Los nuevos contagios de covid-19 en la provincia se situaron ayer en 160, con lo que bajan de los 200 por primera vez en diez días, según los datos facilitados por la Conselleria de Sanidad. Habrá que esperar para ver si este dato marca un punto de inflexión o solo ha sido un respiro en la transmisión del virus. Por otra parte, suben en tres los ingresos hospitalarios con respecto al martes y suman 129, al tiempo que aumentan en tres más los ingresos en UCI, donde ya había ayer 36 personas. Además, hubo que lamentar un fallecimiento por coronavirus en la provincia.

La bajada en el número de contagios se produjo en toda la Comunidad y en el cómputo total descendieron un 32%, de 903 a 613 en un día. Los hospitales valencianos dieron 1.104 altas a pacientes con coronavirus superando el número de nuevos infectados. En la provincia ya son 13.902 las altas a pacientes desde que comenzó la pandemia.

Por provincias, los nuevos casos fueron 34 en Castellón (4.468 en total); 160 en Alicante (13.606 en total), y 419 en la provincia de Valencia (22.658 en total). En total se registraron seis fallecimientos en la Comunidad, uno de ellos en la provincia, que ya acumula 568 muertes por coronavirus.

De esta forma, la conselleria contabiliza como activos 5.639 casos, lo que supone un 11,25% del total de positivos.

Ayer había algún caso positivo en 38 residencias de mayores de la Comunidad, diez en la provincia, y se contabilizaron once trabajadores nuevos positivos y un residente fallecido.

El número total de pruebas llevadas a cabo para la detección del coronavirus ascendió a 1.106.563, de las que 955.844 fueron a través de PCR y 150.719 mediante test rápido.

Por otra parte, se registraron 20 brotes nuevos, de los que siete se produjeron en la provincia. Concretamente fueron dos en Orihuela, con 9 y 3 casos, ambos de origen laboral; dos en Elda, con siete y seis casos, el primero de origen social y el segundo en un centro educativo; uno en Almoradí con nueve casos de origen social; uno en Elche, con cuatro casos de origen laboral; y otro en Finestrat con tres casos, también de origen laboral.

Por lo que respecta a los brotes, en la provincia han crecido un 50% de agosto a septiembre. En agosto se produjeron 84, mientras que septiembre cerró con 127. Alicante y Elche lideran el número de brotes en septiembre, con quince cada una, la primera con 93 casos y la segunda con 73. Pero parece que las medidas están surtiendo efecto en Alicante porque es muy llamativo el descenso en el registro de brotes de la primera a la segunda quincena. Si hasta el día 16 la capital sufrió doce brotes con 74 personas infectadas, en estas dos últimas semanas tan sólo se han reportado tres con 19 casos. En Elche se mantiene prácticamente igual con ocho brotes en los últimos quince días y siete en la primera quincena. También se han contenido los brotes en Torrevieja, que pasa de ocho a dos, y en Dénia, que pasa de nueve a un brote si se comparan las cifras por quincenas. Orihuela y Benidorm por el contrario incrementan sus brotes en los últimos quince días. De cuatro a siete y de uno a siete respectivamente.

A las dos ciudades más grandes de la provincia les sigue Orihuela en número de brotes detectados en el mes que se cerró ayer. Contabiliza once brotes con 48 casos. Dénia es la siguiente con diez brotes con 58 casos, Torrevieja sufrió otros diez brotes que suman 33 casos y Benidorm cierra la lista con ocho brotes que sumaron 47 casos. El resto de municipios con brotes no pasaron de los siete.

Origen social

Es importante destacar que de los 127 brotes registrados en septiembre, un total de 92 fueron de origen social, es decir, el 72% del total. Los brotes de origen laboral son los siguientes más numerosos, con 28, lo que es lógico por el regreso a la actividad tras el verano. De ahí que las autoridades hagan hincapié en no relajar las medidas de seguridad cuando nos encontramos entre amigos y familia y se hayan limitado las reuniones a un máximo de diez personas.

BÉLGICA NO OBLIGARÁ A REALIZAR CUARENTENA O HACERSE UNA PCR A LOS CIUDADANOS QUE VIAJEN A LA COMUNIDAD


El Ministerio de Asuntos Exteriores rebaja a nivel naranja a Alicante, Castellón y Valencia, y a las islas Canarias


El Ministerio de Asuntos Exteriores de Bélgica rebajó ayer las restricciones de viaje a sus ciudadanos que se desplazan por la Comunidad Valenciana y las islas Canarias, a los que dejará de requerir cuarentena y PCR a su retorno, según se desprende del mapa de colores en la web del ministerio.

Las provincias de Alicante, Valencia y Castellón, así como todas las islas del archipiélago canario, pasan a color naranja, en lo que supone la primera relajación de las recomendaciones de viaje hacia España desde que Bélgica incluyera progresivamente a todas las provincias -salvo Tenerife- en su lista roja durante el mes de agosto.

Tras la actualización de ayer, los viajes a la Comunidad Valenciana y las Islas Canarias «son posibles», si bien las autoridades belgas «instan a una vigilancia reforzada» durante el desplazamiento.

Además, para los viajeros procedentes de estas zonas, la cuarentena y test PCR a su regreso a Bélgica dejan de ser obligatorios.

En el caso de los viajes hacia el resto de España, el Gobierno belga «desaconseja estrictamente» realizarlos, pero ya no los prohíbe, y mantiene su exigencia de cuarentena y PCR a los recién llegados del resto de provincias españolas.

El territorio valenciano tiene, en estos momentos, la segunda incidencia acumulada en los últimos 14 días más baja de España, con 105,34 casos por cada 100.000 habitantes.

En el nivel naranja se encuentran también países con menor incidencia en estos momentos, como Italia, Portugal, Grecia o algunas regiones de Alemania.