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El interior de la provincia tira de la construcción tras el desplome por la pandemia

La edificación cae un 48% en Alicante en el segundo trimestre ?Las comarcas del Vinalopó, L'Alcoià y parte de la Vega Baja experimentan el mayor repunte

Edificio en construcción en Monforte, el municipio con los mejores datos del sector en el segundo trimestre.

Edificio en construcción en Monforte, el municipio con los mejores datos del sector en el segundo trimestre. ÁXEL ÁLVAREZ

La construcción no pasa por sus mejores momentos y la provincia de Alicante no es una excepción a la tónica general del país. La situación no era mala para el sector antes de que la pandemia del coronavirus pusiera el freno de mano a la economía. Pero todo ha cambiado en tres mes. En el conjunto de la provincia el ladrillo ha experimentado una caída del 48% en el segundo trimestre de 2020. Según los datos que maneja el Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Alicante, los meses de abril, mayo y junio han acentuado la desaceleración ante un panorama incierto por la evolución de la crisis sanitaria, económica y social que ha traído el covid-19. Únicamente el interior de la provincia ha tenido fuerzas para tirar del sector en el segundo trimestre con incrementos positivos, aunque dispares, en muchos municipios del Vinalopó, L'Alcoià, parte de la Vega Baja y La Marina en menor medida.

Especialmente paradigmático resulta el caso de Aspe y Monforte del Cid. En esta última localidad del Medio Vinalopó el número de viviendas iniciadas en el segundo trimestre del año alcanza las 56 frente a la única licencia otorgada en el primer trimestre, lo que refleja un incremento porcentual del 5.550% . En el caso de Aspe la variación positiva entre los meses de marzo y junio alcanza un 133% con la puesta en marcha de 14 viviendas frente a las 6 que empezaron a cimentarse en el primer trimestre de 2020. En esta misma comarca, y siguiendo la tónica general de la provincia, el ladrillo ha experimentado un retroceso en el resto de municipios. En Elda el porcentaje negativo es del 95,5%, al pasar de 22 viviendas en el primer trimestre a una sola en el segundo; en Petrer la caída es del 80% por el cambio de 10 a 2; en Pinoso el desplome se sitúa en el 71,4% por la evolución de 14 a 4; en Villena el descenso de la actividad es del 33%, con una proporción de 3 a 2 viviendas, y en Monóvar el porcentaje negativo llega al 71,4%, después de pasar de 7 a 2 viviendas en construcción entre el primer y segundo trimestre.

Del balance del Colegio Oficial de Aparejadores de Alicante también se desprende otro dato relevante. La obra nueva se paraliza y la mayoría del trabajo de albañilería se centra en pequeñas obras de reformas y rehabilitación.

Antecedentes

En 2019, por primera vez desde 2012, que fue el año en que tocó fondo el ciclo anterior, se registró una caída en el número de viviendas iniciadas en la provincia con respecto al año anterior. Tal y como ya publicó este diario, en 2019 se iniciaron 7.143 viviendas, frente a las 7.532 de 2018, lo que supuso una caída del 5%, y de 389 viviendas. Este desplome en el total de la provincia reflejaba, sin embargo, un comportamiento desigual una vez que se analizaba la actividad de las distintas comarcas. Un fenómeno similar al que se ha producido en la pandemia.

Elche registró un crecimiento del 44% con respecto a 2018, añadiendo 228 viviendas para alcanzar las 744 iniciadas en el año 2019. También en el área de Alicante se produjo un crecimiento del 5%, con 1.538 viviendas frente a las 1.471 de 2018. En las Marinas, la caída fue de únicamente de un 2%, con lo que las 1.638 viviendas iniciadas en la zona fueron solo 32 menos que el año anterior. En este caso fue la Vega Baja el origen de la desaceleración. La caída en la comarca se situó en 527 viviendas con respecto a 2018, lo que supuso un 15% de caída.

La construcción, sector vital para la economía de la provincia, fue una de las pocas actividades autorizadas por el Gobierno durante el periodo de cuarentena decretado cuando estalló la pandemia. Mientras las calles y las áreas industriales estaban vacías, la edificación seguía adelante. Algo que resultó especialmente visible en las amplias zonas de construcción de nueva vivienda residencial en muchos puntos del litoral de la provincia, así como en Alicante y Elche.

En abril, la decisión del Gobierno de permitir que la construcción pudiera reanudar la actividad paralizada durante quince días fue recibida con alivio en el sector inmobiliario de la provincia que, de este modo, pudo reanudar las obras en las 12.000 viviendas en proceso de edificación.

El período de abril a junio no ha sido bueno para el ladrillo en Alicante pero el sector mantiene la esperanza de un ligero repunte en el segundo semestre del año. Una previsión que dependerá, en cualquier caso, de la evolución del virus durante los próximos meses.

El 10% del parque inmobiliario necesita obras de rehabilitación

El parque de viviendas de la Comunidad Valenciana goza de «buena salud» en su conjunto. Sin embargo, el 10% se encuentra en estado ruinoso, malo o deficiente, lo que, a efectos prácticos, supone que más de 315.000 viviendas podrían ser susceptibles de rehabilitación o reforma. Algo que debería basarse en un estudio que certifique que es la mejor alternativa frente a la construcción de vivienda nueva. No obstante, según los datos de Fomento, en 2019 solo se rehabilitaron en la Comunidad 3.260 viviendas. Y ello a pesar de las medidas impulsadas por las administraciones para reactivar el sector.

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