del 19 de junio, se decir, del próximo viernes, podrán abrir las guarderías para niños de entre 0 y 3 años, tanto de titularidad municipal como privadas. Asimismo, podrán llevarse a cabo escuelas de verano, algo notablemente positivo tanto para el ocio de los menores como para la conciliación laboral de los padres. También en este caso el aforo máximo permitido será del 75%, o de 100 personas en espacios interiores o 250 al aire libre, pero nunca con más de 15 individuos por grupo.

El turismo, la cultura, los espectáculos y otros eventos de ocio no vinculados a la hostelería también van a ver muy mejoradas sus condiciones en este nuevo escenario avanzado de la desescalada. Los hoteles y otros alojamientos turísticos podrán ampliar su capacidad al 75%, con las zonas comunes igualmente abiertas con esa proporción de aforo máximo. Asimismo, las bibliotecas, los museos y las salas de exposiciones podrán abrir con un 75% de aforo máximo, al igual que los monumentos, aunque en grupos de 20 personas como máximo. Esa misma cantidad se permite en el caso de las visitas turísticas guiadas. Cines, teatros, auditorios, circos y otros espectáculos en recintos cerrados tendrán esa misma capacidad máxima del 75%, que en espacios abiertos se fija en 800 personas. En plazas de toros y otros recintos taurinos, en cambio, el aforo se queda en un 50%, al igual que en las salas de juego.

Se podrá realizar deporte al aire libre en grupos de hasta 50 personas. En recintos cerrados, el espacio máximo será de una persona por cada 4 metros cuadrados, incluyendo en este caso las piscinas, un usuario por cada 4 metros cuadrados de lámina de agua. Se permiten las competiciones deportivas federadas en disciplinas sin contacto físico, y en modalidades en pareja. Las piscinas de uso recreativo, por otra parte, como las municipales o de comunidades de vecinos, también podrán abrir al 75% de su aforo.

«La emergencia, controlada»

El presidente de la Generalitat apeló a «la responsabilidad individual» en esta fase 3 avanzada que comenzará mañana, y señaló que «este tiempo exige prudencia y esperanza», ya que «el virus continúa ahí fuera» y «cualquier relajación nos podría devolver a la parte más oscura del túnel». No obstante, destacó que «la emergencia sanitaria está controlada» y, dirigiéndose directamente a los ciudadanos de la Comunidad, afirmó que «el grueso del trabajo ha sido vuestro».

Al inicio del discurso, y antes de anunciar las nuevas medidas, Puig aseveró que «hemos vivido un momento histórico» que «nos ha unido más ante la adversidad». Entre otros aspectos, hizo hincapié en que «un 92% de valencianos que se han quedado en casa han salvado 42.000 vidas», cálculo de las personas que podrían haber fallecido si no se hubiera puesto en marcha el confinamiento. Además, se felicitó de que esto se haya llevado a cabo «sin gritos, sin confrontación y sin crispación». «Esa ha sido la vía valenciana: responsabilidad, diálogo y acción», añadió.

Puig señaló que «ha llegado la hora de levantarnos» y que, por ello, «ahora toca aflojar algunas restricciones». «Ahora nos toca salvar empresas, nuestro futuro», agregó, aunque al mismo tiempo incidió también en que hay que estar preparados para evitar rebrotes de la enfermedad y «actuar con contundencia y rapidez ante cualquier eventualidad».

Bodas a un 75% de aforo y comitivas de entierro de hasta 50 personas

Bodas a un 75% de aforo y comitivas de entierro de hasta 50 personasLa pandemia de coronavirus ha trastocado también todas las celebraciones sociales que estaban previstas a lo largo de los últimos tres meses; la mayoría de ellas se han cancelado y las que se han llevado a cabo han sido por necesidad y en unas condiciones que nada tenían que ver con las imaginadas. Todo eso queda atrás a partir de mañana, ya que con la fase 3 se flexibilizan las restricciones en estos acontecimientos, «de manera acentuada en España» y yendo por delante de otras comunidades, en palabras del propio Ximo Puig. Las bodas podrán celebrarse con un 75% del aforo del espacio, el mismo porcentaje que se permite en las ceremonias religiosas; así, cualquier acontecimiento de este tipo será festivo como lo merece. Asimismo, en los entierros se permitirá que haya comitivas de hasta 50 personas, y en los velatorios podrán reunirse hasta 25 personas. Esto permitirá despedirse de seres queridos de una manera algo más humanizada de lo que las circunstancias han hecho posible hasta ahora. Durante el grueso de la pandemia, precisamente el no poder dar un último adiós a las personas fallecidas ha agravado el dolor que ha supuesto la pérdida en sí misma.

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