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Una empresa de Alicante desarrolla un plástico para frenar los contagios al «inactivar» el coronavirus

El nuevo avance permite construir objetos sanitarios y de uso común que impiden la transmisión del virus por contacto

Un plástico que fija el coronavirus y lo inactiva, impidiendo que se transmita por contacto. Una joven empresa alicantina, con sede en el vivero municipal, ha desarrollado junto al Instituto de investigación, desarrollo e innovación en biotecnología sanitaria de Elche (IDiBE) el primer filamento con capacidad virucida, que en la práctica es una «armadura plástica» que fija e inactiva el virus. «Ya teníamos una formulación anterior que era antibacteriana, que ahora hemos mejorado. Así, si el objeto es contaminado por un virus, se inactiva al actuar sobre los puentes de sulfuro de las proteínas de los virus y procede a su inactivación. Por tanto, muere», explica Pedro Alonso, uno de los ingenieros de Tecnikoa 3D Filaments, una empresa que echó a andar apenas tres días antes del confinamiento y que, desde entonces, se ha centrado en desarrollar avances con la mente puesta en luchar contra los efectos del coronavirus. Entre sus proyectos, los ingenieros desarrollaron el primer respirador bi-level de turbina para pacientes de covid-19, el «Acute19», elegido como mejor proyecto por la Agencia Valenciana de la Innovación.

El último trabajo de las «mentes pensante» de Tecnikoa permite desarrollar cualquier tipo de objeto, aunque ellos están centrados en la impresión 3D. «Con nuestros filamentos se puede hacer cualquier objeto, pero este avance abre campos de aplicación inmensos», añade Alonso, quien recuerda que la impresión 3D «ya no es el futuro, sino el presente». «Mucha gente tiene acceso a una impresora de estas características, que te da la posibilidad de hacer un diseño y hoy mismo probar si funciona. Si tiene utilidad, se puede llevar a otros canales de producción», prosigue.

Su socio, Kike Oñate, explica que el avance puede llevarse a otros niveles de producción. «Nosotros vamos a producir filamentos, pero la industria nos puede pedir la formulación y hacer cualquier producto. Quien esté interesado en ese desarrollo, que venga a comprarnos la formulación. Ahora mismo, no hay nada igual a nivel mundial», subraya Oñate.

¿Para qué? Para casi todo. «Esto puede ayudar mucho al sector sanitario, porque tiene muchos problemas para la esterilización ya que es un proceso largo. Pero también vale para todo tipo de objetos, desde tiradores de puerta, barras de sujeción de un autobús, fundas de móviles, jaboneras, ordenadores públicos», continúa el ingeniero. Su socio apunta hacia otra utilidad concreta para el ámbito privado: «Le veo salida en el sector del coche de alquiler, porque alquilas un vehículo a una persona, que toca la maneta, el volante, la palanca de cambios... Y luego lo coge el siguiente cliente. Así no hace falta desinfectarlo», puntualiza Alonso.

Este proyecto genera satisfacción en el Ayuntamiento. «Es una satisfacción contar con emprendedores que desarrollen productos tan innovadores desde el Vivero Municipal de Empresas», señaló ayer la concejala responsable de la Agencia Local de Desarrollo, Mari Carmen de España.

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