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La provincia concentra el 84% del monte arrasado en la Comunidad

La región contabiliza hasta septiembre la cifra más baja de la superficie calcinada desde que se tienen registros. Los terrenos afectados en Alicante caen un 46,4% respecto a 2019, así como los fuegos intencionados y negligentes

Un avioneta en las tareas de extinción del incendio de Monóvar del pasado mes de julio.

Cifras récord en positivo en cuanto a los incendios forestales en la Comunidad Valenciana. La provincia afronta el final del verano con una gran bajada en cuanto a superficie calcinada en sus montes, casi la mitad que en 2019. Cruzando los dedos para que en lo que queda de año no haya ningún siniestro grave, los datos aportados por la Conselleria de Emergencia Climática y Transición Ecológica son los mejores desde que se tienen registros en la Comunidad. Y pese a reflejar en Alicante un descenso del 46,4% en la superficie arrasada por las llamas, el lado negativo es que la provincia concentra el 84,6% del monte devoradas por las llamas en la región. Las 473 hectáreas de Alicante calcinadas están lejos de sus mejores cifras, aunque tampoco son ni mucho menos de las más trágicas.

La Comunidad ha registrado, hasta el pasado 6 de septiembre, 56 incendios menos con respecto al mismo periodo del año pasado. La cifra, hasta el momento, representa un 25% menos que en 2019, cuando se contabilizó la menor cifra en 33 años, y un 36% menos si lo comparamos con los datos de los últimos 10 años. En Alicante el número es similar al de 2019, 61 incendios frente a 58 de 2019, pero en cuanto a superficie calcinada es significativamente inferior, con 477 hectáreas frente a 883 de 2019. Las cifras a 6 de septiembre de 2019 fueron finalmente muy similares a las del cierre del ejercicio en la Comunidad, ya que apenas hubo 16 hectáreas quemadas más hasta cerrarse el año con 969,38, un dato que ya representó el mejor de la década y el cuarto año con menor terreno quemado de la serie 1986-2019. Y 2020 apunta a que puede ser el mejor desde que se tienen registros con la Comunidad, salvo tragedia medioambiental en los próximos meses aunque lo peor, el verano, ha pasado.

Este año los principales incendios en la provincia han sido este verano, con Vall de Gallinera (160 hectáreas), Monóvar (120) y Benimantell (100). Y al igual que este año, en 2019 la mayor parte de la superficie arrasada en la región se concentró en Alicante, destacando que el fuego de Beneixama representó el 86% del total de la Comunidad, con 841 hectáreas.

Comparativa de incendios entre 2019 y 2020. L. Crespo

Causas

En cuanto a las causas, destaca que en la Comunidad caen los incendios intencionados de 95 a 55, con una reducción en Alicante de 32 a 21, y también las negligencias, con un descenso de 71 a 34 en la Comunidad y de 20 a 14 en la provincia, quizá en parte como consecuencia de la pandemia, el confinamiento y la reducción en la llegada de visitantes a la provincia.

El refuerzo en las medidas de prevención y extinción por parte de Generalitat y Diputación, así como los pocos días que ha habido poniente este verano pese a darse condiciones de calor favorables para los incendios, han sido varias de las claves de la bajada.

El director general de Prevención de Incendios Generalitat, Diego Marín, hizo hincapié en declaraciones a INFORMACIÓN en el «trabajo continuo, 365 días al año» en materia de prevención, pese a reconocer que el verano es una época marcada por el alto riesgo existente. Admite que las cifras hasta ahora hace que sean «relativamente optimistas», aunque se mostró prudente en el balance provisional.

Marín destacó el trabajo esencial de los cerca de 800 profesionales en la información y formación de los usuarios del terreno forestal, la planificación en la vigilancia y respuesta y la ordenación del territorio; un conjunto de factores que ha contribuido junto con la meteorología a obtener estas cifras.

El director general defendió «no bajar la guardia y seguir trabajando en la senda de la progresiva reducción», y destacó de entre las medidas que se han implantado en prevención para el verano el «refuerzo con personal técnico de la Unidad Técnica 902 y del Sistema Integrado de Gestión de Incendios Forestales (SIGIF), ya que son pilares fundamentales de todo el operativo».

Se referió, además, a las 10 brigadas forestales que durante el mes de julio se encargaron de la gestión y eliminación de la biomasa procedente de trabajos forestales de prevención de incendios en zonas de seguridad de observatorios forestales, depósitos de agua, fajas auxiliares en pistas forestales de acceso a observatorios, depósitos, instalaciones recreativas o cualquier otra infraestructura de prevención de incendios.

Hay que recordar que este verano se presentaba «muy complicado», tal y como advirtió el Consell a finales de junio a las diputaciones, para pedirles que aumentaran sus esfuerzos. Unos medios que por parte de la Diputación de Alicante se redoblaron con un refuerzo extraordinario, contratando por vez primera un segundo helicóptero para labores de patrulla, activando dos retenes temporales en el sur de la provincia y un aumento de efectivos en caso de emergencia.

Temperaturas

Otra de las claves ha sido la meteorología, ya que pese a que se han dado jornadas mantenidas de calor y condiciones favorables para los incendios, ha sido en cambio muy importante que haya habido pocos días de poniente, jornadas en las que los incendiarios suelen prender fuego al monte, según explicó el director del Laboratorio de Climatología de la UA, Jorge Olcina.

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