El Centro Nacional de Epidemiología ha detectado en su último informe dos picos de excesos de muertes en la Comunidad Valenciana desde que comenzó la pandemia y que sitúa en un periodo de tan solo 50 días, en los meses de abril y agosto. En total, 1.705 muertes más de lo previsto inicialmente (1.394 en el primer pico y 311 en el segundo). El sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (en las siglas MoMo) sitúa el primero entre el 20 de marzo y el 19 de abril (exactamente 30 días) con un exceso del 35,4% de fallecimientos en la Comunidad Valenciana. En ese periodo se contabilizaron 5.332 cuando la estimación que se hacía (antes de conocerse la pandemia) era de 3.940 muertes. El segundo pico es mucho más reciente, entre el 28 de julio y el 15 de agosto, poco más de dos semanas, en los que la desviación entre los fallecimientos previstos y los reales ha sido del 13,1%.

Después de un verano de relativa tranquilidad en lo que se refiere a fallecimientos, aunque no a contagios, sorprende que en la primera quincena de agosto se dispararan de tal forma en comparación con lo ocurrido en los tres meses anteriores, pero no es un hecho aislado porque como estamos viendo pasa algo muy similar en el resto del país. Entre el 19 de abril y el 27 de julio (casi 100 días), es decir entre los dos picos, hubo solo 190 muertes por encima de lo previsto en la Comunidad Valenciana mientras que en algo más de dos semanas de agosto (18 días) se han registrado un total de 311.

Los datos que aparecen en el informe de Vigilancia de la Mortalidad Diaria, publicados por el Centro Nacional de Epidemiología, no hacen referencia al coronavirus para justificar ese aumento de fallecidos. Sencillamente, facilita los datos que obtiene diariamente de casi 4.000 registros civiles en todo el Estado y que están informatizados (93% de la población). Ahora bien, la estimación de muertes se realiza mediantes modelos de medias históricas basados en los últimos diez años y lo único extraordinario que puede justificar este aumento es el virus.

Muertes por covid

Muertes por covid

El informe, fechado esta semana, que detalla los dos picos en la Comunidad Valenciana, explica que para que se defina un periodo de exceso de mortalidad se han de fijar al menos dos días consecutivos con defunciones por encima del percentil 99 de las estimadas, y que la fecha de inicio y final se fija en función de «las defunciones observadas por encima de las estimadas».

Por lo que corresponde a todo el Estado, el informe recoge no dos sino tres picos y en fechas distintas porque se tienen en cuenta los datos suma de todas las comunidades. Uno fue del 10 de marzo al 5 de mayo, con 43.068 fallecidos más de lo previsto (una desviación del 63,2% con 111.253 muertes cuando se esperaban 68.185). El segundo entre el 27 de julio y el 29 de agosto, con un exceso de 3.466 óbitos (un 1o,1% con 37.773 fallecidos para una previsión de 34.307). Y el tercero, que sigue abierto a día de hoy, desde el 8 de septiembre, con 533 muertes (un 9,1% más de lo previsto).

El informe sobre qué grupos de edad han sido los que más se han visto afectados por ese exceso de fallecimientos en la Comunidad Valenciana incide, como ya es sabido, en los mayores de 74 años pues han supuesto 1.365 (1.084 en el pico de abril y 281 en el de agosto). En cambio, mientras en abril las personas fallecidas en el grupo de edad de 65 a 74 años era el segundo en número, con 205, por encima del de los menores de 65 años, que eran 104 casos; en agosto, en cambio, ha sido al revés pues fallecieron 15 menores de 65 años y 12 del grupo de edad de 65 a 74. Por sexos, hubo más hombres fallecidos en abril (782) que mujeres (612), cuando en agosto ha ocurrido lo contrario, con 164 féminas por 157 varones, según el informe.